Una respuesta comunitaria contra la gentrificación en Chicago

La Asociación de Vecinos de Logan Square y otras organizaciones luchan para mantener opciones de vivienda asequible en el barrio
Una respuesta comunitaria contra la gentrificación en Chicago
La comunidad de Logan Square lucha contra el desplazamiento y para construir opciones de vivienda asequible en ese histórico barrio de Chicago.
Foto: Cortesía

La gentrificación es un proceso de exclusión y desplazamiento. No solo es un proceso individual donde personas con dinero y recursos se mudan a comunidades pobres, es también un sistema que deja la puerta abierta para inversionistas que están tratando de hacer dinero. Esto mismo cuenta Norma Ríos Sierra, una madre de familia y presidenta de la Asociación de Vecinos en Logan Square (LSNA por sus siglas en ingles), un grupo de familias en Chicago que intenta luchar por oportunidades de vivienda y en contra de la gentrificación.

“Yo crecí en Logan Square”, relata Norma por teléfono. “Siempre ha sido un área comunitaria; todos nos conocemos y nuestros niños siempre jugaban juntos”, continuó. Unas de las indicaciones de éxito para familias intentando mejorar su calidad de vida son el hogar y la comunidad. Ser dueño de casa permite un mejor nivel de seguridad y estabilidad, pero más que nada, crea una oportunidad para transferir bienes a los hijos. Por décadas, ser dueño de casa ha sido el enfoque del sueño americano para miles de familias.

“Nuestra comunidad siempre ha tenido problemas”, admite Norma, “pero ante todo era seguro para nuestras familias; nos cuidábamos entre nosotros y se reconocía un nivel de pertenencia”. Norma ha vivido en esta comunidad por varias décadas, su familia ha tenido su casa por casi 30 años. Han tenido la oportunidad de establecer un tejido social que no se produce en cualquier lugar. Algo que no se compra con departamentos lujosos y no existe sin raíces fuertes.

Este sentir comunitario esta siendo amenazado y desmantelado por la gentrificación. De acuerdo a los activistas locales, con la compra de las viviendas a precios bajos compradas “cash” y la rápida remodelación que ocurre, los inversionistas están ganando mucho dinero, pero ¿a qué costo? Norma expone que “a las familias les resulta difícil llegar al fin de mes y cubrir costos básicos. Los impuestos a la propiedad suben y los salarios se mantienen bajos. Encima de eso, nuestros amigos y vecinos han sido obligados a salir de aquí”.

De acuerdo a cifras del censo, entre los años 2,000 y 2014 mas de 19,200 residentes latinos se mudaron, una disminución de 35.6%, y los residentes afroamericanos disminuyeron 8.2%. Además, de acuerdo a la LSNA, un auge de desarrollo ha creado 1,000 unidades de lujo en 2017, otra de las razones principales por el incremento de rentas y costos.

La salida de miles de familias ha dejado propiedades vacías y abiertas para inversionistas. Estas propiedades vacías crean una oportunidad para los que buscan responder a la crisis de vivienda.

“Los inversionistas pueden comprar una propiedad usando ‘cash’ en un par de semanas. A una familia típica le tarda mínimo un mes para obtener un préstamo,” dice Jennie Fronczack.  Ella es la directora de desarrollo de LUCHA, una organización de cuatro que busca crear un fideicomiso de viviendas, o bien, un Community Land Trust. “Este es un modelo diseñado para asegurarse que la comunidad tenga control de las tierras y que las riquezas y ganancias se regresen a la comunidad”, afirma Fronczack.

Es un modelo de confianza y ganancia colectiva. “La comunidad se convierte en dueña de las tierras, pero la agencia puede vender las casas y mantener los precios equilibrados a las necesidades de las familias locales”. Estas casas se venden directamente a familias de bajos recursos que califican para préstamos; las venden a precios competitivos con el mercado pero pueden tener control sobre quien las compra y en colaboración con la ciudad y el gobierno pueden instituir reglas sobre lo que pueden hacer con las propiedades.

Eso significa que un inversionista que solo busca vender la casa por una ganancia no calificaría y sería designada específicamente para familias.

Juan Arrieta creció en Logan Square y se ha involucrado directamente con el proceso de crear el fideicomiso. Él recuerda la primera marcha que asistió, la “Emmet Street Affordable Housing March,” donde con las organizaciones locales marcharon porque inversionistas querían convertir un estacionamiento en departamentos de lujo. Mientras tanto, la organización LSNA propuso convertirlo en viviendas de bajos recursos para familias. “Esta marcha”, menciona Juan, “nos ayudó a crear una encuesta local donde encontramos que el 85% de la comunidad apoya la creación de unidades asequibles. La gente se quiere quedar aquí, no quieren salir”.

Arrieta es recién casado y con los precios tan elevados no ve una oportunidad para comprar casa: “El fideicomisio va a ser diseñado para mantener a las familias juntas. Mi esposa y yo queremos comprar aquí, en nuestra comunidad. Juntos lo podremos obtener”.