La consulta para enjuiciar a expresidentes en México no pasa la prueba

En Chicago, varias organizaciones llevaron a cabo consultas simbólica y se emitieron 1,222 votos

El mexicano Pedro Ortega, afuera del mercado de pulgas Swap-O-Rama, anima a sus connacionales establecidos en Chicago a que participen de las votaciones simbólicas de la consulta popular sobre el posible enjuiciamiento de expresidentes de México. (Belhú Sanabria / La Raza)
El mexicano Pedro Ortega, afuera del mercado de pulgas Swap-O-Rama, anima a sus connacionales establecidos en Chicago a que participen de las votaciones simbólicas de la consulta popular sobre el posible enjuiciamiento de expresidentes de México. (Belhú Sanabria / La Raza)
Foto: Impremedia

La consulta popular en México se desplomó al no recibir la participación necesaria de los electores, pero sin embargo el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador le dio otro giro a la derrota.

“No, ya lo dije y lo repito, la democracia no fracasa, la democracia es la mejor manera de gobierno y el mejor sistema de vida”, dijo López Obrador en la conferencia mañanera al día siguiente.

En la consulta participaron un total de 6,658,288 electores con un costo al país de 528 millones de pesos.

Para ser vinculatoria a un juicio a los cinco expresidentes mexicanos desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Pena Nieto, la consulta requería de un 40% de los 93 millones de electores del país azteca. Los que participaron en la consulta apenas fueron el 7% de los electores.

López Obrador también minimizó el gasto de la consulta durante su conferencia mañanera. Cada voto en la consulta costó 79 pesos con 30 centavos.

“Cuando hablan por ejemplo de los gastos, con todo respeto, puede ser que diga no se elige en las monarquías, pero bueno resulta que nosotros somos una república democrática, no una monarquía. Y en las dictaduras tampoco hay elecciones, ni se garantiza el derecho a disentir, hay que protestar con los dientes apretados”, dijo López Obrador.

Haciendo a un lado esta derrota, Obrador dijo estar viendo hacia el futuro cuando la naciente democracia mexicana dé más fruto.

“México es una república que va a ir cada día consolidando su sistema democrático para que quede en el basurero de la historia el fraude electoral”, resumió el presidente.

Aunque la consulta no llegó a la participación requerida, López Obrador dejó abierta la posibilidad de que de todas maneras se pueda proceder contra los cinco expresidentes.

“Yo creo que esto no descarta la posibilidad de que haya juicios. La autoridad tiene en todo momento el derecho de actuar cuando se trata de asuntos judiciales siempre y cuando haya pruebas y elementos, esto queda abierto”, dijo López Obrador.

Esta fallida consulta, de seguro, hará a muchos cuestionar si AMLO conoce bien lo que quieren los mexicanos porque contradice mucho de lo que él siempre dice en las mañaneras que los mexicanos “ya están muy conscientes”.

En Chicago, mientras tanto, varias organizaciones llevaron a cabo consultas simbólicas en distintas partes de la ciudad en donde se vertieron un total de 1,122 votos.

El Instituto Nacional Electoral (INE) dejó fuera de la consulta popular a los electores mexicanos que viven en el exterior, lo que irritó a los activistas mexicanos locales. Pero ellos sin embargo decidieron llevar a cabo su propia consulta aquí en Chicago para mostrar al INE que en el extranjero el elector mexicano está ansioso de participar en la vida política mexicana.

El activista Jesús Vargas, de la organización Mijos NFP, llamó a la consulta en México un “buen experimento en la democracia” aunque no se logró la meta.

“Es la primera vez que se consulta a la gente para darle voz”, dijo Vargas a esta columna.