La Calle 26 no se cerrará, restauranteros de La Villita exploran otras opciones

Concejales y la Cámara de Comercio de La Villita trabajan para ayudar a aliviar crisis de dueños de restaurantes impactados por la pandemia de coronavirus
La Calle 26 no se cerrará, restauranteros de La Villita exploran otras opciones
El restaurante Don Pepe, ubicado en La Villita. (Belhú Sanabria / La Raza)
Foto: Impremedia

Roberto Gómez, propietario del restaurante Don Pepe en La Villita, dice que trabaja con seis plataformas para pedidos y entrega de comida a domicilio, entre ellas Uber Eats y DoorDash, y que “el cerrar la Calle 26 para nosotros es dejar todo esto a un lado porque esas empresas no tendrían acceso a venir a recoger la orden”.

Gómez dice que la Calle 26 en fin de semana siempre está transitada, por lo que cree que el cerrar la calle perjudicaría en lugar de beneficiar a los dueños de restaurantes de la zona.

Como una medida para ayudar a los restaurantes, afectados económicamente por los cierres y restricciones impuestos por la epidemia de Covid.19, se ha formulado un plan piloto anunciado por la alcaldía de Chicago. El plan, denominado ‘Calles abiertas’ consiste en cerrar algunas calles en seis áreas de Chicago para ampliar el espacio al aire libre disponible para que los restaurantes puedan servir a comensales.

Una de las áreas seleccionadas es La Villita y el plan incluye el cierre de un tramo del corredor de la Calle 26 desde la avenida Central Park hasta la avenida Harding.

Se enfocan en el ‘sidewalk café’

Pero la Calle 26 desde Harding hasta Central Park no estará cerrada al tráfico para el programa ‘Calles abiertas’ de la ciudad, dijo el concejal del Distrito 22 Michael Rodríguez a La Raza. “El esfuerzo se dirigió a apoyar restaurantes con mesas en la calle, pero los restaurantes en esta área inmediata han decidido que no es lo mejor para ellos, ya que generalmente pierden negocios significativos durante los días en que el tráfico en la Calle 26 está cerrado”.

El concejal Rodríguez también dijo que los desafíos logísticos que implicaría el cierre de la Calle 26, que incluyen la adquisición de señalización y seguridad, son demasiado difíciles de alcanzar.

Las solicitudes de cierre de calles deben ser presentadas por cámaras de comercio, agencias del área de servicio especial, organizaciones de servicios comerciales y tres o más restaurantes.

“Agradecemos a la Ciudad por considerar la Calle 26, al principio estábamos emocionados de que el programa sí le iba a servir a la comunidad pero pedí opiniones de la gente, me reuní y hablé con varios restauranteros y al final la Cámara de Comercio decidió no someter la solicitud por el costo en los requerimientos para llevar a cabo el programa y por el negativo beneficio a los restaurantes. Los costos vienen siendo que la Cámara de Comercio tiene que pagar por seguridad, señalización y seguros para cerrar la calle”, señaló Rodríguez.

En vez del cierre de la calle, una de la formas que se busca ayudar a los restaurantes de ese vecidario es vía el programa ‘sidewalk café’ de la Ciudad, que permite a restaurantes colocar mesas en la acera contigua. Los permisos tienen un plazo de 9 meses y deben solicitarse y emitirse todos los años por medio del Centro de Pequeñas Empresas (SBC) del Ayuntamiento.

“Vamos ayudar a los restaurantes en hacer su negocio en la banqueta por medio del ‘sidewalk café’, en eso están mucho más emocionados los dueños. Tenemos dueños de restaurantes que tienen de 30 a 50 años aquí en la Calle 26 que están perdiendo casi el 80% de su negocio ahorita. Ellos están en alto riesgo de cerrar, tenemos que enfocarnos en ellos, en ayudarlos, en apoyarlos y ellos nos dicen que es mucho mejor tener sillas y mesas en las banquetas que cerrar las calles”, enfatizó Rodríguez a La Raza.

Hay una propuesta que está a la espera de ser votada en el Concilio Municipal para reducir el precio del permiso de ese programa de $600 anuales a $150 y también se busca reducir el tiempo de espera  para el permiso de dos meses a cinco días, explicó Rodríguez.

Blanca Soto, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de La Villita, dijo que muchos restauranteros sienten que al cerrarse las calles aparte de alterarse el tráfico vehicular se  perderían las ventas que actualmente generan los restaurantes con las órdenes de comida recibidas de sistemas como Uber Eats y DoorDash.

Hay restaurantes en La Villita que no están en las calles que incluye el plan piloto, por lo que para darle la oportunidad a todos los restaurantes de ese barrio de tener mesas y sillas afuera es que se están enfocando en el programa ‘sidewalk café’ para que todos tengan las misma oportunidad, señaló Soto.

Sulma Domínguez, dueña del restaurante Gordillas en La Villita. (Belhú Sanabria / La Raza)

“No es una área de sólo restaurantes”

En la Calle 26, desde la avenida Central Park hasta la avenida Harding en La Villita, hay negocios que no solo son restaurantes sino también ópticas, bancos, joyerías, tiendas de envíos de dinero, heladerías y botánicas, entre otras.

El concejal del Distrito 12 George Cárdenas dijo que si bien en la Calle 26 hay comercio no es una área de solo restaurantes. “En cambio si tú te vas al área de River North o al West Loop, allá hay una serie de restaurantes uno tras otro, ahí es factible cerrar una calle para que todos esos restaurantes se aprovechen de esa calle”.

Los requerimientos que se piden para cerrar la calle, como el contar con seguro, mantenimiento, señalización y seguridad, hace esa opción menos accesible para ese rubro empresarial, enfatizó Cárdenas en entrevista con La Raza. “Si vas a un bistro donde, por ejemplo, dos personas van a cenar y van a pagar entre $100 a $150 por cena para dos personas se costea eso.  Pero nosotros vendemos tortas y tacos, no iguala, no sale para poder pagar todos esos mantenimientos y reglas que tiene uno que seguir. No vale la pena, no es rentable para nosotros”.

Cárdenas dijo que en las áreas que corresponden a su distrito él ha autorizado que algunos dueños de restaurantes abran sus patios siempre y cuando hayan sometido su solicitud y presentado toda su documentación en regla a la Ciudad.

Sulma Domínguez, dueña del restaurante Gordillas en La Villita, dice que su negocio empezó a operar en noviembre de 2019. Cuatro meses después se impuso la orden de permanecer en casa para frenar el Covid-19, lo cual afectó económicamente su negocio.

Con la fase 3 de reapertura económica, ella ha visto un aumento en la clientela, también cuenta que le ha ayudado el uso de aplicaciones de envío a domicilio y las cálidas temperaturas propias del mes de junio. Domínguez piensa en la posibilidad de sacar su permiso e invertir en mesas y sillas para colocar en las banquetas, pero aún no se decide porque quiere estar segura de invertir en algo que le genere ganancia.

Funcionarios de la ciudad de Chicago planean estudiar la ampliación de los cierres de calles a otros vecindarios de esa ciudad.

Desde el 1 de junio los restaurantes interesados en vender comida al aire libre y usar temporalmente las calles deben presentar una solicitud a la Ciudad, la cual también deberá ser aprobada por el concejal del distrito.

Áreas consideradas para cierre de calles

Las áreas y calles incluidas en el plan son:

La Villita. Calle 26: Desde la Central Park hasta  la avenida Harding.

West Loop. Calle Randolph: Desde Expressway hasta la calle Elizabeth.

Chatham. Calle 75: Desde la avenida Calumet hasta la avenida Indiana.

Lakeview. Broadway: Desde la avenida Belmont hasta Diversey Parkway.

Rush y Division. Calle Rush: Desde la calle Oak hasta la calle Cedar.

Near West Side. Calle Taylor: Desde la calle Loomis hasta la avenida Ashland.

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