Chicago Made da oportunidades en producción de cine y TV a residentes de la ciudad

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Kwame Amoaku, director de la Oficina de Cine de Chicago del Departamento de Asuntos Culturales y Eventos Especiales (DCASE por sus siglas en inglés). (Cortesía DCASE)
Kwame Amoaku, director de la Oficina de Cine de Chicago del Departamento de Asuntos Culturales y Eventos Especiales (DCASE por sus siglas en inglés). (Cortesía DCASE)
Foto: Cortesía

Chicago continúa floreciendo como un centro de producción de cine y televisión. Tan solo el pasado verano, unas 15 producciones aportaron casi $700 millones a la economía local y los cineastas, estudios y cadenas de televisión aprovecharon incentivos fiscales que hacen menos costoso filmar en el área.

Con el incremento de las producciones también crece la demanda por trabajadores calificados, por lo que Chicago Made, una iniciativa de desarrollo de fuerza laboral lanzada en 2021, ha estado vinculado a los residentes de Chicago con muchas de esas posiciones.

“Nos estamos enfocando específicamente en grupos de personas que ya tienen las habilidades que los hacen viables como fuerza de trabajo para la comunidad de producción fílmica”, dijo Kwame Amoaku, director de la Oficina de Cine de Chicago del Departamento de Asuntos Culturales y Eventos Especiales (DCASE por sus siglas en inglés).

Veinticinco personas fueron seleccionadas en 12 disciplinas para el primer grupo de trabajadores. El programa recibió unas 500 solicitudes.

“Hemos estado buscando personas de entre 24 y 50 años que tienen habilidades en las profesiones que les proporcionan acceso a trabajar en la producción”, añadió Amoaku, quien sugirió que personas con experiencia en carpintería, trabajo en producciones de cine estudiantiles o en peluquería y peinado, entre otros campos, podrían beneficiarse de Chicago Made.

“Estamos buscando personas que pueden tener experiencia pero que no tienen las conexiones interpersonales que les llevan a un empleo en la industria del cine”, dijo Amoaku. “Tenemos este déficit en la fuerza de trabajo y estamos buscando llenarlo lo más rápido posible, y pensamos que usando el talento que ya está aquí en la ciudad para dedicarlo a la producción fílmica sería la ruta más rápida para hacerlo”.

Chicago Made también se dedica a “reformular” la imagen pública de la producción de cine y televisión como un impulsor económico que beneficia a los residentes y los vecindarios y no como un medio para que usurpadores de Los Ángeles o Nueva York “se dejen caer” y una inconveniencia para los residentes con calles cerradas y espacios de estacionamiento perdidos. 

“Queremos que la gente entienda que [muchos equipos de cine] son trabajadores manuales”, añadió Amoaku. “Ellos son vecinos y residentes de la ciudad de Chicago. Algunos de esos trabajos han sido transformativos en materia de diversidad; nuestros números en diversidad son mucho más altos que en algunas otras áreas del país”.

El Estado de Illinois maneja un reembolso de 30% del dinero gastado en producciones en el estado y los cineastas pueden incrementar ese reembolso aún más significativamente si trabajan para contratar equipos diversos.

“Es algo tremendo para esas compañías, especialmente en la televisión de episodios en la que, al contrario que en una película donde se obtiene un crédito fiscal por esa cinta, se obtiene un crédito fiscal por cada episodio”, explicó Amoaku. “Así, para shows como Chicago [Fire, P.D., etc.] que hacen 22 o 23 episodios al año, es extremadamente beneficioso para ellos y es por eso que tantos se han localizado en la ciudad”.

Amoaku está complacido de que la industria local se ha recuperado rápidamente tras las paradas en la producción en toda la industria que se dieron al comienzo de la pandemia de covid-19.

“Nos reunimos con representantes de la industria y el Departamento de Salud Pública y establecimos lineamientos que permitieron que la producción de cine continuará como una actividad económica esencial”, explicó Amoaku, quien añadió que Chicago fue una de las primeras ciudades que reiniciaron la expedición de permisos para filmación en junio de 2020. “Eso mostró al mundo de que estábamos ‘abiertos para los negocios’ durante ese tiempo”.

Además de promover a Chicago como una locación fílmica viable y de conectar a las personas locales con las producciones, otro objetivo de la Oficina de Cine de Chicago es llevar proyecciones de películas a los vecindarios a lo largo de la ciudad, dijo Amoaku.

“Existieron muchas salas de cine a las que la gente podía ir a ver películas en sus vecindarios”, añadió. “Muchas de ellas ya no existen. En colaboración con algunos de nuestros socios, como el Distrito de Parques y la Biblioteca Pública de Chicago, esperamos realizar proyecciones para llevar de vuelta el cine a esos barrios”.

Lanzado a finales de 2021, con una segunda ronda de solicitudes por abrirse este verano, el programa de desarrollo laboral Chicago Made ofrece entrenamiento para el trabajo y colocación en empleos para residentes de Chicago de 24 a 50 años, especialmente de áreas desatendidas, para ayudar a satisfacer la creciente demanda de la industria de trabajadores calificados. El programa es una iniciativa de la Oficina de Cine de Chicago del Departamento de Asuntos Culturales y Eventos Especiales (DCASE por sus siglas en inglés) y de la consultora XD-TECH.

NBC Universal, Netflix, The Walt Disney Company y Warner Media ofrecen entrenamiento en set para el programa. Varias empresas y organizaciones locales, así como los sindicatos IATSE Local 476 y Local 600, también han dado apoyo.

15 producciones se filmaron en Chicago en el verano de 2021, una cifra récord que generó un impacto económico de casi $700 millones. El programa Chicago Made enlaza proyectos como estos con trabajadores de toda la ciudad.

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Esta serie, del Departamento de Asuntos Culturales y Eventos Especiales (DCASE), le ha preguntado a residentes de Chicago que trabajan en la industria del cine sobre sus experiencias. Conoce más en ChicagoMade.us y únete a la conversación en redes sociales usando #ChicagoMade.