Piden más trabajadores sociales

El sindicato de maestros Chicago Teachers Union exige más profesionales para las clínicas escolares y trabajadores sociales, como parte de las negociaciones que se llevan a cabo
Piden más trabajadores sociales
Miembros del sindicato Chicago Teachers Union y activistas del grupo Mental Health Movement. Foto Carolina Cruz/La Raza

Miembros del sindicato de maestros Chicago Teachers Union y activistas del grupo Mental Health Movement pidieron a la ciudad que contrate más trabajadores sociales y profesionales de la salud para las escuelas públicas.

Según el Chicago Teachers Union (CTU), uno de los puntos por los cuales no han firmando un nuevo contrato con CPS es porque el sindicato pide que se contraten más trabajadores sociales, enfermeras y sicólogas para atender a los aproximadamente 402,000 estudiantes de las escuelas públicas.

Actualmente, hay menos de 370 trabajadores sociales para todos los estudiantes, lo cual equivale a una carga de trabajo de más de 1,000 estudiantes por persona, según informó el CTU.

En una protesta realizada el martes dentro de la alcaldía de Chicago, Maritza Calderón, trabajadora social, dijo a La Raza que actualmente trabaja en dos escuelas, una con 1,300 niños y la otra con casi 900.

“Si cualquiera de esos niños tiene algún problema yo tengo que encargarme de ese niño. Si ese niño dice que se quiere matar, ir de su casa o que es abusado en la casa yo tengo que servirle a ese niño y es mucho”, explicó.

“Necesitamos más de nosotras, más sicólogas, más trabajadoras sociales, más enfermeras, más personas que puedan atender a esos niños”, expresó.

“Hay muchos niños que necesitan atención porque en la casa no tienen esa atención y no tienen el apoyo emocional que necesitan”, dijo Calderón.

Mientras que Ron Gordon, un trabajador social retirado que trabajó con CPS por 29 años explicó que “el enfoque recientemente es que los trabajadores sociales se concentren principalmente en los niños de educación especial porque hacemos lo que se conoce como ‘uploading’ y la Junta de Educación obtiene reembolso por Medicaid. Y nosotros decimos que no, que debemos de tratar de servir a todos los niños”.

“Tenemos un gran número de casos”, dijo Gordon, quien en su momento estuvo a cargo de tres escuelas a la vez.

“Estamos teniendo niños con problemas más graves hoy día. Un niño puede tener problemas, principalmente de comportamiento. Pero sólo hay una cierta cantidad de horas en el día en que los trabajadores sociales pueden permanecer después de clases”, añadió Gordon.

“Tenemos administradores sin experiencia que no se comunican con los profesionales de salud y toman decisiones por ellos; ese es el problema en este momento”, comentó a La Raza.

Los activistas del movimiento de salud mental se solidarizaron con los maestros en huelga y recalcaron la necesidad de más facilidades para atender a los residentes de bajos ingresos.

Matt Ginsberg, voluntario de la organización Southside Together Organizing for Power (STOP), dijo: “¿Cómo un niño que tiene a la mamá con esquizofrenia o al papá deprimido porque perdió su trabajo va a poner atención en la escuela?”.

“Lo que va a estar pensando ese niño es en su situación en la casa. Los únicos que pueden ayudar a ese niño a aliviar su situación son los trabajadores sociales”, declaró Ginsberg, del la organización STOP.