La importancia y el significado de las vacaciones familiares de verano para los latinos

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Desconectar de la vida cotidiana es fundamental para relajarse y vivir momentos únicos con la familia.
Desconectar de la vida cotidiana es fundamental para relajarse y vivir momentos únicos con la familia.
Foto: Shutterstock

Ya llega el verano y con él, las vacaciones. Muchas familias esperan este momento durante todo el año, pero no todas se pueden permitir dejar el trabajo de lado y desconectar para divertirse con la familia. 

Aún así, tenemos que tener en cuenta que sí es importante tomarse ese tiempo pare recargar baterías. No importa si solo se puede estar libre el fin de semana o solo unas horas al día. En ese poquito tiempo, podemos viajar sin necesidad de hacerlo realmente. Jugar y poner en marcha la imaginación para romper con la rutina y conectar con la familia es algo que nos enriquece para todo el año. ¿Que los niños sueñan con ir a Disneyland y no hay tiempo ni dinero para hacerlo? Decoremos la casa como si fuera el mismísimo parque de atracciones.

Si por el contrario tenemos la fortuna de haber ahorrado un poco y tenemos tiempo libre para disfrutar de una escapada, hay muchas opciones para estar con la familia. Playa, montaña, ciudades o pequeños pueblos. ¡El mundo es amplio!

No te estreses a la hora de empacar. Lejos de convertirlo en una difícil tarea, haz una lista con todo lo que necesitáis meter en las maletas para las vacaciones en familia y convierte toda la organización en un juego.

Otra posibilidad para muchas familias latinas es enviar a los hijos a que visiten a sus tíos, abuelos y primos en los países de origen. Esto es toda una aventura que los niños jamás olvidan. Significa estar en contacto con su cultura y sus raíces, aunque estén lejos de su casa y sus papás por unas semanas.

Pero si tenemos la suerte de poder viajar todos juntos, ese tiempo juntos será lo mejor de las vacaciones. Es importante que ese tiempo sea de calidad, que se pase en familia disfrutando juntos en el lugar de destino, viviendo aventuras todos unidos. Se comparten experiencias que nos ayudan a descubrir cosas nuevas y se aprovecha para conocerse más, a uno mismo y a los demás.

Es así cómo nos vemos en situaciones nuevas y aprendemos. También lo hacen los niños, que llenan su vida de nuevas experiencias y acción. 

¡Es maravilloso olvidarse del trabajo y el estrés estando de vacaciones con la familia!