Clamor social logra la liberación de familia de mariachis en Texas detenida por ICE
Los integrantes de la familia Gámez Cuéllar, que entraron al país solicitando asilo, fueron detenidos después de una cita rutinaria de inmigración
Antonio Gámez Cuéllar tras ser liberado del centro de detención migratoria de Raymondville, Texas. Crédito: AP
Solo un cuento de Franz Kafka, como ‘La metamorfosis’, o tal vez uno de Gabriel García Márquez, el propulsor del realismo mágico, podría igualar la pesadilla que sufrió una familia de mariachis el mes pasado en McAllen, Texas.
La familia de Luis Antonio Gámez y su esposa Emma Cuéllar de Gámez y sus tres hijos Antonio, Caleb y Joshua, acudieron el 25 de febrero a una revisión de rutina ante las autoridades de inmigración.
Lo que no esperaban los cinco mexicanos era que, al terminar la entrevista de rutina, algo que ya habían hecho varias veces en el pasado desde su llegada a McAllen, Texas, las autoridades ya no los dejarían libres y los detendrían.
Luis Antonio Gámez y su familia llegaron a la frontera de Brownsville, Texas, en mayo de 2023 huyendo de la violencia en su país, México.
A Luis Antonio, de 40 años, lo secuestraron personas envueltas en la criminalidad, quizás parte de los carteles. También lo habían amenazado.
Luis Antonio no supo por qué, pues él solo es un mariachi de oficio.
Así que en 2023 ellos pidieron asilo político y usaron la aplicación CBP. Esto fue durante la administración del presidente Joe Biden.
Después de la cita del pasado 25 de febrero a Antonio, el hijo mayor y ya de 18 años, lo enviaron al centro de detención en Raymondville, Texas. Fue así porque ya no era menor de edad.
Al resto de la familia, el padre Luis Antonio, la madre Emma, de 38 años, y a Caleb, de 14 años, y a Joshua, de 12 años, los mantuvieron juntos pero fueron detenidos en el Centro Residencial Familiar del Sur del estado en Dilley, Texas.
Raymondville esta a 230 millas de distancia de Dilley.
Neri Fuentes, de la secundaria McAllen, dijo a los medios que un día antes de sus citas los hermanos Antonio y Caleb Gámez siempre le avisaban a la administración escolar que irían a una cita de inmigración. Era algo normal, dijo Fuentes.
Pero esta vez ellos ya no regresaron de su cita de rutina con las autoridades de inmigración.
Exigen la libertad de la familia
El talento musical de los Gámez Cuéllar corre en la familia y desde que llegaron a Estados Unidos Antonio y Caleb son parte de un mariachi juvenil de la Secundaria en McAllen.
Ellos también participan en un popular festival de música llamado Mariachi Extravaganza.
Antonio, quien cursa su ultimo año en la prepa, y su hermano Caleb viajaron al Capitolio, en Washington DC para hacer una presentación el pasado mes de junio de 2025 con su grupo El Mariachi de Oro.
A raíz de la detención de esta familia de mariachis la voz corrió como fuego por la pradera gracias a las redes sociales y políticos hispanos y aliados suyos alzaron la voz para informar sobre esta detención.
Y aunque les preguntaron a las autoridades la razón por la que los habían detenido, estas se replegaron a decir que porque “habían entrado ilegalmente” al país, algo que no es cierto.
Dos políticos que acudieron a las redes sociales para denunciar esto fueron el representante demócrata Joaquín Castro y la representante republicana Mónica de la Cruz.
La representante de la Cruz de inmediato se puso en contacto con la Casa Blanca para pedir que dejaran en libertad a una familia que entro al país huyendo de la violencia y pidió asilo político.
De la Cruz también dijo que le informó de este caso al senador Markwayne Mullin, quien asumirá el cargo de secretario del Departamento de Seguridad Interna y también al zar de la frontera Tom Homan, según reportó The Texas Tribune.

Por su parte el representante Castro llevó a cabo conferencias de prensa en San Antonio, Texas, y llamó la atención sobre esta injusticia.
En dicha conferencia de prensa también habló la representante por Pensilvania Madeline Dean, quien informó que el gobierno federal les paga a contratistas 13 millones de dólares al mes por alquilar la facilidad en Dilley, según reportó Houston Public Media.
Castro llevó, incluso, a una delegación de políticos y lideres a la instalación en Dilley para protestar la detención de la familia de mariachis, según reporto el diario The Texas Tribune.
Finalmente, la familia Gámez Cuéllar fue dejada en libertad el lunes 9 de marzo gracias a la atención que atrajo su caso.
Al salir en libertad la familia Gámez Cuellar, excepto el hijo Antonio, el congresista Joaquín Castro subió unos comentarios a su Facebook.
“La familia Gámez-Cuéllar ha sido dejada en libertad”, escribió Castro. “Los vamos a llevar ahora a reunirse con su hijo Antonio.”
“Cuando yo regresé hoy al centro Dilley, yo llevé a mis colegas del Congreso para que hablaran con los niños y sus familias y sean testigos de sus historias”, escribió Castro.
“Estamos agradecidos por la libertad de la familia Gámez Cuéllar y nosotros no dejaremos de luchar hasta que nosotros #LiberemosNuestrosHijos. Todos de ellos”, escribió Castro.
Denise Robles, una amiga de la familia Gámez Cuéllar, le dijo a la prensa que Antonio al salir del Centro de Detención El Valle, en Raymondville, Texas, lo primero que quiso hacer fue ir a un restaurante Whataburger con la representante Mónica de la Cruz para comprar una hamburguesa.
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