Cómo sobrevivir la evaluación de fin de año

Cómo sobrevivir la evaluación de fin de año

La evaluación de fin de año es una tradición para muchas empresas. Y si bien puede causar ansiedad entre empleados y empleadores, cuando la evaluación es positiva, representa un aumento de sueldo del trabajador, y recibir crédito por méritos y esfuerzos.

A su vez, las evaluaciones ayudan a determinar posibles promociones, ascensos y transferencias, dentro de la misma empresa.

Compartimos algunos consejos sobre cómo actuar durante una evaluación:

  • Prepárate. No esperes que tu supervisor recuerde todos tus logros. Prepara una lista de temas que quieras tratar, y una descripción detallada de todo aquello que has hecho durante el año, que creas que merece reconocimiento. Es una buena idea mantener un récord escrito de tus tareas e iniciativas, para poder recordarlas cuando llegue el momento de la evaluación.
  • Determina tus propios goles. ¿Estás interesado en una promoción? ¿Querrías tener más responsabilidades? Haz una evaluación personal, antes de la reunión con tu supervisor, para tener claros tus propósitos y goles. Comunica tus intereses a tu supervisor. Antes de la reunión, haz una revisión honesta de tus fortalezas y de las áreas donde necesitas mejorar. Compártelas con tu jefe.
  • Retroalimentación. La evaluación anual también es una oportunidad para reflexionar sobre la empresa y demostrar tu conocimiento y tu interés por el avance de la compañía para la cual trabajas. Comparte tu visión, ideas y propuestas que creas que pueden beneficiar el negocio.

Trabajador decepcionado

Las evaluaciones no siempre son positivas y debes estar preparado para recibir críticas y opiniones inesperadas.
Si la evaluación resulta ser negativa y no lo que estabas esperando, muestra voluntad por escuchar las críticas de tu supervisor, dejándolo terminar sus comentarios, en lugar de interrumpirlo y asumir una actitud defensiva.
Al mismo tiempo, no temas hacer preguntas y discutir los puntos con los que no estás de acuerdo, de manera profesional y sin levantar la voz.
En lugar de compararte o criticar a otros colegas para defender tu caso, enfócate en las acciones que puedes tomar en el futuro, para mejorar tu trabajo.

Haz preguntas específicas, toma nota y pide aclaraciones cuando las críticas son confusas o infundadas.