Fraude al consumidor. Estos pasos pueden ayudar a proteger tu dinero y tu información. Cómo un simple correo electrónico o mensaje de texto podría exponerte al fraude

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A businessman is buying online using his mobile phone and credit card
A businessman is buying online using his mobile phone and credit card
Foto: Getty Images

La pandemia ha acelerado el robo de identidad y el impacto sobre la gente común es significativo. De hecho, según la Comisión Federal de Comercio (FTC), los estadounidenses han perdido más de $382 millones en estafas relacionadas con cheques de estímulo y beneficios de desempleo, tratamientos falsos para COVID-19 y más. 

Aún peor, los consumidores afroamericanos y latinos tienen más probabilidades de ser víctimas de fraude que sus homólogos blancos. Por eso es fundamental reconocer la actividad diseñada para robar el dinero que ganaste con tanto esfuerzo. 

JPMorgan Chase está disponible para ayudar a los consumidores a que aprendan a detectar actividades sospechosas, desde correos electrónicos y mensajes de texto falsos hasta afirmaciones falsas sobre formas de mantenerse saludable.

¿A qué deberían prestar atención los consumidores cuando se trata de los estafadores? 

Comencemos con los correos electrónicos y mensajes de texto. La suplantación de identidad (phishing) es el nombre elegante que se da a los correos electrónicos que pretenden ser de empresas de renombre, incluyendo los bancos. En realidad, provienen de delincuentes que intentan obtener tu información personal, como contraseñas y números de tarjetas de crédito. 

El correo electrónico podría pedirte que respondas o hagas clic en un enlace que te lleva a un sitio web que se parece al sitio de tu banco. Luego, te pedirán que proporciones tu nombre de usuario, contraseña, número de cuenta, número de identificación personal (PIN), número de Seguro Social u otra información personal. Además, si haces clic en un archivo adjunto a ese correo electrónico, podría descargar un software llamado malware que rastrea o roba tu información.

Por lo tanto, ten mucho cuidado al hacer clic en un enlace en un correo electrónico; en su lugar, ve directamente al sitio web de la empresa. Y no hagas clic en archivos adjuntos a menos que estés seguro de que provienen de alguien que conoces y en quien confías.

Cada vez más, los estafadores se están comunicando con las víctimas por mensaje de texto o por teléfono, la mayoría de las veces desde un número que no reconoces, y te dicen que hay un problema con tu cuenta bancaria, incluso que está cerrada, congelada o que se cancelará a menos que llames a un número de teléfono o que vayas a un sitio web que aparece en el mensaje y que proporciones tu información personal o de cuenta. 

¿Hay señales específicas a las que se debe prestar atención?

Estas son algunas que de seguro encontrarás:

  • Los estafadores a menudo te dirán que hay un problema o un premio. Podrían decirte que tienes problemas con el gobierno, que debes dinero, que alguien de tu familia tiene una emergencia, que hay un problema con una de tus cuentas o que ganaste dinero en una lotería. Recuerda: si parece demasiado bueno para ser cierto, probablemente no lo es. 
  • Después de presentar el problema o el premio, los estafadores te presionarán para que actúes de inmediato. Ellos quieren que entregues tu información confidencial antes de que tengas tiempo de pensar. Posiblemente podrían amenazarte, insistir en que es urgente o decirte que se está acabando el tiempo. Sin embargo, ninguna empresa legítima o agencia gubernamental te presionará de esta manera o te pedirá por teléfono o correo electrónico tu información personal, como tu número de Seguro Social, números de cuenta bancaria o de tarjeta de crédito. 
  • ¿Cómo pueden los consumidores proteger su dinero y su información? 

    Estas son algunas de las prácticas adecuadas: 

    • Protege tu información por internet. Descarga y actualiza el software antivirus para tu computadora y no ingreses información confidencial en computadoras públicas o en redes no seguras. Además, ten cuidado al proporcionar tu nombre de usuario y contraseñas financieras por internet; esto incluye sitios web y aplicaciones financieras que ofrecen herramientas para ayudarte a administrar tus cuentas, invertir o preparar tus impuestos. 
    • Realiza compras solo en sitios web seguros. Busca el símbolo de un candado en la dirección de un sitio de internet. Eso ayudará a proteger tu número de tarjeta de crédito, fecha de vencimiento y CVV de tres dígitos.
    • Cambia tus contraseñas a menudo. Cambia tus contraseñas con frecuencia y utiliza una combinación de letras, números y caracteres especiales. No utilices el nombre de tu mascota, el nombre de tu hijo o cualquier otra cosa que pueda descifrarse fácilmente.
    • Crea una contraseña separada para cada institución financiera. Esto proporciona un nivel adicional de protección en caso de que haya un problema en una institución. 
    • Supervisa tus cuentas. Inicia sesión en tus cuentas con frecuencia, incluso a diario, a través de la banca digital o en tu aplicación de banca móvil para supervisar las transacciones y el saldo de tu cuenta. Fíjate en transacciones que no reconozcas. Además, consulta tus estados de cuenta mensuales y, si hay algún problema, comunícate con tu banco de inmediato.
    • Configura una confirmación adicional. El nombre correcto es autenticación de dos factores o de múltiples factores. Simplemente significa que deberás dar un paso o dos más para acceder a tu información. Por ejemplo, podrías solicitar que se envíe un mensaje de texto con un código al número de teléfono móvil que le diste a la empresa anteriormente. En Chase, cuando inicias sesión en tu cuenta de Chase electrónicamente por primera vez o con un dispositivo que no reconocemos, te pediremos tu nombre de usuario, contraseña y un código de identificación temporal. Y te lo enviaremos por teléfono, correo electrónico o mensaje de texto. 
    • Destruye documentos confidenciales. Destruye los registros bancarios, los cheques que depositaste a través de la banca móvil y otros documentos que tengan la información de tu cuenta. Guarda los estados de cuenta mensuales de tu cuenta de cheques y de ahorros en un lugar seguro hasta que declares tus impuestos y luego destrúyelos también. Chase y otros bancos ofrecen estados de cuenta electrónicos, lo que te permite ver la información por internet sin tener que preocuparte por el papel. 
    • Verifica tu informe de crédito. Al menos una vez al año, lee detenidamente tus informes de crédito. Puedes solicitar un informe de crédito anual gratuito de cada una de las tres agencias nacionales de informes de crédito, incluso si no sospechas ninguna actividad no autorizada en tu cuenta. Visita www.annualcreditreport.com.
    • ¿Cómo protege Chase a los clientes contra el fraude? 

      Lo vemos como una asociación; ayudamos a proteger tus cuentas e información, y tú también lo haces. Supervisamos todas nuestras cuentas las 24 horas del día, incluyendo el uso de medidas de seguridad que no puedes ver.

      Además, si encontramos una transacción que no autorizaste o si marcas una transacción como no autorizada, ofrecemos la Protección Zero Liability (cero responsabilidad), lo que significa que no serás responsable de ella.