El 1 de enero Francisco y Lorenzo derrotaron al frío de Chicago

Las heladas temperaturas de Año Nuevo alejaron a muchos bañistas, excepto a dos latinos
El 1 de enero Francisco y Lorenzo derrotaron al frío de Chicago
Francisco y Lorenzo Ochoa, originarios de Tequisquiapan, Querétaro, los únicos latinos que cumplieron la tradición de meterse al lago Michigan el 1 de enero a las 12 pm. (Javier Quiroz / La Raza)
Foto: Javier Quiroz / La Raza

Los hermanos Francisco y Lorenzo Ochoa llegaron puntuales acompañados de sus porras, familia y amigos.

Esta vez fueron menos los valientes bañistas que acuden el 1 de enero a las 12 pm en la playa North del Lago Michigan para zambullirse y empezar el Año Nuevo. La temperatura de 3ºF/-16ºC alejó a muchos y los pocos que acudieron fueron sólo para apoyar a los hermanos Ochoa.

El primero en meterse fue Francisco, que suma ya 16 años haciéndolo. “Es una cosa extrema, yo creo que si no está uno preparado se puede enfermar. Al menos yo nunca me he enfermado, pero si te gustan las cosas extremas esta es una buena oportunidad”, dijo Lorenzo.

Tras salir del agua y bien arropado, Lorenzo Ochoa apuntó sus metas deportivas para 2018: “Este año yo quiero correr el Triatlón y el Maratón de Chicago”, apuntó.

¿Cuál es el beneficio del baño helado? “Se ha dicho que es bueno para reactivar todos los órganos, a lo mejor no hace bien, pero también nunca nos ha hecho daño”, aclaró.

El segundo en meterse el agua fue el triatleta y maratonista Lorenzo.

“Llevo 16 años haciéndolo y ahora fue completamente diferente a todos”, dijo respecto a los 3ºF/-16ºC y la poca asistencia. “Al principio no sientes más que ardor y después la desesperación de no poder mover tus manos”.

¿Y por qué hacerlo? “Nada más por salir de la rutina, hacer algo nuevo y empezar el año”.

¿Lo recomiendas? “Se lo recomiendo para que no les cuenten, la vida se va y ahí se queda todo”, concluyó Lorenzo Ochoa.