DHS a punto de anunciar futuro de “TPS” para hondureños y nicaragüenses
Eliminación del “TPS” sería un enorme error de la Administración Trump, advirtieron activistas
En riesgo el futuro de los inmigrantes protegidos por el TPS (Mariela Lombard/EDNY) Crédito: Mariela Lombard | El Diario Nueva York
WASHINGTON – La Administración Trump mantuvo en vilo este lunes a más de 320,000 “tepesianos” de Haití y Centroamérica que corren riesgo de perder su “Estatus de Protección Temporal” (TPS), mientras activistas pro-inmigrantes advirtieron de que eliminar el beneficio migratorio perjudicaría a esa comunidad y a la economía nacional.
Tanto los gobiernos de los diez países beneficiados por el “TPS” como líderes demócratas, activistas cívicos, religiosos y sindicalistas llevan meses presionando a la Administración por otra prórroga, y su alarma subió de volumen después de que, según reportó el diario “The Washington Post”, el Departamento de Estado recomendó la eliminación del programa para Haití y los países centroamericanos.
La congresista demócrata por Nueva York, Nydia Velázquez, presentó la semana pasada una iniciativa para proteger a los “tepesianos” que pierdan el TPS”.
I’m working in Congress to protect the 325,000 #TPS recipients from deportation with legislative action! Read more: https://t.co/eKjf3ugLDg
— Rep. Nydia Velazquez (@NydiaVelazquez) November 6, 2017
El “TPS” es un beneficio migratorio en pie desde 1990 que protege de la deportación a inmigrantes indocumentados que no pueden regresar a sus países de origen por conflictos civiles, desastres naturales u otras circunstancias extraordinarias.
Si el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) les niega otra prórroga, los “tepesianos” quedarían expuestos a la deportación, porque la Administración se ha empecinado en que toda persona indocumentada está violando las leyes de inmigraciónm, aunque no tengan otros antecedentes criminales; por lo tanto, quedarían en la mira de los agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).
El secretario de Estado, Rex Tillerson, argumentó en una carta a la secretaria interina del DHS, Elaine Duke, que las condiciones en Haití y Centroamérica, que justificaron el otorgamiento del “TPS”, han mejorado, y por lo tanto, no hay necesidad para más prórrogas, según el “Washington Post”.
El DHS tiene hasta hoy para anunciar su decisión sobre la prórroga del “TPS” para unos 57,000 hondureños y más de 2,200 nicaragüenses, que han contado con esa protección durante casi dos décadas pero cuyos permisos vencerán en enero próximo.
El temor es que el DHS anuncie que sólo extenderá el TPS por un período de entre seis y 18 meses, para darles suficiente tiempo para arreglar sus asuntos y preparar su salida de EEUU.
Fue lo que hizo en mayo pasado el entonces secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, en el caso de los 50,000 haitianos amparados al TPS. Kelly extendió su “TPS” por seis meses, e insistió entonces en que el propio gobierno haitiano estaba alentando el regreso de sus connacionales.
El DHS anunció la cancelación del “TPS” para Sudán a partir de noviembre de 2018, y debe tomar una decisión en enero próximo sobre el “TPS” para alrededor de 190,000 salvadoreños indocumentados.
Mantienen campaña de presión
Con campañas en las redes sociales, vigilias y protestas frente a la Casa Blanca y el Capitolio, los activistas han llevado el mensaje de que los inmigrantes amparados al “TPS” han hecho su vida en EEUU, tienen hijos nacidos en este país, pagan impuestos y contribuyen al crecimiento económico del país.
Eddie Carmona, director de la red nacional “PICO”, se hizo eco del mensaje de otros activistas de que, contrario a lo que opina Tillerson, las condiciones en Haití, Honduras y Nicaragua, aún no equivalen a una prosperidad económica o de seguridad ciudadana.
La amenaza de eliminar el “TPS”, no es más que “otro intento de la Administración Trump de deshumanizar a los inmigrantes y las comunidades minoritarias, particularmente cuando más necesidades afrontan” y es inhumano exigirles su regreso, dijo.
Mientras, activistas de la comunidad inmigrante y líderes políticos convocaron una protesta hoy en Long Island y en la ciudad de Nueva York para apoyar a la comunidad de “tepesianos” que, sin el TPS”, quedarían en riesgo de la deportación.
TPS gives essential protections 2 immigrants who can't return to home countries due 2 civil strife or natural disaster. DHS must #SaveTPS pic.twitter.com/h1LPCGxLK3
— Make the Road NY 🦋 (@MaketheRoadNY) November 6, 2017
Apoyándose en numerosos estudios, los activistas señalan que los inmigrantes amparados al “TPS” han contribuido enormemente a la economía de EEUU mediante el pago de impuestos locales, estatales y federales, así como la compra de casas o el establecimiento de negocios.
Uno de los estudios, a cargo del Centro para Estudios Migratorios de Nueva York, ha destacado que la mayoría de los “tepesianos” lleva más de 16 años en EEUU, y más del 80% participa en la fuerza laboral del país.
Otro estudio, del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP), ha advertido de que si EEUU echa del país a los “tepesianos” de Haití, Honduras y El Salvador, la economía perdería $164,000 millones del Producto Interno Bruto (PIB) en una década, con efectos en diversas industrias.
Las mayores pérdidas se sentirían en estados como California, Texas y Florida, según un desglosado, estado por estado, del estudio del “CAP”.
