Lightfoot enfrenta escándalo de allanamiento de morada equivocada

La alcaldesa Lightfoot solo tiene una oportunidad para resolver este escándalo porque si no este episodio la perseguirá cuando busque su reelección.

Lori Lightfoot, alcaldesa de Chicago.
Lori Lightfoot, alcaldesa de Chicago.
Foto: Getty Images

Las consecuencias de la revelación de un video que muestra un allanamiento de morada equivocado, en busca de armas, realizado por la policía de Chicago en 2019  y en el que los oficiales esposaron y mantuvieron desnuda a una trabajadora social afroamericana por 40 minutos, han caído  sobre la alcaldesa Lori Lightfoot.

El 22 de febrero de 2019 cerca de una docena de policías armados derrumbaron las puertas de la casa de la trabajadora social. Young acaba de regresar de trabajar y los policías la sorprendieron cambiándose la ropa. Acto seguido, los policías la esposaron y permaneció así, desnuda, mientras los uniformados empezaron a buscar armas por todos los cuartos del hogar.

Durante el episodio, la mujer les grito más de 40 veces que tenían la dirección equivocada.

Algo que resultó cierto: la dirección que  un informante pagado les había dado era la equivocada. El sujeto que buscaba la policía estaba en la casa de al lado.

Este escándalo, similar al de Laquan McDonald, pero sin un homicidio, ahora está sobre los hombros de Lightfoot, quien hasta el momento ha vertido más humo que actos concretos para proteger a los residentes de la policía.

Lightfoot, al darse a conocer el video por el canal CBS TV 2, primero dijo no saber del cas pero luego admitió que le habían informado de este episodio en un email, algo que se comprobó al darse a conocer más de cien correos. Ella supo del caso en noviembre de 2019.

Ya empezaron a rodar las cabezas: Mark Flessner, el abogado corporativo de la ciudad de Chicago, renunció en diciembre y los policías que efectuaron este allanamiento equivocado han sido removidos de las calles y puestos detrás de un escritorio.

Varios líderes de la comunidad afroamericana ahora están llamando a que Lightfoot despida a los policías y se les hagan cargos. Otros activistas están exigiendo la renuncia misma de Lightfoot.

Y lo más extraordinario de este caso es que la organización encargada de investigar los abusos de fuerza policiaca, Civilian Office of Police Accountability (COPA), supo del caso desde el inicio pero no ha llegado a un dictamen o decisión. Y esto a pesar de que COPA reemplazó a otra organización que era notoria por “sentarse” en los casos policiacos y nunca resolverlos. Vaya transparencia.

Casi se habría mantenido este video en secreto si no fuera por otro juez, como en el caso de la muerte de McDonald, que ordenó a la ciudad entregar el video a Young.

La alcaldesa Lightfoot solo tiene una oportunidad de demostrar el brío de que está hecha y resolver este escándalo porque si no este episodio vendrá a perseguirla cuando, de seguro, busque su reelección.

Entre los grupos progresistas y liberales de la ciudad ya Lightfoot está en tela de juicio por demorar demasiado en temas claves como el caso de la estación generadora Crawford en La Villita, el caso de la compañía Ironworks, el cierre de las excepciones en la ordenanza Welcoming City y su oposición a crear una junta directiva civil para monitorear a la policía.

La lección aquí es que no solo basta con prometer reformas y transparencia, hay que demostrarlo con hechos concretos.