Tras perder feligreses latinos por ‘los males de la gentrificación’, iglesia de Logan Square podría volverse una vivienda asequible

Líderes de la iglesia se han asociado con la agencia de vivienda asequible LUCHA en un nuevo plan que la transformaría en un complejo de 22 unidades.

Tras perder feligreses latinos por ‘los males de la gentrificación’, iglesia de Logan Square podría volverse una vivienda asequible
El edificio de la Iglesia Metodista Unida de Humboldt Park, en 2122 N. Mozart St., Chicago.
Foto: Google Maps
Este artículo, publicado originalmente en inglés por Block Club Chicago, está disponible en español gracias al proyecto “Traduciendo las noticias de Chicago”, del Instituto de Noticias Sin Fines de Lucro (INN).

LOGAN SQUARE —  Un nuevo plan para convertir la Iglesia Metodista Unida de Humboldt Park en un proyecto de vivienda asequible está cobrando impulso.

Los líderes de la iglesia se han asociado con la agencia de asesoramiento de viviendas asequibles LUCHA, en un esfuerzo por transformar la iglesia —que se construyó hace 92 años y que está ubicada en el  2122 N. Mozart St.—, en un complejo de vivienda asequibles de 22 unidades.

Si todo marcha de acuerdo al plan, la construcción comenzaría el próximo verano.

El trato significaría reubicar por primera vez en casi un siglo, a la congregación lejos de la esquina de Mozart Street y Shakespeare Avenue; pero también traería más viviendas asequibles al barrio que se ha gentrificado rápidamente.

“Nosotros, como congregación, hemos perdido a nuestras familias latinas que han sido desplazadas de este barrio por los males de la gentrificación”, dijo Paula Cripps-Vallejo, reverenda de la Iglesia Metodista Unida de Humboldt Park en una reunión comunitaria virtual realizada el pasado lunes por la noche. “El concilio de nuestra  iglesia tomó la decisión de vender a alguien que mantendría nuestro trabajo actual de vivienda asequible”.

La iglesia alberga 12 apartamentos asequibles administrados por la congregación.

LUCHA quiere renovar los apartamentos existentes y convertir el santuario de la iglesia y el espacio de compañerismo en 10 apartamentos más para un total de 22 unidades. Para hacer eso, el constructor necesita un cambio de zonificación.

Los apartamentos  —una combinación de estudios y de uno, dos y tres dormitorios—  sólo estarían disponibles para los inquilinos que cumplan con los requisitos de la municipalidad bajo la Ordenanza de Requisitos Asequibles. Se añadirían áreas verdes al lado derecho del edificio para deleite de las familias.

Bajo el plan de LUCHA, el exterior de la iglesia  —salvo algunas ventanas— permanecería tal cual y sólo el interior sería renovado.

Cuando los líderes de la iglesia propusieron vender el edificio, eligieron a LUCHA debido a la reputación de la organización de construir y mantener viviendas asequibles. Dijeron que era importante que esos apartamentos asequibles permanecieran en el próximo capítulo del edificio.

“Sólo estamos dispuestos a dejar el edificios si sabemos que no contribuiremos a las fuerzas de gentrificación que están desplazando a la gente negra y latina”, dijo Cripps-Vallejo.

Los líderes de LUCHA, una organización que ha estado construyendo viviendas asequibles desde 1982, dijeron que su objetivo es mantener a todos los inquilinos existentes en el edificio y durante la construcción, ayudarles a reubicarse temporalmente.

“En espíritu, estamos tratando de terminar con un edificio donde existe muy poca sensación de cambio en el sentido de la historia y reflejando el tiempo que el edificio ha tenido como lugar de culto, de reunión… de vivienda y oportunidad”, dijo Jaime Torres, quien está trabajando en el proyecto con la empresa arquitectónica Canopy.

Si el plan se realiza, será la primera vez en casi 100 años que la iglesia no servirá como centro religioso.

La iglesia ha sido un ancla en la comunidad desde 1928, cuando fue construida para una congregación alemana. Décadas más tarde, la movilidad de la gente blanca cambió la demografía de la iglesia. En 1968 se hizo cargo la Iglesia Metodista Unida Humboldt Park, una congregación de habla hispana, dijo Cripps-Vallejo.

Desde su fundación, la Iglesia Metodista Unida de Humboldt Park ha trabajado para ayudar a las personas necesitadas. Durante décadas, la congregación ha ofrecido asesoramiento y apoyo gratuitos a las víctimas de violencia doméstica, así como asistencia jurídica gratuita a los inmigrantes.

En 1989, la congregación lanzó un ministerio de alcance llamado Humboldt Park Social Services para ayudar a los residentes que no tengan un hogar. Más tarde, el ministerio se convirtió en el Centro para Cambiar Vidas (Center for Changing Lives) y se mudó a su propio edificio en Logan Square.

El proyecto de vivienda está todavía muy lejos de concretarse. Los líderes de la iglesia y el equipo de desarrollo están pidiendo la opinión de la comunidad sobre la propuesta.

LUCHA espera solicitar un cambio de zonificación en octubre, luego trabajar para asegurar el financiamiento necesario para el proyecto, que requerirá un conjunto de fuentes de financiamiento público, dijo el equipo de desarrollo.

El proyecto cuenta con el apoyo del concejal Daniel La Spata (Distrito 1), en cuyo barrio está la iglesia.

“Creo que es un proyecto realmente especial. Me parece que la mayoría de las veces lo que les sucede a estas iglesias más antiguas es que se convierten en condominios de lujo”, dijo La Spata anteriormente.

“Tener un edificio de la iglesia que cuenta una historia tan diferente, donde va a funcionar en el futuro como vivienda para familias trabajadoras y personas en riesgo de ser desplazadas de nuestra comunidad, eso es algo especial”.

El lunes, algunos vecinos dijeron que apoyan el plan, mientras que otros expresaron su preocupación por la construcción, el financiamiento y la combinación de unidades, entre otras cosas.

La iglesia estaría en construcción durante aproximadamente un año a partir del próximo verano y el arrendamiento comenzaría el año siguiente. Cripps-Vallejo dijo que la congregación espera encontrar un hogar en el vecindario que se adapte mejor a sus necesidades.

“A pesar de que la iglesia es [sobre] la gente, y no el edificio, entendemos la importancia de tener un espacio sagrado para llamar hogar, y estaremos buscando una nueva iglesia cuando sea el momento adecuado”, agregó.

 Traducido por Gisela Orozco

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