Cuál es la nueva manera de contagiarte de COVID-19 en el supermercado, según científicos

El virus puede quedar suspendido en el aire
Cuál es la nueva manera de contagiarte de COVID-19 en el supermercado, según científicos
El riesgo es mayor en espacios interiores donde la ventilación es deficiente
Foto: Mario Tama / Getty Images

Más de 200 científicos alertaron a través de una carta abierta que el coronavirus puede transmitirse por aire. El virus puede quedarse suspendido en el aire durante varias horas, el tiempo suficiente para infectar a quien lo inhale.

El riesgo es mayor en espacios interiores donde la ventilación es deficiente, como puede suceder en un restaurante, supermercado, iglesias, entre otros sitios.

La amenaza está en los aerosoles

Los aerosoles son partículas que están suspendidas en el aire. Se liberan incluso cuando las personas respiran, hablan, cantan, tosen o estornudan, las gotitas respiratorias emitidas se mezclan en el aire circundante y forman un aerosol.

Los aerosoles están formados por gotas pequeñas de menos de 5 micras, o aproximadamente una décima parte del ancho de un cabello humano. Partículas que difícilmente vemos.

OMS no descarta transmisión por aire

Los investigadores enviaron la evidencia sobre el peligro del virus en el aire y la hicieron llegar a la Organización Mundial de la Salud. La respuesta de la OMS es que no se puede descartar la posibilidad de transmisión por el aire, especialmente en “entornos abarrotados, cerrados y mal ventilados”, dijo la Dra. Benedetta Allegranzi, quien dirige el comité de prevención y control de infecciones de dicha organización.

El virus no recorre grandes distancias, ni permanece viable en exteriores, pero puede hacerlo a distancias cortas a escala habitación.

Recomendaciones

La comunidad científica recomienda tomar medidas para mitigar el riesgo de transmisión de coronavirus en el aire. Entre ellas:

Proporcionar ventilación suficiente y efectiva (suministre aire limpio al aire libre, minimice recirculación de aire) particularmente en edificios públicos, entornos de trabajo, escuelas, hospitales y residencias de ancianos.

Pasos simples como abrir tanto puertas y ventanas pueden aumentar drásticamente las tasas de flujo de aire en muchos edificios.

Complementar la ventilación general con controles de infección en el aire, como el escape local, filtración de aire de alta eficiencia y luces ultravioletas germicidas.

Evitar el hacinamiento, particularmente en el transporte público y los edificios públicos.