Un templo en Des Plaines

A pie, en carro y hasta en bicicletas, los fieles se congregaron en el Cerrito del Tepeyac
Un templo en Des Plaines
Religiosos y feligreses rinden devoción a La Virgen de Guadalupe en el Cerrito del Tepeyac en Des Plaines, el pasado 11 de diciembre. Foto Belhú Sanabria/La Raza

Con mirada penetrante y con mucha fe hacia la inmaculada imagen de la Virgen de piel canela y ojos color capulí, encontramos a Marcos Bernal, quien viajó desde Waukegan hasta el Cerrito del Tepeyac, en Des Plaines, para cantarle Las Mañanitas a su madre predilecta, La Virgen de Guadalupe.

Marcos y su esposa Linda vinieron hace siete años a ver a ‘La Lupita’ a este mismo lugar, porque quieren tener hijos.

Lágrimas corrían por sus mejillas cuando Marcos contó a La Raza sobre su petición a la virgen. “Aunque todavía no se nos ha hecho el milagro, tenemos claro que pidiendo con devoción, las cosas pueden darse, porque la fe mueve montañas y sé que ella es fiel con sus hijos”.

Carlos Cabral, residente del suburbio de Carpentersville también vino a hacerle una promesa a ‘La Morenita’. “Le he ofrecido un año de penitencia a ‘La Lupita’, de no ir a los casinos a cambio de que me de buena salud”, dijo a La Raza el hombre de 40 años, oriundo del Distrito Federal.

Elizabeth Estrada y Carlos Beltrán, junto a su pequeño César Beltrán, de cuatro años, fueron desde Chicago porque dicen que su fe por ‘La Lupita’ es inquebrantable y van todos los años sin importar las inclemencias climáticas.

“El clima está bueno a comparación de otros años que hace mucho frío; pero en nuestro caso, así llueva o esté nevando, o el frío cale los huesos, igual estamos aquí con ‘La Lupita’, dijo Estrada a La Raza.

“Cada año viene más gente al santuario y esta vez nosotros hemos venido a pedirle por una reforma migratoria que beneficie a todos y esperamos que ‘La Morenita’ nos conceda el milagro”, expresó la guerrerense.

Quien no pudo contener la emoción fue Laura Perdomo, porque aunque reside desde hace nueve años en los Estados Unidos, era la primera vez que venía al santuario. “Me considero devota a la Virgen de Guadalupe; pero antes no tuve la oportunidad de visitarla, ahora que ya conozco el Cerrito del Tepeyac, es un hecho que vendré el próximo año”.

Los fuegos artificiales y los danzantes de música folklórica dieron el toque de distinción a la celebración.

Para Griselda Parra, esta fecha era muy especial por ser la primera vez que su hija, Victoria Resendiz, de 14 años, bailaba para la Virgen en señal de ofrenda y dedicación. “Le ofrecemos a ‘La Lupita’, esta Danza Guadalupana de todo corazón”.

Al compás del torito regional de Guanajuato, muchos feligreses también se deleitaron con la danza tradicional de ese estado.

Antes de cantarle Las Mañanitas y realizarse la acción litúrgica se encendió la Antorcha Guadalupana. “Que este fuego guadalupano ilumine los pasos de todos los peregrinos que llevarán estas antorchas a diferentes iglesias de sus comunidades”, dijo el padre Marco Mercado, director del ministerio hispano de la Arquidiócesis de Chicago.

En medio de las celebraciones se anunció que se espera que para el 12 de diciembre de 2013 se coloque la primera piedra del templo que construirán a La Virgen de Guadalupe en el terreno de este santuario, según dijo a La Raza el Padre Marco Mercado.

“Oficialmente al decirles a ustedes [La Raza] estamos anunciando la construcción del proyecto para la edificación del santuario, por lo que habrá campañas para la construcción”, dijo.

Mercado indicó que planean que el templo tenga una capacidad para 3,000 personas y un estacionamiento que alcance para 2,000 vehículos. La obra costará entre $20 y $30 millones. “Obviamente se va a convocar a toda la comunidad católica para que apoye”, reveló.

Asimismo, el 1 de enero de 2013 el sacerdote Mercado será nombrado nuevo rector del santuario de la Virgen de Guadalupe, sucediendo en el cargo al padre Miguel Martínez.