Florida completa el recuento de votos por máquina, en medio de batallas legales

Aún no hay resultados claros de las elecciones en Florida

La incógnita de quién será el próximo gobernador de Florida no está resuelta.

La incógnita de quién será el próximo gobernador de Florida no está resuelta. Crédito: Getty Images

WASHINGTON— Las autoridades de Florida completaron este jueves el recuento de votos por máquina después de que un juez federal rechazara extender el plazo, pero aún no hay resultados claros en la contienda por el Senado, mientras persisten continuas batalla legales.

El juez federal en Tallahassee, Mark Walker, rechazó hoy una petición del senador demócrata, Bill Nelson, de extender el plazo que afrontaban los 67 condados de Florida para entregar esta tarde el recuento por máquina de más de ocho millones de votos emitidos en los comicios del pasado 6 de noviembre.

Según los resultados emitidos hoy, en la contienda por el Senado, el gobernador republicano, Rick Scott, aventaja al senador demócrata por Florida, Bill Nelson, por 12,603 votos, o el 0,15%.

Entretanto, el candidato republicano a gobernador, Ron DeSantis, aventaja a su rival demócrata, Andrew Gillum, por 33,683 votos, o el 0,4%, lo que prácticamente lo convierte en el ganador.

Sin embargo, las autoridades electorales ordenaron un recuento manual de los votos en la contienda del Senado -Nelson había entablado otra demanda con ese objetivo- mientras que Gillum se niega a ceder victoria a DeSantis y exige que continúe el conteo de votos.

Las autoridades electorales prevén certificar los resultados el próximo martes, pero eso dependerá en parte del recuento manual de los votos por el escaño en el Senado.

La ley estatal de Florida exige un recuento manual si el cómputo de votos por máquina produce un margen de menos del 0,25% entre los candidatos.

Aunque algunas contiendas en otros estados también afrontan recuento, los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes por primera vez desde 2010 en la contienda de mitad de término, y se prevé que, al final, tengan una ventaja de entre 28 y 32 escaños frente a la bancada republicana.

Pero los reflectores siguen puestos en Florida, donde el estrecho margen en los comicios para el Senado y la gubernatura, en particular, generaron demandas de los candidatos demócratas y republicanos.

La debacle por confusas papeletas de votación y la omisión inicial de papeletas emitidas por adelantado evocó memorias de la reñida contienda presidencial de 2000, en la que eventualmente intervino el Tribunal Supremo dándole la victoria al republicano George W. Bush.

En este caso, Nelson afronta una posible derrota en su lucha por la reelección a otros seis años, frente a Scott. Antes del recuento, Scott aventajaba a Nelson por menos de 15,000 votos.

Otras siete contiendas para escaños ante la Cámara de Representantes también están en disputa.

En un documento de seis páginas, Walker explicó que no podía extender el plazo porque el condado de Palm Beach no ofreció pruebas de cuánto tiempo adicional necesitaba para completar el recuento de los votos a través de las máquinas.

Walker dejó en claro que su tribunal no estaría dando “palos de ciego” al extender un plazo que posteriormente resulte inútil.

De los 67 condados, sólo el de Palm Beach había advertido de que no cumpliría con el plazo de esta tarde.

La supervisora electoral de ese condado, Susan Bucher, dijo que las autoridades hicieron un “esfuerzo heroico”, pero no podrían cumplir con el plazo establecido.

Por ello, ese condado planeaba entregar los resultados computados el sábado pasado, aunque las autoridades han dicho que harán un conteo manual de poco menos de 6,000 papeletas de votación, si así lo ordena el secretario de Estado estatal, Ken Detzner.

Tanto el presidente Donald Trump, como varios de sus aliados republicanos en el Congreso, han acusado a las autoridades del Condado Broward de presunto fraude electoral, aunque no han ofrecido pruebas.

Scott intentó frenar el recuento de votos pero fue frenado por un juez federal, que argumentó que no hay pruebas de irregularidades en ese condado.

Los demócratas, por su parte, han calificado de ridícula la afirmación del senador republicano por Florida, Marco Rubio, de que las autoridades tienen que desechar las papeletas que no fueron contabilizadas antes del plazo de hoy.

“El negar un voto es negar justicia, y el estado de Florida debe contar cada voto emitido legalmente. Tal como lo han indicado claramente los tribunales e informes extraoficiales, hay decenas de miles de votos sin contar todavía”, dijo Gillium en un comunicado.

“Planeamos hacer todo lo que podamos para asegurar que se escuchen todas las voces en este proceso… esto no acaba hasta que cada voto emitido legalmente sea contado”, prometió Gillium.

Actos de intimidación

El proceso del recuento de votos en Florida ha estado plagado de problemas, que a su vez le han generado críticas de diversos grupos cívicos dentro y fuera del estado.

El grupo “Election Protection” denunció ante la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Justicia que tanto Bucher como su homóloga en el condado de Broward, Brenda Snipes –ambas afroamericanas-, fueron objeto de ataques en Facebook y Twitter por parte de un individuo vinculado presuntamente con grupos supremacistas.

En sus mensajes contra ambas funcionarias en Facebook, por ejemplo, el individuo no identificado divulgó sus nombres, números de teléfono, dirección de domicilio, fotografías personales y de sus viviendas, aumentando el riesgo de represalias contra las funcionarias.

Tras la denuncia, Facebook y Twitter eliminaron esa información personal, que aparentemente fue compartida en otras cuentas como acto de intimidación contra las funcionarias electorales, según “Election Protection”, una coalición nacional dedicada a la protección del derecho al voto.

“El acoso y campaña de difamación contra funcionarios electorales de Florida es insensato y antidemocrático, y funcionarios elegidos no deberían estar alentando eso como lo han hecho a través de críticas muy públicas”, dijo Karen Hobert Flynn, presidenta de “Common Cause”, integrante de la coalición.

Flynn pidió que las empresas de redes sociales tomen medidas para hacer cumplir sus reglamentos “de forma más rápida y enérgica”.

Georgia, también en ascuas

Mientras tanto, en Georgia, donde también los comicios para gobernador generaron un recuento de votos, una jueza federal fijó un plazo hasta mañana, viernes, para que todos los 159 condados de ese estado completen su cómputo de votos.

El dictamen de la jueza Amy Totenberg fue en respuesta a una demanda entablada por “Common Cause” para exigir que todas las papeletas fuesen contabilizadas, incluyendo las provisionales y las que llegaron por correo después de los comicios.

El candidato republicano a gobernador por Georgia, Brian Kemp, declaró victoria el propio día de los comicios, pero Totenberg y otros dos tribunales le han puesto freno esta semana al apoyar la petición de su rival demócrata, Stacey Abrams, para un recuento de los votos, incluso de las papeletas previamente rechazadas.

Si continúa estrecho el margen de resultados entre Abrams y Kemp, aún cuando se cuenten todas las decenas de miles de papeletas emitidas en ausencia o por adelantado, las autoridades tendrán que convocar una segunda vuelta.

Bajo las leyes electorales de Georgia, un candidato tiene que obtener una mayoría de “50% más uno” para declararse ganador, o de lo contrario tiene que ir a segunda vuelta en diciembre. Además, si la diferencia entre los candidatos no supera el uno por ciento, las autoridades tienen que permitir un recuento de votos.

Para el martes pasado, Abrams necesitaba 18,617 votos para provocar una segunda vuelta, y 16,296 para tener derecho a un recuento.

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