El bebé robado de Marlén Ochoa abre los ojos. Esperanza para la familia tras la horrible muerte de la madre

Marlen Ochoa–López fue estrangulada su hijo lucha por su vida en el hospital
El bebé robado de Marlén Ochoa abre los ojos. Esperanza para la familia tras la horrible muerte de la madre
Le abrieron el abdomen y le sacaron al bebé del vientre
Foto: Cortesía familia Ochoa-López

El bebé de Marlén Ochoa López ha abierto los ojos por primera vez. El niño sigue luchando por su vida en un hospital de Chicago (Illinois), mientras su familia prepara al funeral de su madre, a la que una mujer presuntamente asesinó para arrancarle luego a su hijo del vientre.

La acusada, Clarisa Figueroa, de 46 años, llevaba meses planeando el robo de un bebé, según la Fiscalía. Había tenido un hijo, Xander, que en 2018 murió por causas naturales cuando tenía 20 años. En octubre de ese mismo año, Figueroa anunció a sus hijas que estaba embarazada, lo que sorprendió a su familia porque tenía una ligadura de las trompas de Falopio.

En diciembre, Figueroa publicó en la red social Facebook una imagen por resonancia magnética del hijo que aseguraba estar engendrando en su vientre; y en febrero difundió una imagen de una cuna y una habitación preparada para recibir un bebé en una página para pedir ayuda económica.

Fue entonces cuando la mujer le dijo a una de sus hijas, Desiree, de 24 años, que precisaba su ayuda para matar a una mujer embarazada y robarle su bebé, según la Fiscalía.

El 23 de abril, Ochoa, de 19 años, fue a casa de Figueroa y su hija, con las que tenía relación. Mientras Desiree la distraía con un álbum de fotos, su madre la atacó por detrás para intentar estrangularla con un cable. Cinco minutos después, Marlén Ochoa estaba muerta.

Con un cuchillo de carnicero, Figueroa abrió el abdomen de la víctima y, con ayuda de su hija, le sacó el bebé del vientre, según la Fiscalía. Después de meter el cadáver de la mujer en un cubo de basura del garaje, llamó al teléfono 911 de emergencias para decir que acababa de dar a luz. El bebé fue llevado al hospital, donde se encuentra ingresado en estado grave y sin actividad cerebral, según la Fiscalía.

La policía arrestó a madre e hija (y al novio de ésta) el 14 de mayo en su casa, mientras estaban limpiando con lejía una alfombra. En una esquina de la vivienda encontraron los restos de Malén Ochoa. Desiree lo confesó todo.

La madre y la hija están acusadas de asesinato; el novio de la joven, de ocultamiento. Siguen encerrados sin posibilidad de salir bajo fianza. El funeral de Malén Ochoa se celebrará este jueves y viernes en Chicago.

La Oficina del Sheriff del condado de Cook investiga además al hospital adonde fue llevada la mujer con el bebé que acababa de robar, por no haber denunciado inmediatamente lo que estaba ocurrido, según informa la agencia de noticias The Associated Press.

Figueroa llegó cubierta de sangre en brazos, manos y cara, pero sin signos de haber dado a luz el bebé que decía suyo. No hay una ley que obligue a un hospital a asegurarse de que un niño pertenezca realmente a quien dice que es su madre, pero sí regulaciones sanitarias que rigen sus políticas.

Por Bruno G. Gallo