“Tengo la esperanza de que suceda un milagro”: madre indocumentada refugiada en iglesia de Chicago

Francisca Lino seguirá su lucha contra la deportación en el mismo santuario que cobijó a la activista Elvira Arellano en Chicago
“Tengo la esperanza de que suceda un milagro”: madre indocumentada refugiada en iglesia de Chicago
Francisca Lino permanece refugiada en la iglesia Metodista Unida San Adalberto en el barrio puertorriqueño de Humboldt Park, Chicago. (Belhú Sanabria / La Raza)
Foto: Belhú Sanabria / La Raza

Se considera una mujer de fe, tiene la esperanza de que ocurra un milagro que impida que sea deportada a México. La indocumentada Francisca Lino, madre de 50 años con hijos estadounidenses, tomó santuario en una iglesia de Chicago y dice que luchará hasta el final para no ser separada de su familia.

“Si yo me voy, será más difícil para que mi familia pueda verme más seguido, eso me inspira a luchar hasta el final”, reiteró  la indocumentada a este periódico.

Una cama, una mesita de noche y una biblia se aprecian en la habitación de paredes color naranja en donde descansa Lino. El apartamento donde se encuentra la mujer está en el segundo piso de la iglesia Metodista Unida San Adalberto, ubicada en el barrio boricua de Humboldt Park. Esa iglesia es la misma en la que estuvo refugiada la activista pro inmigrante Elvira Arellano con su hijo Saúl Arellano, en 2006.

La pesadilla de Francisca Lino comenzó en 2005 cuando acudió a una cita con inmigración como parte del proceso para solicitar la residencia, a la que aspiraba tras haberse casado con Diego Lino, ciudadano estadounidense, en 2001.

Francisca Lino, quien ya lleva más de una década luchando contra la deportación, cuenta que en 2005 un error en su solicitud de residencia fue determinante para que fuese arrestada, detenida por 28 días en un centro de detención y puesta en proceso de deportación.

En el formulario Francisca Lino indicó que nunca había sido arrestada, pero cuando las autoridades migratorias le preguntaron en la entrevista, Lino dijo que sí.

Y es que la indocumentada -madre de seis hijos, cinco ciudadanos y uno residente legal- contó a La Raza que en 1999 intentó ingresar de forma irregular a Estados Unidos, pero fue deportada de vuelta a México. En un intento posterior logró cruzar y se estableció en Bolingbrook, Illinois.

“No soy una criminal, solo buscaba un futuro mejor para mi familia”, dice Lino, cuyo caso no era de alta prioridad para la administración pasada, de Barack Obama. Ella presentó apelaciones anuales para poder permanecer en el país.

Francisca Lino en la habitación de la iglesia Metodista Unida San Adalberto donde se refugia en Chicago. (Belhú Sanabria / La Raza)

Protección a su familia

Jacobita Cortés, pastora de esa iglesia, dijo: “Lino no es un peligro para el país. Nosotros no estamos dándole techo a una terrorista, a una criminal, a una delincuente. Solamente estamos dándole hospedaje a una madre, a una esposa, a un ser humano. Para nosotros lo que ha hecho ella es un acto de valentía para proteger a su familia”.

Defensores de los derechos de los inmigrantes aseguran que, con la administración del presidente Donald Trump, hay un endurecimiento en la política migratoria por lo que cualquier persona indocumentada ahora podría ser deportada.

Cuando Lino acudió a su cita con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) el 7 marzo pasado, le comunicaron que sería deportada y debía presentarse con su boleto de avión.

Aunque la fecha para su salida del país era el 25 de agosto, ella decidió a último momento pedir refugio en una iglesia de Chicago para evitar su deportación.

“La actual administración está separando familias que como yo no tienen récord criminal. Que nos den la oportunidad de estar con nuestras familias, yo no solamente estoy hablando por mí sino por todas las familias, porque yo he visto el sufrimiento de estos niños, de esta iglesia, cómo ellos sufren porque no están sus padres. Yo no quiero que mis hijas pasen por eso”, mencionó Lino, quien aseguró que tres de sus hijas reciben tratamiento psicológico porque han sido afectadas emocionalmente por su situación.

Chris Bergin, abogado de Lino, se presentó ante las autoridades migratorias para comunicarles que su representada no se presentaría a la cita, que estaba refugiada en una iglesia y les indicó la ubicación de la misma.

“Ella no se está escondiendo de sus oficiales sino que está pidiendo protección a su Dios”, detalló Bergin.

Francisca Lino está refugiada en la misma iglesia de Humboldt Park, en Chicago, donde anteriormente se refugió Elvira Arellano. (Belhú Sanabria / La Raza)

Lino dice que espera que dentro de 90 días se puedan encontrar argumentos legales que eviten su deportación. Bergin señaló a La Raza que aún continúa explorando opciones legales para tratar de que su representada libre la deportación y permanezca con su familia en este país.

Carl Rusnok, director de Comunicaciones de la Región Central de ICE, dijo que al no haberse presentado Lino a su cita programada en agosto de 2017, ICE ahora la considera fugitiva.

Sin embargo, Rusnok también indicó que la actual política de ICE evita llevar a cabo actividades en lugares sensibles “a menos que tengan la aprobación previa de un funcionario de supervisión apropiado o en caso de circunstancias extremas. Los lugares especificados en la guía incluyen escuelas, lugares de culto y hospitales”.

No obstante, Lino no pierde las esperanzas y permanecerá en santuario luchando contra su deportación.

“Le dije a mi esposo que me deje intentarlo [permanecer en santuario], tengo la esperanza de que suceda un milagro y frenar la deportación, porque yo soy una mujer de fe, creo mucho en Dios y yo creo que Dios tiene la última palabra”, expresó Lino.