Editorial: El impacto de DACA sobre el Censo

Un conteo de población por debajo de la cifra real en las comunidades latinas e inmigrantes significa que en los próximos 10 años se les asignará fondos federales insuficientes para cubrir sus necesidades

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Editorial: El impacto de DACA sobre el Censo
Los datos del Censo son definitivos para administrar los recursos de EEUU.

La decisión de la administración Trump de terminar el programa DACA es un duro golpe a la credibilidad del gobierno federal, que causará otro serio perjuicio para la comunidad latina.

A la incertidumbre sobre el futuro de 800,000 personas que pueden quedar a la deportación, la posibilidad que se use en su contra la información personal que ellos dieron a las autoridades, mina la confianza necesaria para poder realizar el censo nacional del 2020.

Un conteo de población por debajo de la cifra real en las comunidades latinas e inmigrantes significa que en los próximos 10 años se les asignará fondos federales insuficientes para cubrir sus necesidades y no tendrán una representación política adecuada a sus números reales.

A través de los medios se dio a conocer un documento del Departamento de Seguridad Interna en donde se dice que los oficiales de la Agencia para el Control de Aduanas e Inmigración (ICE) podrán usar la información personal de los beneficiarios de DACA para deportarlos.

Esta posibilidad es una pesadilla para el conteo adecuado de las poblaciones que tienen un porcentaje significativo de inmigrantes.

Cada 10 años la autoridades federales, estatales, locales y organizaciones comunitarias realizan intensos esfuerzos para convencer a la población indocumentada que la información que se entrega para al censo no será usada por otras agencias del gobierno, como las autoridades migratorias.

Ahora será más difícil lograrlo.

En la historia del censo solamente en las dos guerras mundiales se violó esa confianza de no compartir información. En la Primera se usó para reclutar conscriptos, en la Segunda para el infame encierro de estadounidenses de origen japones.
Es imprescindible superar en los próximos años la desconfianza que deja el caso de DACA. Como si fuera poco, hay indicios de que el censo ya enfrenta la posibilidad de un subconteo de minorías.

La mayoría republicana en el Congreso, como la Casa Blanca no parecen estar muy interesados en tener un conteo preciso de los latinos y los inmigrantes.

Los primeros dan muy pocos fondos para el Censo. La segunda, ni siquiera designó a un director oficial, está operando con uno interino a esta altura avanzada de la operación.

Por un lado, siempre existió un pequeño grupo de gente molesta porque la Constitución exige el conteo de todos los habitantes, incluido los indocumentados.

Por el otro, el conteo de menos de las minorías en un Estado suele significar el conteo de más de población blanca en otro Estado. Por ejemplo, el subconteo de inmigrantes en California puede significar una pérdida fondo federales y escaños en la Cámara Baja, que sirve de ganancia para Ohio.

Esperamos que se impida a tiempo la deportación de jóvenes y adultos de DACA. De la misma manera, nos preocupa mucho el daño que la cruel decisión de Trump pueda tener para el Censo 2020.