Mosaicos cuentan la historia puertorriqueña (Fotos y Video)
Una artista de Chicago enseña a diseñar vejigantes puertorriqueños y petroglifos en mosaicos, mientras los estudiantes reciben dinero por aprender.
Crédito: Sylvia Obén
Chicago.- Lissette Cruz enfoca su pasión por las artes en la historia puertorriqueña. Con sus manos rompe piedras de colores, azulejos o vidrio en pequeños trozos, llena los espacios entre los trozos con cemento y limpia el exceso con una esponja para crear diseños únicos.
Cruz diseña vejigantes y petroglifos en mosaicos. El vejigante es un personaje folclórico en las celebraciones del festival de Puerto Rico y el petroglifo es una técnica que consiste en marcar directamente sobre una superficie de roca, utilizando un cincel y un martillo de piedra.
La artista imparte las clases como parte del programa de después de clases After School Matters, en Humboldt Park.
“Las clases son una oportunidad de aprender sobre la historia de Puerto Rico”, dijo Cruz, quien explicó que dan a los estudiantes puertorriqueños de la ciudad la oportunidad de identificarse con su patrimonio, lo cual es importante porque a menudo el arte puertorriqueño se pierde.
El programa Puerto Rican Arts Alliance (PRAA) y After School Matters, buscan desarrollar las habilidades de los estudiantes en el campo acádemico y ofrecerles una experiencia profesional de las artes.
La clase permite que estudiantes de entre 13 y 19 años aprendan a hacer pequeños mosaicos inspirados en motivos afrocaribeños y símbolos indígenas de la Nación Taino del Caribe.
“Durante el verano [los estudiantes] prefieren vejigantes, debido a que les recuerda a los dragones; pero durante el otoño prefieren petroglifos”, comentó Cruz.
La estudiante puertorriqueña, Jennessa Martínez, de 17 años, eligió el petroglifo. “Es una historia detrás de nuestras obras de arte. No sólo estamos haciendo arte a lo cotidiano. Estamos trayendo una nueva luz sobre [lo que se ha] olvidado”, señaló la joven.
Se calcula que en Chicago viven aproximadamente 196,913 puertorriqueños, según el informe “60 Años de la migración: los puertorriqueños en Chicago”.
“Mi meta es tener un programa de artes visuales con un sentido cultural”, dijo el director de la PRAA, Jorge Félix, quien añadió que estos diseños de mosaicos son perfectos para que los estudiantes aprendan las tradiciones del Caribe.
La clase de 10 semanas se ofrece tres días a la semana, tres horas al día.
Durante el semestre de otoño y primavera, los adolescentes que tomaron estas clases recibieron un estipendio de entre $100 y $150 por su asistencia y participación en el programa, precisó Emily Suied, cordinadora de los programas de After School Matters.
En el verano se les pagó entre $400 y $800, dependiendo del nivel del programa y el número de horas que participaron.
Asimismo, After School Matters vende las artesanías hechas por los estudiantes en su galería (66 E. Randolph St. ), y lo que recauda lo usa para financiar el programa.
Los mosaicos se venden por alrededor de $300 cada uno.
Xiomara Vázquez, becaria asistente del curso que imparte Cruz, puede ver la pasión y el profesionalismo de los estudiantes y ve los estudiantes ven el mosaico como una opción en su futuro.
Mientras que Cruz opina que crear artesanías y mosaicos puede verse como una carrera. “He visto un montón de trabajo de mosaico de la ciudad”, dijo.
Las clases comenzarán el 27 de enero en el Field House, de Humboldt Park (1140 N. Humboldt Dr.). Informes: www.afterschoolmatters.org.
Mira un video sobre estas clases de mosaicos en www.laraza.com.