Anticipan un 1 de Mayo de contundentes protestas, como no se veía desde hace una década

Más de 200 eventos marcarán el 1 de Mayo como revuelta contra las políticas antiinmigrantes y antipopulares del gobierno de Donald Trump. Se espera un entusiasmo comparable al de las mega marchas de 2006
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Anticipan un 1 de Mayo de contundentes protestas, como no se veía desde hace una década
La portada de La Opinión al día siguiente de la primera megamarcha contra la Ley Sensenbrenner, realizada el 25 de marzo de 2006 en Los Angeles (Foto, archivo de La Opinion)

Desde la primavera de 2006, pocos meses después que el Congreso de Estados Unidos aprobara una amplia medida antiinmigrante conocida como HR 4437 o “Ley Sensenbrenner”, no se había planeado la diversidad de actividades, boicots, paros y marchas que se llevarán a cabo este próximo lunes 1 de Mayo.

Los organizadores, parte de un amplio abanico de grupos pro inmigrantes, laborales, ambientalistas, de negocios y educativos, esperan que este año el mensaje sea contundente ya que aunque la lucha ha sido larga, ahora se enfrentan a un claro retroceso caracterizado por la figura de un presidente cuyo liderazgo se ha basado en excluirlos a todos ellos para “regresar la grandeza a los Estados Unidos” (“To make America great again”).

Hay más de 200 eventos planeados, desde los más locales y pequeños, desde una procesión de niños y vigilia en Phoenix, una marcha “virtual” en Nebraska, donde la protesta se realizará en línea, paros de trabajadores en Nueva York y en diversos campos del país hasta la masiva marcha en Los Angeles, que pretende emular la que encendió la mecha de millones, el 25 de marzo de 2006.

Aunque algunos eventos tienen sabor local y elevan temas como los ataques a los trabajadores y al medio ambiente de parte del gobierno de Donald J. Trump, el mensaje de este primero de Mayo pretende ser el mismo de las megamarchas que en 2006 sacaron a la calle en todo el país a entre 3 y 5 millones de personas.

“Este lunes pretendemos enviar un fuerte mensaje: no admitiremos que se asigne un solo dólar a las políticas anti inmigrantes de odio de Donald Trump. No toleraremos sus continuas intenciones de criminalizar a los inmigrantes ni separar familias. Cualquier apoyo a su maquinaria de deportación es inaceptable para los estadounidenses de buena voluntad”, manifestó Kika Matos, de la organización FIRM (Movimiento para una Reforma Migratoria Justa).

El movimiento pro inmigrante y los ataques en contra de la comunidad no han cesado desde esos días de 2006, pero el entusiasmo y la unidad se disolvieron en años subsiguientes debido a diferencias políticas entre grupos nacionales y grupos locales de base.

La presidencia de Barack Obama, con su retórica amable hacia los inmigrantes pero su mano dura en deportaciones, siguió generando protestas, pero ha sido la figura de Trump y su múltiple asalto al progreso social lentamente ganado, la que parece estar uniendo y propulsando este día de protestas.

Líderes sindicales esperan que su llamado a un paro nacional de trabajadores de servicios incluya a unos 350,000 trabajadores del área de alimentos y de servicios, incluyendo a conserjes, agentes de seguridad y de aeropuertos, así como trabajadores del campo y de fábricas, industrias que se mueven principalmente gracias a los inmigrantes.

Cientos de trabajadores no sindicalizados también podrían unirse al llamado, según dijeron líderes sindicales.

En Los Angeles

Los organizadores estiman que la protesta de mayor envergadura se realizará en Los Angeles, donde se anticipa la participación de al menos 100,000 personas, aunque en 2006 marcharon muchos más. Como entonces, y quizá con más disciplina y preparativos, más de 100 organizaciones locales se han unido en la “Coalición de 1 de Mayo” (May Day Coalition).

La marcha comienza a las 11 de la mañana en el emblemático Parque MacArthur al oeste del Downtown con un rally al mediodía y marcha hacia el Cabildo de Los Angeles y el Grand Park.

Entre los oradores en lista están el alcalde de Los Angeles Eric Garcetti, Hector Villagra, director de la Unión de Libertades Civiles del Sur de California, líderes sindicales y religiosos y diversos activistas. Amenizarán los Jornaleros del Norte y Very Be Careful, entre otros.

En las grandes ciudades del país también se anticipan marchas multitudinarias, hasta 50,000 personas en Nueva York, y otras tantas en Chicago. En el Bulevar las Vegas, el famoso “strip” de la ciudad de los casinos, trabajadores de estos grandes negocios se lanzarán a la calle a marchar.

En Washington, el Presidente Donald Trump podría cruzarse con una manifestación organizada por la organización CASA in Action y grupos sindicales, a la que se espera asistan decenas de miles de personas y que se congregará en Lafayette Park, el parque que está directamente enfrente de la Casa Blanca. Entre los oradores estará el congresista Luis Gutierrez, de Chicago, uno de los legisladores más activos en causas pro inmigrantes.

Gustavo Torres, presidente de la organización CASA in Action, dijo que las actividades de ese día y particularmente, la que culminará frente a la Casa Blanca, tienen como objetivo “decirle al presidente que no aceptaremos su muro, sus prohibiciones y su persecución de inmigrantes”.

Indicó que más de un centenar de negocios se han sumado a la protesta en Washington, Nueva York, Pennsylvania y Richmond, prometiendo cerrar sus puertas. Otros permitirán que algunos empleados se ausenten para participar en protestas.

El mundo educativo también espera unirse, luego que profesores y personal universitario de diversos rincones del país circularon una petición para firmar y comprometerse a que estos centros de estudio se sumen a las actividades del “May Day”.

“Llamamos a la comunidad académica a cumplir la primera de la enseñanza superior y a detener las actividades como acto de solidaridad”, dice la petición, firmada ya por varios cientos de profesores y personal universitario que van desde la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), hasta Princeton, Harvard, New School, UC Berkely, UC Santa Cruz y otras.

También se sumará la comunidad de fe, iglesias y congregaciones de diversos rincones del país. PICO National Network inicia este lunes una “Semana de Resistencia Profética”, en la cual participarán en paros y marchas este lunes desde iglesias, mezquitas y sinagogas, y luego continuarán con diversas protestas el resto de la semana, incluyendo un boicoteo al banco Wells Fargo, que invierte en la industria de prisiones privadas y actividades en la frontera.

Eddie Carmona, director de campañas de LA RED, campaña pro inmigrante de PICO, dijo que los grupos religiosos se unirán al resto de los activistas para “contrarrestar el mensaje de divide y vencerás” del gobierno de Donald J. Trump.