Candil de la calle, oscuridad de su casa

El viejo dicho le viene como anillo al dedo al senador estatal Martín Sandoval, cuyo Distrito 12 abarca partes de Chicago (incluyendo La Villita), Cícero y Berwyn.

Explico: hace unos días la Asamblea General aprobó la iniciativa de ley SB 2814, que el gobernador Rauner prometió firmar. La ley crea el mayor aumento en tarifas eléctricas de la historia, un golpe de $13,300 millones, a modo de subsidio para que la empresa Exelon, casa matriz de ComEd, salve sus dos plantas nucleares en Illinois. Y aunque la ley llegue a salvar esas plantas, y a sus trabajos, el impacto del aumento de tarifas es tal que varios estudios independientes afirman que causará la destrucción de 44,000 empleos de aquí a 2030.

Hace tiempo he escrito sobre esta iniciativa de ley, y sus terribles efectos. En días pasados estuve en Springfield y me tocó estar en una audiencia en el Senado donde Sandoval bombardeó a preguntas a los representantes de Exelon, ComEd y Ameren (la principal distribuidora de energía en el centro y sur de Illinois).

Todas las preguntas de Sandoval se centraban en saber si estas empresas tenían a personas latinas en sus juntas directivas y personal ejecutivo.

Ningún representante de esas empresas supo dar una buena respuesta. Sandoval montó en ira y los acusó de asumir falazmente la representación de los intereses de la comunidad latina sin corresponder con buenos empleos para miembros de esa comunidad.

Hasta aquí, usted creerá que estoy alabando a Sandoval. Pero no.

Como en muchas ocasiones anteriores, Sandoval exhibe el carácter de ‘candil de la calle, oscuridad de su casa’; dicho de otra manera, un alto grado de hipocresía política.

Abundo: Sandoval siempre ha sido muy buen amigo de las empresas eléctricas de Illinois.

En septiembre de este año, ComEd ‘enriqueció’ esa amistad con una contribución de $17,200 a los fondos de campaña de Sandoval. Ameren no quiso ser menos y ese mismo mes depositó $16,000 dólares en el mismo fondo.

Nada ilegal hay en ello. Son contribuciones públicas y usted puede consultarlas en la página del Illinois Campaign for Political Reform.

Cabe preguntarse entonces: ¿estaba siendo Sandoval desagradecido con empresas que le han puesto $33,000 en el bolsillo en un solo mes (el salario promedio de un senador estatal en Illinois es $67,000)?

No. Sandoval seguramente les agradeció en privado. Sandoval estaba hablando para la galería, para el público, para los medios, tratando de convencer a sus votantes de que defiende sus intereses. Mismos votantes que van a pagar más dinero que nunca por la energía eléctrica que necesitan para sus hogares y familias.

Sandoval votó a favor de la ley. Faltaba más.

Candil de la calle. Oscuridad de su casa. Bueno, en su casa no; pero a lo mejor en las casas de muchos residentes de su distrito.

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