Traumas que no se superan después del sismo

Muchos de los damnificados por terremotos en México experimentan estrés postraumático
Traumas que no se superan después del sismo
Ghandi de la Cruz narra las secuelas que dejó el sismo. Gardenia Mendoza

MÉXICO – “Estoy constantemente cansado, me duelen las piernas, tengo ansiedad, insomnio y miedo“. Gandhi de la Cruz Villalva, de 32 años, está parado frente a su casa, el único patrimonio que tiene la familia que comparte con su padre, pero que está a punto de perder, un asunto que, junto con el riesgo constante de otro sismo, lo tienen devastado, traumatizado.

“Estoy muy triste“, dice. “No sé qué va a pasar, necesito ayuda para tranquilizarme“.

Gandhi es uno de los 250,000 damnificados de los sismos de los pasados 7 y 19 de septiembre en la Ciudad de México y otros estados del centro y sur del país que a más de dos semanas no han podido superar las secuelas psicológicas y el estrés postraumático entre el trabajo, la familia y los daños.

Autoridades del gobierno y asociaciones civiles se han volcado a brindar asesoría psicológica desde los primeros días después del temblor de 7.1 grados en la escala de Richter que sacudió la capital mexicana y los céntricos estados de Puebla y Morelos poco después de otro movimiento telúrico que dañó Chiapas y Oaxaca y dejó 369 muertos.

Desde la secretaría de Salud de la CDMX se implementó el programa “Estoy Contigo“ por medio de la línea telefónica Medicina a Distancia -52 55 5132 0909-, que opera con profesionales las 24 horas del día; la Secretaría de Gobernación atiende en el  01800HABLALO (442 5256) y la Universidad Nacional Autónoma de México anunció que mantendrá abierta la atención al menos seis meses, entre otras organizaciones de apoyo gratuito.

Policías Federales brindan atención psicológica a habitantes de la CDMX.
Policías Federales brindan atención psicológica a habitantes de la CDMX. Gardenia Mendoza

“Los síntomas de estrés postraumático pueden presentarse tres o cuatro semanas después del evento y durar meses“, dijo Silvia Morales, coordinadora de Centros de Atención Psicológica de la UNAM. Estos incluyen agitación fuerte, nerviosismo extremo, sudación, palpitaciones y taquicardia.

Pero más allá de  la ayuda gratuita emocional que mucha gente agradece (no existió posterior al sismo de 1985 aunque hubo más de 20,000 muertos),  muchos damnificados sostienen que la mejor ayuda sería tener la certeza de que en adelante las constructoras no hagan de las suyas debido a la impunidad y la corrupción en el gobierno mexicano.

Asesorias psicologicas en el estado de Chiapas. Cortesía Gobierno del estado de Chiapas.

El padre de Gandhi de la Cruz  fue a dar al hospital después del sismo con cuadros de hipertensión y diabetes que se agudizaron cuando se enteró de que tenía que evacuar su casa porque una empresa tiró una contracción a lado para hacer un edificio y “debilitó las paredes de a lado y ahora está en alto riesgo de colapso“.

Estrés similar padece Angélica Hernández, de 59 años quien tiene su casa en la calle de Sinaloa 160, en la colonia Roma, una de las zonas afectadas. “Estoy aterrada porque en esta ciudad siempre va a haber temblores y a lado de mi casa hay dos edificios que resultaron dañados, tenían un listón rojo y a las pocas horas se lo quitaron y siguieron operando aunque los vecinos no tenemos la certeza si están en buenas condiciones o no porque aquí, en México, las empresas sueltan dinero y hace lo que quieren“, dijo.

“Lo que hace falta es que haya honestidad y no sólo terapia psicológica: que no sigan construyendo edificios a diestra y siniestra en zonas sísmica“.