Trump envía más federales a Chicago para combatir epidemia de violencia

Esperan resolver tiroteos con el uso de la última tecnología en balística y perseguir a los traficantes de armas ilegales, en especial los fusiles de combate usados por las pandillas

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Trump envía más federales a Chicago para combatir epidemia de violencia
En 2016 murieron 762 personas, y el año anterior 485.

El presidente Donald Trump volvió a criticar hoy la violencia de “proporciones epidémicas” en Chicago, que en lo que va del año supera los 300 homicidios, y anunció el envío de más agentes federales para investigar tiroteos y reforzar la lucha contra el uso de armas ilegales.

“El crimen y los asesinatos en Chicago han alcanzado proporciones epidémicas y estoy enviado ayuda federal. 1,714 tiroteos este año”, escribió el presidente en un tuit.

La ayuda federal, que fue reclamada durante seis meses por el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, consiste en 20 agentes que se suman a la dotación permanente de 35 oficiales que tiene la ATF (Agencia federal de control del alcohol, tabaco, armas de fuego y explosivos) en la ciudad.

Esos agentes se integrarán a una fuerza especial con policías de Chicago, del condado Cook y del estado de Illinois, además de fiscales federales, para resolver tiroteos con el uso de la última tecnología en balística, y perseguir a los traficantes de armas ilegales, en especial los fusiles de combate usados por las pandillas.

La ATF, según distintas informaciones, ha puesto en funcionamiento un equipo móvil que permite hacer pruebas con armas y casquillos recogidos en la escena de un crimen, comparar la información con un banco nacional de datos y producir resultados en cuestión de horas.

“La meta es encarcelar por delitos federales a la mayor cantidad posible de estos individuos, para que sirvan penas de prisión más extensas”, informó Anthony Riccio, jefe de la unidad de lucha contra el crimen organizado en el Departamento de Policía de Chicago.

A nivel estatal, una ley promulgada la semana pasada por el gobernador Bruce Rauner endurece las penas a las personas sentenciadas por el uso de armas ilegales en Illinois.

Trump expresó por primera vez en enero pasado su deseo de “enviar a los federales” a Chicago, ante las abultadas estadísticas de crímenes violentos que presenta la ciudad.

En 2017, entre el 1 de enero y la mañana de hoy, se registraron 1,373 tiroteos y 332 homicidios, de los cuales 299 fueron premeditados.

Solo en junio las cifras oficiales indican 79 homicidios, comparados con los 74 del mismo mes del año pasado y 46 del 2015.

Adam Collins, vocero del alcalde, recordó hoy que Emanuel realizó varias visitas a Washington para pedir ayuda al nuevo gobierno federal.

“Seis meses atrás dejamos claro que necesitábamos ayuda federal extra, y ahora, seis meses después, apreciamos la llegada de los nuevos agentes de AFT”, declaró.

Según el funcionario, la comparación de tiroteos con 2016 señala una disminución de casi el 13% y en vecindarios de alta criminalidad como North Lanwndale y Englewood hubo menos muertes violentas, lo que atribuye a nuevas tácticas empleadas por la policía local, sin los recursos pedidos.

Los policías cuentan con nueva tecnología en los distritos más conflictivos, donde se crearon centros estratégicos piloto que funcionan con la ayuda de analistas y oficiales de inteligencia para desplegar de manera más rápida las fuerzas en casos de crisis.

Un sistema llamado ShotSpotter “escucha disparos” en las calles, apunta los objetivos de las cámaras policiales de vigilancia electrónica hacia el lugar y despacha las unidades de patrulla.

“Todos los que amamos a esta ciudad estamos tristes y hartos del nivel de violencia”, declaró a medios de prensa el superintendente de policía de Chicago, Eddie Johnson.

Aunque dijo ser “cautamente optimista” por el aporte tecnológico, piensa complementarlo con el reclutamiento de nuevos agentes para reforzar la fuerza policial, que se calcula actualmente en unos 10,500 uniformados.

Un estudio reciente del Laboratorio del Crimen de la Universidad de Chicago señaló que en 2016 la capacidad del Departamento de Policía de detener a los responsables de tiroteos fue “superada”, con solamente un 5% de casos resueltos.

En lo que se refiere a homicidios, un 26% fueron aclarados.