Rastreadores de contactos de covid-19 buscan crear confianza entre los hispanos de Chicago

Unas de las barreras más grandes que enfrentan es que la gente desconfía del sistema médico y no quiere dar información por teléfono
Rastreadores de contactos de covid-19 buscan crear confianza entre los hispanos de Chicago
El trabajo de rastreo de contactos y pruebas de detección de covid-19 se realiza en Howard Brown Health Center en Chicago. Foto: Cortesía Howard Brown Health Center
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Generar confianza en la comunidad es clave para el rastreo de contactos, dicen profesionales de la salud que enfocan sus esfuerzos en frenar la propagación del covid-19 en Chicago.

El propósito del rastreo de contactos es alertar a las personas que pueden haber estado expuestas a alguien con covid-19 y evitar que lo transmitan a terceros. Este trabajo permite comprender con mayor precisión dónde se encuentran los casos en la comunidad y cómo se está propagando el virus para evitar que se esparza.

Hasta ahora no hay vacuna disponible contra el covid-19 y mientras se encuentra una, el trabajo de los rastreadores de contactos es fundamental para reducir la tasa de contagios, aseguran expertos en salud.

La ciudad de Chicago lanzó un esfuerzo para contratar a 450 rastreadores de contactos de covid-19. La alcaldesa Lori Lightfoot hizo el anuncio en conferencia de prensa el pasado 14 de septiembre.

La contratación la vienen realizando por medio de 31 organizaciones comunitarias diferentes a través de una subvención de $56 millones del gobierno federal.

Entre las organizaciones hispanas que ayudan con el rastreo de contactos figuran Proyecto Resurrección, Central State Ser, el Instituto del Progreso Latino, Back of The Yards Neighborhood Council y el Centro Cultural Puertorriqueño.

“Se trata realmente de un momento de esperanza. Se trata de asegurarnos de que estamos haciendo lo que tenemos que hacer y de tener la infraestructura para seguir presionando en nuestra respuesta al covid-19, pero creo que también es un momento en el que estamos creando oportunidades para buenos trabajos”, dijo Lightfoot. Y destacó que se contratará a personas de las comunidades donde viven o trabajan.

“A medida que nos acercamos al otoño y al invierno, no sé completamente cómo se verá el covid aquí en Chicago. Estamos preocupados por el potencial aumento”, dijo la Dra. Allison Arwady, comisionada del Departamento de Salud Pública de Chicago.

Más de 9,000 llamadas 

El rastreo de contactos es una técnica usada durante décadas para combatir la propagación de enfermedades infecciosas, entre ellas el ébola y la tuberculosis, por mencionar algunas.

En el Howard Brown Health Center tienen experiencia en rastreo de contactos, pues ya lo realizan con personas que salen positivas a enfermedades de transmisión sexual como sífilis y el VIH y ahora usan esa técnica para ayudar a frenar la propagación del covid-19.

Cuando una persona va a hacerse la prueba de detención del coronavirus le piden su identificación para ingresar sus datos al sistema de la clínica, luego le preguntan su número de teléfono y, de salir positivo al covid-19, un rastreador de contactos se comunicará con ella.

Los rastreadores de contactos llaman a gente que sale positiva al coronavirus le hacen preguntas sobre cómo están, si han tenido síntomas y si necesitan ayuda con recursos y servicios de salud mental. También preguntan sobre las personas con las que han tenido contacto reciente, para identificar a personas que podrían haberse contagiado. A las personas no se les pide su número de seguro social ni se le pregunta sobre su situación migratoria. Toda la información compartida es confidencial.

Teniendo la información de las personas, los rastreadores de contacto pueden identificar no sólo posibles contagios del virus sino también las áreas que deben tener mayor protección. Las comunidades latinas son las más afectadas por covid-19, como es el caso del código postal 60623 que pertenece a La Villita, explica Erik García, gerente de la clínica exprés y sin cita del lado sur y líder del equipo de rastreo de contactos de Howard Brown Health Center.

García hace llamadas y también capacita y supervisa a los rastreadores de contactos quienes desde marzo hasta ahora han hecho más de 9,000 llamadas. Su equipo lo integran 13 rastreadores de contacto, bilingües y que trabajan desde casa.

Unas de las barreras más grandes que los rastreadores de contactos enfrentan es que la gente no tiene confianza con el sistema médico y no quiere dar información por teléfono, enfatiza García. “Siento que es mucho más por miedo y más ahora con la pandemia del coronavirus o porque no le dijimos al inicio que un rastreador de contactos los iba a llamar si salen positivos. Algo que hemos empezado a hacer cada que alguien se hace una prueba, le damos un volante indicando qué sigue después de su visita y que un rastreador de contactos le va a llamar, todo es transparente para poder tener la confianza de la comunidad”.

En Howard Brown Health Center son de la idea de que empleando a personas de la comunidad se genera más confianza en las personas. García entrena a gente de la comunidad de Chicago para que se convierta en rastreadores de contactos. “Les damos todo lo que necesitan, les ayudamos y apoyamos para que sean exitosos”.

Hay mayor empatía por parte del que recibe la llamada cuando el rastreador de contacto es de su misma etnicidad y habla el mismo idioma, destaca García a La Raza. “Si estoy hablando con alguien latino, algunas personas se sienten con más confianza o se sienten más cómodas, eso es lo que estamos notando que nos ayuda mucho más”.

El que se relajen las restricciones en restaurantes, bares y salones de fiestas hace mucho más difícil el rastreo de contactos, señala García. “Cuando estamos afuera divirtiéndonos, una de las últimas cosas en las que pensamos o nos enfocamos es en la seguridad. La gente que está tomando no se va acordar con quién estuvo y no va a tomar las precauciones que normalmente se toman, será mucho más difícil”.

‘Hay que conectar a esas personas con recursos’

Los rastreadores de contactos llaman a las personas que dan positivo a la prueba de detención del covid-19 para saber cómo están y si tienen todo lo que necesitan para aislarse. Después van a llamar a las personas con las que ha tenido contacto para preguntarle si tienen síntomas y que se hagan la prueba del coronavirus, dijo Ted Hufstader, director de Calidad y Transformación de Práctica de los Centros Salud Esperanza.

No es sólo es dejarle saber a la persona que tiene el coronavirus sino también hay que conectar a esas personas con recursos para que hagan cuarentena, enfatiza Hufstader. “Podemos conectar a las personas con ayuda médica si tienen síntomas, queremos hacer una intervención temprana en vez de hacer algo más tarde, porque puede ser que si espera puede ir al hospital”.

El 70% de las personas que asisten a los Centros Salud Esperanza prefieren hablar español y no tienen seguro médico. Las clínicas comunitarias Centros Salud Esperanza con sedes en el suroeste de Chicago atienden en su mayoría a la comunidad latina de las áreas de Pilsen, Brighton Park, La Villita y Marquette.

El generar confianza en la comunidad es clave para el rastreo de contactos, según Hufstader. Por ello, las personas que buscan contratar para hacer ese rastreo tienen que conocer a la comunidad a la que sirven dice. “Queremos personas que conozcan la comunidad, que puedan comunicarse con nuestros pacientes, no tienen que tener experiencia en cuidado de la salud, sólo queremos que sepan de los recursos en la comunidad, nosotros vamos a entrenarle”.

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