Un Encanto de película

'Encanto', de Disney, es una película que transpira Colombia por todos sus poros y que tiene en su esencia el realismo mágico

Una imagen de la película 'Encanto' de Disney.
Una imagen de la película 'Encanto' de Disney.
Foto: Disney

La palabra encanto puede significar algo o alguien sumamente agradable, pero también está relacionada con el encantamiento, un hechizo, un sortilegio, en cualquier caso algo que produce un sentimiento de placer mágico. Por ello no hay mejor palabra para definir la nueva película animada de Disney que su propio título, ‘Encanto’ es simplemente un filme encantador.

‘Encanto’ es la historia de los Madrigal, una familia muy especial que vive en las montañas andinas de Colombia, en la cual todos sus miembros tienen poderes mágicos, menos Mirabel, quien a pesar de sus grandes cualidades se siente inferior por no tener talentos milagrosos. Se trata de la película número 60 del estudio Disney, que para celebrar su aniversario ha producido una historia muy colombiana, muy familiar, en donde las mujeres cobran un gran protagonismo y no es casualidad.

En Colombia, la sociedad gira alrededor de la familia y la familia está sustentada en la figura de la mujer. El personaje de la abuela Alma representa la columna vertebral de su familia, en donde reside la sabiduría y la experiencia, pero también está representada en la fuerza física de Luisa (la primera medalla de oro olímpica colombiana fue gracias a una levantadora de pesas) o en la belleza de Isabela (es legendaria la belleza de las colombianas), pero ante todo en la inteligencia, la constancia y solidaridad que representa Mirabel, la primera princesa Disney en llevar lentes, lo cual es todo un símbolo. Es una película feminista en el sentido que destaca el poder de la mujer como núcleo de la sociedad.

Debe destacarse el trabajo de los directores y guionistas Jared Bush, Byron Howard y Charise Castro Smith, quienes interpretaron muy bien el espíritu colombiano y lograron algo muy difícil, sintetizar en un pueblo la gran diversidad natural y humana de Colombia. La cantidad innumerable de detalles y referencias refleja un trabajo de investigación que plasma paisajes reales de ensueño como el de Caño Cristales o el del Valle del Cocora con sus inmensas palmas de cera del Quindío (árbol nacional de Colombia), así como elementos de la identidad nacional como el tinto (el café negro de la mañana), los adornos con flores, las esmeraldas, el sombrero vueltiao, la ruana, las comidas típicas como la arepa o el ajiaco bogotano.

La música es la otra protagonista: el gran compositor Lin-Manuel Miranda ha reinterpretado géneros musicales colombianos como la cumbia o el vallenato (en Colombia hay más de mil ritmos musicales registrados) y hace parte de la vida cotidiana. La banda sonora de ‘Encanto’ es de colección, con la presencia de músicos colombianos como el legendario Carlos Vives o Sebastián Yatra, una de las estrellas de la nueva generación. La canción ‘Dos Oruguitas’ es un himno y no me extrañaría que fuera nominada en los premios Oscar, así como toda la banda sonora. Tampoco sería raro que la película sea un futuro musical en los teatros del mundo, tiene todos los elementos para serlo.

Esta película es la reivindicación de Colombia en el cine universal, después de años en los cuales el país aparecía mal interpretado, en películas que supuestamente transcurrían en su territorio pero eran filmadas en otros sitios y con personajes que no pasaban de ser los malos de la historia o secundarios sin relevancia. La historia no soslaya el tema del conflicto ni de los desplazados por la violencia y guarda como mensaje la importancia de la reconciliación, el bien supremo de la paz, que se construye con el esfuerzo de todos.

Una película que transpira Colombia por todos sus poros y que tiene en su esencia el realismo mágico. Mariposas de color amarillo revolotean, como salidas de las páginas de ‘Cien años de soledad’. El espíritu de Gabriel García Márquez reposa en esta película, relatos de fantasía que parecen increíbles y que él escuchaba en su casa de infancia a sus abuelos, como Alma, el círculo se cierra. Estamos ante un verdadero clásico animado que perdurará en los años, como las grandes películas de Disney. Un encanto de película, con nombre en español y con el alma de Colombia.

Al final una invitación, que todos veamos ‘Encanto’. No es una película más, es una obra de arte que conmueve, que logra la risa, el llanto y la emoción sincera. Será el mejor regalo de Navidad de este año y algunos en mucho tiempo no vamos a tener otro igual. Muchas gracias amigos de Disney.

-Dixon Moya es cónsul general de Colombia en Chicago