Organización local siembra esperanza y busca que mujeres refugiadas en Illinois progresen

Re:New Project empodera a mujeres refugiadas enseñándoles a dominar el idioma inglés y el oficio de la costura, de modo que ellas puedan luego obtener empleos

Participantes en de Re:New Project, organización que ofrece apoyo a mujeres refugiadas en Illinois. (Cortesía Re:New)

Participantes en de Re:New Project, organización que ofrece apoyo a mujeres refugiadas en Illinois. (Cortesía Re:New) Crédito: Cortesía

Una organización religiosa local brinda a mujeres refugiadas que han sobrevivido a guerras, persecuciones o conflictos políticos y que se han reasentado en Estados Unidos dos herramientas clave para ser exitosas: les ofrecen clases de inglés y les enseñan costura de manera gratuita.

Josefina Rengifo, de 60 años, se vio obligada a dejar su natal Venezuela con sólo una maleta en mano por miedo, ella dice, tras haberse involucrado en una cuestión de índole política en su país. Ella emigró a Estados Unidos hace cuatro años, es viuda y vive con una de sus hijas.

Cuando llegó de Venezuela a Illinois, lo primero que Rengifo quería era aprender inglés. Vio en una biblioteca local un folleto en el que una organización sin fines de lucro ofrecía clases de inglés gratuitas y así fue cómo empezó a asistir a Re:New Project. Allí también aprendió costura y la invitaron a unirse al grupo de artesanas de esa organización.

“Cuando llegué me sentía muy mal, no es fácil venir de tu país, dejar todo y decir bueno y ahora tengo que comenzar tan de cero que ni siquiera tengo la capacidad de comunicarme en inglés con fluidez. Pero estando allá [en Re:New], me di cuenta de que hay gente con situaciones muy difíciles, gente que emigra con una historia muy dura, gente que ha perdido familia por situaciones políticas en otro país”, cuenta Rengifo a La Raza.

Ella destaca que una de las barreras que hay entre las mujeres refugiadas es la falta del dominio del inglés por lo que hace énfasis en que hay que aprenderlo para no limitarse. “La barrera del idioma, esa incomunicación, da soledad, da indignidad, te limita a poder aprender, a poder adaptarte, abrirte, es algo que es muy importante”.

Re:New Project es una agencia sin fines de lucro establecida en pleno corazón de Glen Ellyn, Illinois, que sirve a mujeres refugiadas en el condado de DuPage y alrededores. Y en su tienda se ofrecen singulares artículos, bolsos y carteras, hechos a mano por sus artesanas.

Todos los productos que se venden en la tienda de Glen Ellyn son confeccionados con materiales donados por gente de la comunidad.

Desde que empezó la pandemia las artesanas han elaborado mascarillas y las han donado a instalaciones médicas, asilos y organizaciones sin fines de lucro. Esto con el propósito de responder a la demanda que se vivió en el inicio de la pandemia y al mismo tiempo para apoyar el empleo de las artesanas.

Kristi Zboncak, directora ejecutiva de Re:New Project, dijo que la organización fue fundada en 2009 por Rebecca Sandberg, quien se hizo amiga de mujeres refugiadas locales. “Después de hablar con ellas, se enteró de que necesitaban dos cosas: trabajo y amigos. Así que Rebecca reunió a más mujeres para enseñar a coser con la esperanza de ayudar a sus amigas refugiadas en un trabajo. Creció rápidamente y pronto estaban produciendo suficientes productos para hacer una tienda y emplear a más mujeres refugiadas”.

Josefina Rengifo coordina el proyecto de artesanas en Re:New Project. (Cortesía Re:New) Crédito: Cortesía

Tienen mentoras

La agencia ha servido al menos a 200 mujeres a través de clases gratuitas de inglés y de costura. Y también ofrece empleo en la tienda a las que se convierten en artesanas.

“Ofrecemos clases gratuitas de costura e inglés, estudio bíblico gratuito, un mentor, capacitación adicional a través de la asociación con un colegio local y mucho más”, señala Zboncak a La Raza.

 “Estas personas tratan de ayudarte, se involucran contigo, es más, ellas escogen como una especie de mentor entre ellas, una persona que va a estar en contacto con cada artesana de forma más cercana, es la que va a comunicar a la organización si sabe de algo más que necesites. No simplemente vienen aquí a dar una clase, es un apoyo constante, pienso que eso va creando un vínculo, va creando una comunidad”, destacó Rengifo, quien es ahora la directora del programa de artesanas de dicha organización.

Rengifo dijo que actualmente cuentan con ocho artesanas trabajando en la tienda.

Todas las artesanas hacen una variedad de productos. Algunas tienen trabajos específicos como hacer joyería o cortar la tela, pero todas pueden coser, menciona Zboncak.

Rengifo explicó que la organización ofrece clases de costura e inglés gratuitas a fin de que las mujeres refugiadas logren insertarse socialmente en su nuevo país. “Se le permite asistir dos o tres horas a sus clases de inglés o sus clases de costura, a aprender un oficio de manera que pueda hacer el trampolín para entrar a un lugar donde pueda trabajar”.

 “Se les enseña cuestiones básicas de costura que van a necesitar, sea lo que sea en lo que vaya a trabajar de costura: cómo utilizar la máquina de coser, cómo hacer diferentes tipos de costura y pegar cierres, ya con esto tiene un básico”, dijo Rengifo, quien añadió que hay opciones para trabajar desde casa pero se necesita tener la preparación y las herramientas para ello.

Re:New ayuda en el proceso de reubicar a la refugiada artesana en un lugar de trabajo donde pueda obtener mejores beneficios. En dos años, las personas así beneficiadas deben haber logrado destrezas en el inglés y cierto nivel de seguridad que le permitan trabajar en una empresa, dijo Rengifo en entrevista con La Raza. “Aquí se te paga por hora pero la organización no está en la capacidad de darte beneficios laborales. Ellos tratan de que, máximo en dos años, la artesana esté insertada en nuestra comunidad trabajando para alguna otra empresa que le pueda ofrecer beneficios”.

Muchas de las mujeres que emigran a Estados Unidos buscando refugio viajan con sus hijos por lo que a la organización se acercan mujeres con niños pequeños. A manera de ayuda, Re:New busca sitios donde puedan dejar a los niños y cubre esos costos para que ellas puedan asistir a aprender inglés y a coser.

Algunas personas cosen como una forma de terapia y de entretenerse. Rengifo cuenta que las artesanas se comunican, conversan entre ellas mientras están cociendo. “De repente ves a una voluntaria que estaba trabajando con una artesana, se sientan a conversar y las ves que lloran juntas, que se desahogan, que conversan. La vida no es fácil, la vida es dura para todos”, remarcó.

La cobertura editorial de La Raza es posible en parte gracias al apoyo del Chicago Community Trust.

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