Vía a legalización encuentra obstáculo en el Senado

La parlamentaria del Senado dijo que no era factible incluir una opción de legalización en la ley de presupuesto

El Capitolio, sede del Congreso federal en Washington DC.
El Capitolio, sede del Congreso federal en Washington DC.
Foto: EFE/MICHAEL REYNOLDS

La parlamentaria del Senado del país, Elizabeth MacDonough, anunció que no se puede incluir una vía a legalización para ocho millones de inmigrantes en el paquete de reconciliación económica del presidente Joe Biden.

Pero MacDonough, cuya única función es evaluar la legislación, no tiene más poder que ese. Los demócratas pueden o no acatar sus recomendaciones. Ella alegó que eventualmente la legalización de los inmigrantes aumentaría el costo al país, algo en que no todos están de acuerdo.

“La decisión de la parlamentaria MacDonough es una piedra más en el camino para el movimiento de la justicia para los inmigrantes y municiones para los republicanos de la línea de Trump para retornar al Congreso y eventualmente a la Casa Blanca”, reaccionó Carlos Arango, de la organización Frente Nacional de Inmigrantes.

Y es que, para pasar el paquete de reconciliación, los demócratas necesitan los 50 votos que ya tienen en el Senado más 10 más, algo que les falta del lado republicano.

Pero si los demócratas actúan decididamente podían forzar el paquete con sus 50 votos más uno, el de la vicepresidenta Kamala Harris.

Algunos demócratas reconocen que durante la pandemia los inmigrantes, en tanto trabajadores esenciales, han quedado fuera de la ayuda que merecen.

Pero no basta con sentir solamente simpatía por ellos. Los demócratas tienen que actuar y encaminar por la vía legal a los ocho millones de inmigrantes que han estado esperando ya dos décadas.

Otros columnistas en el país aconsejan que los demócratas ignoren el consejo de la parlamentaria MacDonough y prosigan a legalizar a los dreamers, los trabajadores agrícolas y otros de las ciudades.

Para activistas como Arango, y otros, este tema no ha terminado y sugieren que las comunidades hispanas del país sigan luchando.

“Estamos en tiempos extras del juego, el partido no ha terminado”, dijo Juan Manuel Guzmán, de la organización United We Dream.

Arango, por su lado, ve la necesidad de seguir insistiendo y exigiendo a los demócratas que tengan el valor y la entereza de no dejar solos a los inmigrantes, que ayudan a mantener al país a flote como trabajadores esenciales y además pagan impuestos, y vuelvan a presentar el paquete económico de otra manera.

“No es una cosa menor, de ahí la importancia de que la comunidad como en otros tiempos tome el tema como prioritario para movilizarse en las calles, los cabildos y ante la sociedad en general para responder a esta nueva ofensiva contra los inmigrantes y sus familias”, dijo Arango.

Artemio Arreola, de la Coalición de Illinois por los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados, dijo a la prensa que los hispanos ya cumplieron con el Partido Demócrata en las últimas elecciones, ahora falta que los demócratas sean parejos con los indocumentados en espera de legalizarse.