FBI pide desmentir acusación de Trump sobre espionaje de Obama

James Comey, director del Buró, indica que la información es totalmente es falsa
FBI pide desmentir acusación de Trump sobre espionaje de Obama
Janes Comey es el mismo funcionario que lideró investigación contra Hillary Clinton.

WASHINGTON.- El director del FBI, James Comey, pidió al Departamento de Justicia este fin de semana rechazar públicamente la acusación del presidente Donald Trump de que Barack Obama ordenó espiar sus comunicaciones telefónicas.

Según The New York Times, que cita a altos funcionarios estadounidenses, Comey indicó que la acusación es sumamente falsa y debe ser corregida. No obstante, el departamento aún no ha hecho ninguna declaración sobre el asunto.

Comey, quien hizo esa petición el sábado, luego de que Trump publicara sobre ello en Twitter, quiere que el Departamento de Justicia rechace la acusación pues de otra forma implicaría que el FBI violó la ley.

El Times indicó que un portavoz del FBI rechazó hacer comentarios sobre estas informaciones.

Sarah Isgur Flores, portavoz del Departamento de Justicia, también declinó hacer comentarios.

Una declaración del Departamento de Justicia que rechazara esas acusaciones de Trump sería un gran revés para el presidente, pues implicaría que los funcionarios más altos encargados del cumplimiento de ley estarían cuestionando la veracidad de las palabras del Mandatario.

Esta situación a su vez pone de relieve a lo que se arriesgó la Administración Trump al hacer la acusación.

Hasta ahora, la Casa Blanca no ha dado muestras de retractarse o distanciarse de las acusaciones de Trump. Esta mañana, el Mandatario exigió al Congreso una investigación para determinar si, en efecto, Obama abusó del poder de las agencias de aplicación de la ley federales y ordenó espiarlo durante las elecciones de noviembre de 2016.

Según su portavoz, Trump dijo que esas supuestas escuchas telefónicas, de las que no ofreció pruebas, eran muy preocupantes y que el Congreso debería examinarlas como parte de sus pesquisas sobre la interferencia rusa en las elecciones.

Junto a las preocupaciones del FBI de que quede dañada su credibilidad está su consternación porque la noción de una escucha telefónica aprobada por un tribunal elevaría las expectativas del público de que las autoridades federales tienen pruebas significativas que implican a la campaña de Trump en colusión con los esfuerzos rusos por influir en los comicios presidenciales.

Uno de los principales problemas de Comey, según el Times, es que hay pocos altos cargos políticos designados en el Departamento de Justicia que puedan tomar la decisión de publicar una declaración.

El Fiscal General Jeff Sessions se recusó el jueves de todas las investigaciones relacionadas con las conexiones de Trump, sus asociados y Rusia.

Las maniobras tras bambalinas de Comey serían un cambio respecto a sus acciones el año pasado, cuando habló públicamente sobre los escándalos de los correos electrónicos de Hillary Clinton y no atendió las súplicas del Departamento de Justicia de no hacerlo.

Congresistas demócratas y republicanos están divididos sobre el tema, mientras los primeros consideran “ridículas” las acusaciones de Trump, los segundos afirman que se indagará en general si gobierno federal tuvo motivo o realizó algún trabajo de vigilancia hacia partidos políticos ante el escándalo de la intervensión de Rusia en las elecciones.