EEUU, país donde unos protestan por cortes de cabello y otros por sus vidas

EEUU, país donde unos protestan por cortes de cabello y otros por sus vidas
En decenas de ciudades de EEUU se han dado manifestaciones para protestar por la muerte de George Floyd y para repudiar la violencia policial contra las minorías.
Foto: ETIENNE LAURENT / EFE

En plena pandemia, la policía de Minneapolis, Minnesota, tiene una nueva víctima afroamericana. A luz del día y documentado por testigos y sus celulares, cuatro policías atacaron, y uno se arrodilló en el cuello de un señor afroamericano ya estando sometido, esposado y tirado al piso. George Floyd, murió poco después de su encuentro con la policía. Con su último respiro, el se unió a la lista de víctimas a manos de violencia policiaca e indicó que no podía respirar.

Al policía no le importó. En ese momento, los cuatro policías no pensaron en la seguridad pública. Este no es un incidente aislado y no es solo problema de la comunidad afro-americana, es una injusticia que también impacta a los latinos.

En los últimos años, a causa de la facilidad de documentar y grabar estos momentos, nos damos cuenta que las muertes a manos de la policía son más comunes de lo que nos imaginábamos.

Pocas horas después, cuando su comunidad salió a protestar y expresar su frustración ante la violencia policiaca y la falta de valor por vida afroamericanas, la comunidad fue recibida con balas de goma, gases lacrimógenos, y más violencia policiaca.

Si aún no nos pega la amnesia, debemos recordar que hace solo un par de semanas hubo una protesta con personas  armadas con rifles y lanzacohetes. Ellos ocuparon el capitolio de Michigan para exigir cortes de cabello y apertura de negocios. Nadie fue acosado violentamente y todos mantuvieron su derecho de protestar intacto.

Cuando personas de color protestan por sus derechos, son vistos como enemigos del estado. Cuando los supremacistas blancos amenazan a legisladores y protestan con armas, hay un silencio del estado que intenta normalizarlos.

Los latinos conocemos esto muy claramente; la historia de Estados Unidos ha dejado claro que nuestras comunidades no son bienvenidas y siempre serán vistas como extranjeras. Seamos ciudadanos, o no, tengamos décadas viviendo y aportando a este país, o no, existe una política que no nos permite justicia.

Las luchas de la comunidad afroamericana y la de los latinos es una en conjunto. Y debe de haber una solidaridad donde colectivamente podamos enfrentar la violencia de estado y fortalecer nuestra dignidad. Solo juntos podremos combatir el racismo institucional que nos perjudica a todos y que no solo limita las oportunidades económicas, pero nos está matando.

Necesitamos buscar o construir una política de justicia radicalmente nueva, que verdaderamente nos representa y nos de acceso a todas las herramientas necesarias para combatir las injusticias que se viven en este país.