Crece Viacrucis Migrante hacia Tijuana

Avanza con casi 300 personas en dos caravanas paralelas, una por tierra y otra por ferrocarril
Crece Viacrucis Migrante hacia Tijuana

MÉXICO – El Viacrucis Migrante que inició el pasado 9 de abril con cinco migrantes centroamericanos en el Río Suchiate –frontera entre México y Guatemala- con miras a llegar a Tijuana ha crecido en los últimos días y avanza con casi 300 personas en dos caravanas paralelas, una por tierra y otra por ferrocarril, para visibilizar que la migración continuará a pesar de las políticas antiinmigrantes.

Queremos que se reconozca que en Centroamérica se vive una crisis humanitaria porque las pandillas no dejan vivir a las familias con dignidad, dijo Cristóbal Sánchez, activista del Colectivo Cultura Migrante, poco después de que en Ixtepec, Oaxaca, 250 activistas sociales y migrantes obligaron el lunes al tren de carga a detenerse para subirse en el toldo y avanzar hacia el norte.

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El Viacrucis busca también que se elimine el  Plan Frontera Sur implementado por el gobierno mexicano en julio de 2014 con miras frenar la migración centroamericana indocumentada hacia Estados Unidos después de la crisis de niños no acompañados que se incrementó en meses previos.

El pasado lunes, el sacerdote Alejandro Solalinde, fundador del albergue Nuestros Hermanos en el Camino, ubicado Ixtepec, dio la bendición a la caravana que este año va sobre el tren – también conocido como La Bestia- pero poco después tuvo que intervenir para dialogar con las autoridades que determinaron detener la marcha del ferrocarril.

“Mientras no existan condiciones de vida en Centroamérica continuará la migración”, argumentó.

Los migrantes han permanecido sobre cinco vagones por carretera, unos 20 inmigrantes esperaban ser transportados por la organización Pueblos sin Fronteras.

“En el tren los migrantes están amenazados y estamos preocupado que se use la violencia o represión como hace dos años y que los bajen”, dijo Irineo Mujica, un activista  mexicoamericano de Pueblos sin Fronteras, quien viajó desde Texas para  transportar en una camioneta a una parte de los migrantes.

Pero cada año desde que el sacerdote Luis Ángel Nieto, ex párroco de Los Ángeles, arrancó en 2009 la tradición en México de realizar una representación del Viacrucis con inmigrantes indocumentados centroamericanos, el gobierno mexicano responde con cierta resistencia.

El año pasado, policías federales intentaron detener en Oaxaca a una caravana que avanzó desde Ixtepec por tierra. Después de varios días de tensión, lograron transportarse hasta la Ciudad de México donde los recibió el comisionado  Nacional de Derechos Humanos, Luis González, y visitaron a la Basílica de Guadalupe antes de seguir su camino.

México se está convirtiendo en un paisaje de tránsito a un país de acogidos pero algunos analistas  migratorios reconocen que México no tiene la capacidad laboral para recibir masivamente a los centroamericanos para darles refugio. ·”No hay condiciones económicas, dijo José María Ramos, del Colegio de la Frontera Norte”.