Activistas de Chicago piden discreción fiscal para que padre de cuatro hijos no sea deportado

Se han reunido más de 700 firmas en apoyo a Octaviano Ortiz y se espera que Inmigración le otorgue un alivio que le permita quedarse en Estados Unidos con su familia. De lo contrario tiene hasta este 23 de mayo para abandonar el país

Octaviano Ortiz, de 41 años, lucha contra su inminente deportación afuera de la oficina de inmigración de Chicago. (Cortesía ICIRR)

Octaviano Ortiz, de 41 años, lucha contra su inminente deportación afuera de la oficina de inmigración de Chicago. (Cortesía ICIRR)

La familia Ortiz vive una pesadilla luego de que a Octaviano Ortiz, patriarca, el único sustento de su hogar y padre de cuatro hijos, le desestimaron una reciente apelación a su orden de deportación. Ahora su lucha es a contrarreloj porque tenía hasta este 23 de mayo para abandonar el país.

Ortiz, de 41 años y vecino de Cicero, emigró desde Michoacán, México, a Estados Unidos en 1999. Ortiz tiene esposa y cuatro hijos nacidos en Estados Unidos de 14, 11, 6 y 2 años. El más pequeño, debido a que nació de forma prematura, recibe terapias por problemas de desarrollo.

El presidente de Estados Unidos Joe Biden y el secretario de Seguridad Nacional Alejandro Mayorkas prometieron un proceso de aplicación de la ley de inmigración más justo y humano. Sin embargo, los defensores de los derechos de los inmigrantes alegan que los migrantes continúan enfrentando la amenaza de detención y deportación.

La familia de Ortiz y activistas locales aseguran que el indocumentado no representa una amenaza, que su caso no lo hace de prioridad para ser deportado y que incluso califica para la discreción fiscal.

Defensores de los derechos de los inmigrantes, organizadores comunitarios y la familia de Ortiz se plantaron afuera de la oficina de la Policía de Inmigración (ICE) en días recientes para pedir a Sylvie Renda, directora de la oficina de campo de ICE de Chicago, que se le otorgue discreción fiscal al Ortiz.

Los organizadores de Comunidades Organizadas contra las Deportaciones (OCAD) y de la Coalición de Illinois por los Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR) presentaron a nombre de Ortiz una solicitud de discreción fiscal ante las autoridades migratorias en Chicago y guardan la esperanza de que le sea otorgado y así él pueda quedarse con su familia en Estados Unidos.

Según organizadores de ICIRR y OCAD, Ortiz no se ajusta a las prioridades establecidas por el Departamento de Seguridad Nacional para la deportación y tiene derecho a la discreción fiscal.

Se han recolectado más de 700 firmas de miembros de la comunidad en apoyo a Ortiz y se espera que el hombre obtenga la discreción fiscal que le permita quedarse en el país con su familia.

Karina Solano, organizadora de OCAD que aboga contra la deportación de Ortiz, dijo que Octaviano ha estado en este país por 23 años y que es el único proveedor de su familia. ICE tiene la habilidad de usar la discreción fiscal para decidir no usar sus recursos para deportarlo, destacó Solano. “El memorando que salió en septiembre del 2021 por Alejandro Mayorkas, según su lista de prioridades Octaviano no encaja en ninguna de ellas”.

Más de 700 firmas en apoyo al inmigrante

La lucha contra la deportación del mexicano Octaviano Ortiz comenzó en 2010. El hombre estaba manejando sin licencia de conducir y con alcohol en el sistema fue arrestado en La Villita por la policía por cargos relacionados a conducir bajo la influencia del alcohol (DUI).

Ortiz dijo que estuvo un mes tras las rejas en la cárcel del Condado de Cook antes de ser puesto en libertad. “Después de que cumplí el mes encerrado llegó Inmigración por mí. Cuando llegaron por mí, pensé que era para deportarme, pero no fue así, me llevaron a Inmigración al centro de Chicago, me tuvieron como unas dos horas, firmé papeles y me dejaron salir después para que yo peleara mi caso frente a un juez. No pagué ninguna fianza, me dijeron que tenía que regresar a cortes y me pusieron en proceso de deportación”.

Tras declararse culpable de conducir bajo la influencia del alcohol, Ortiz estuvo en libertad condicional y la culminó satisfactoriamente. “Sé que no estuvo bien lo que hice, pero desde que me dieron mi permiso de trabajo en 2014 trató de andar lo mejor que puedo, saqué mi licencia de conducir, hice todo lo que me dijo la policía para estar bien en este país”, dijo el indocumentado a La Raza.

El hombre trabaja en una compañía empacadora de carne y es el único sustento en su hogar ya que su esposa se dedica al cuidado de sus hijos, en especial del menor de 2 años que tiene problemas de desarrollo. “Pido que me den otra oportunidad, tengo mis hijos aquí, luego el más pequeño está en terapias, nació prematuro de cinco meses y medio y estuvo internado en el hospital casi cuatro meses, le dan terapia porque su desarrollo no es igual que los otros niños”.

Si a Ortiz lo deportan su esposa tendría que trabajar y el niño más pequeño perdería sus terapias, lo que le podría afectar su desarrollo, explica el padre, quien según la carta que recibió de las autoridades migratorias tiene hasta este 23 de mayo para abandonar el país, a menos que ICE le otorgue la discreción fiscal, que es lo que piden los defensores de los derechos de los inmigrantes y la comunidad.

La cobertura editorial de La Raza es posible en parte gracias al apoyo del Chicago Community Trust.

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