Cirugía Inusual de la Pierna en el Lucile Packard Children’s Hospital Stanford No Retiene a Campeón de la Lucha Libre

Cirugía Inusual de la Pierna en el Lucile Packard Children’s Hospital Stanford No Retiene a Campeón de la Lucha Libre

A Alexis Santana, de dieciséis años de edad, de San José, California, le faltan dos músculos principales en su cuerpo, uno en la espalda y uno en la pierna. Pero eso no pareció importarle cuando ganó un campeonato de lucha libre del estado de California el año pasado o cuando llevó a su equipo de la escuela secundaria a un campeonato de liga en 2014.

Alexis Santana, 16, of San Jose, Calif. has returned to championship wrestling after a rare surgery...

Alexis Santana, 16, of San Jose, Calif. has returned to championship wrestling after a rare surgery that required transferring a back muscle to his leg. (Photo: Business Wire)

De hecho, Alexis cree que los músculos que le faltan, que fueron extirpados, quirúrgicamente, en Lucile Packard Children’s Hospital Stanford in 2009, podían, en realidad, haberle ayudado a convertirse en un luchador más poderoso.

“Una vez que terminó la cirugía, estaba más decidido que nunca a mejorar en la lucha libre”, señaló Alexis.

En sus primeros años, los padres y los médicos de Alexis no estaban muy preocupados por la inusual marca de nacimiento en su pierna izquierda. Cuando creció, sin embargo, también lo hizo la marca de nacimiento, que su madre manifestó que comenzó a parecerse a una pequeña coliflor.

Los médicos, inicialmente, trataron de extirparlo con tratamientos con láser y cirugía local. Después de cada tratamiento, el crecimiento, que finalmente fue diagnosticado como un hemangioma verrugoso, una rara malformación vascular, no solo no desaparecía, sino que regresaba aún más grande y más feo.

Para cuando tenía 11 años, el crecimiento desfigurado se extendió desde la base de la rodilla izquierda a la parte inferior de la pierna y, profundamente, en sus músculos y tejido conectivo. Fue entonces cuando Alexis y sus padres se reunieron con el Dr. Rohit Khosla, cirujano plástico de Lucile Packard Children’s Hospital Stanford y Stanford Children’s Health. “Era grande y se expandía”, señaló Khosla, quien también es profesor asistente de cirugía plástica y reconstructiva en la Stanford University School of Medicine. “Se nos tenía que ocurrir un tratamiento más definitivo”.

Khosla planeó una operación larga y compleja que se hizo en dos partes. En primer lugar, Khosla eliminó todo el tejido anormal, la piel, el músculo y el periostio (la cubierta del hueso) de la pierna de Alexis. Una vez que el área enferma se había eliminado, la pierna inferior tenía un gran agujero hasta el hueso. Khosla llenó ese hueco tomando un músculo importante de la espalda, el ancho, y lo transfirió a su pierna. Mover ese músculo a otra parte del cuerpo se hace a menudo en los adultos cuando es necesario, pero rara vez se hace en niños, señaló Khosla.

“Dado el tamaño de la zona afectada, necesitábamos un músculo muy grande, así que utilizamos el ancho”, señaló. “Ha desaparecido por completo de un lado de su espalda. El ancho es importante en términos de movimiento de la parte superior del brazo y el hombro, pero sabemos que a la gente le va realmente muy bien sin él”.

Aunque el ancho, que se utiliza en actividades como flexiones, escalada en roca y el remo, reemplazó el músculo de la pierna enferma y el tejido circundante, una vez que se extirpó de la espalda, ya no cumplía la función de músculo.

“Realmente fue una cirugía muy difícil”, señaló Gerardo Santana, el padre de Alexis. “Tenía una herida de treinta centímetros de largo en la espalda y otra en la pierna. Tenía que acostarse sobre su costado. No podía moverse”.

La rehabilitación comenzó lentamente. Para evitar la formación de coágulos sanguíneos en el músculo transferido, Alexis fue confinado a una silla de ruedas durante un par de meses. Con la ayuda de las enfermeras del hospital, los fisioterapeutas y su familia, poco a poco entrenó el músculo recién transferido para que maneje el flujo de sangre y los efectos de la gravedad en la circulación en el tejido. ¿Su método? Hacer colgar su pierna sobre el borde de la cama.

Khosla dice que siempre esperó que Alexis recuperara la función completa de la pierna y la espalda, lo que no anticipó fue que se convertiría en un campeón de lucha libre. Alexis tiene esperanzas aún mayores. Ahora, estudiante de secundaria, espera que la lucha le haga ganar una beca para estudiar en el MIT después de su graduación en 2016.

“Hubiera esperado que él llevara una vida productiva y funcional, pero está logrando hitos que son aún mayores”, señaló Khosla. “Es increíble verlo. Es muy fuerte. Realmente es un campeón”.

El único remanente del que una vez fue un crecimiento horrible es una cicatriz de treinta centímetros de largo. Inicialmente avergonzado por la marca, Alexis la envolvía, cuidadosamente, durante los combates de lucha libre para ocultarla. Pero cuando recuperó su fuerza y ??equilibrio, también recuperó su confianza.

“Un día me dijo, ‘No me importa lo que digan de mí, soy quien soy y no voy a cubrirla más’”, recordó Gerardo, el papá. “Ahora, cuando la gente le pregunta qué pasó, solo dice que lo mordió un tiburón”.

Acerca de Stanford Children’s Health y Lucile Packard Children’s Hospital Stanford

Stanford Children’s Health, con Lucile Packard Children’s Hospital Stanford como sede central, es un líder internacionalmente reconocido por su cuidado infantil de clase mundial y por los resultados extraordinarios en todas las especialidades de pediatría y obstetricia, desde las rutinarias hasta las inusuales, para todos los niños y mujeres embarazadas. Junto a los médicos, enfermeras y personal de Stanford Medicine, ofrecemos nuestra investigación y atención innovadora a través de asociaciones, colaboraciones, difusión, clínicas especializadas y centros de atención primaria en más de 100 localidades de la región occidental de los EE. UU. Como organización sin fines de lucro, estamos comprometidos a apoyar a nuestra comunidad (desde el cuidado de niños sin seguro o con seguro insuficiente, adolescentes sin hogar y madres embarazadas, hasta la ayuda para restablecer el cargo de enfermeras escolares en las escuelas locales). Para obtener más información sobre nuestra gama completa de programas de excelencia y nuestra red de atención, visite stanfordchildrens.org y nuestro blog Healthier, Happy Lives. Únase a nosotros en Facebook, Twitter, LinkedIn y YouTube.

El Lucile Packard Children’s Hospital Stanford es la sede central del Stanford Children’s Health y es uno de los mejores hospitales de la nación para el cuidado de los niños y las mujeres embarazadas. Por una década, hemos sido clasificados como el hospital de niños número 1 en el norte de California de acuerdo con la encuesta Best Children’s Hospitals 2014-15 de U.S. News & World Report y somos el único hospital en el norte de California en recibir el Top Children’s Hospital award nacional para 2013 de Leapfrog Group por calidad y seguridad en la atención del paciente. Descubra más en stanfordchildrens.org.

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