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Abre en Pilsen centro especial para la reintegración de mujeres anteriormente encarceladas

El centro es operado por la organización Women’s Justice Institute y ofrece servicios que tienen en cuenta las necesidades específicas de las mujeres

El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, autoridades locales y miembros del Women’s Justice Institute (WJI) celebran la apertura de un centro especial en Pilsen para la reintegración de mujeres. (Facebook/WJI)

El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, autoridades locales y miembros del Women’s Justice Institute (WJI) celebran la apertura de un centro especial en Pilsen para la reintegración de mujeres. (Facebook/WJI) Crédito: Cortesía

Un nuevo centro comunitario de apoyo a la reintegración, diseñado específicamente para mujeres que regresan de la encarcelación, abrió sus puertas en Chicago en el barrio hispano de Pilsen.

El municipio seleccionó al Women’s Justice Institute (WJI), una organización sin fines de lucro con sede en Chicago enfocada en poner fin al encarcelamiento masivo de mujeres y en desarrollar el liderazgo de mujeres anteriormente encarceladas, para operar el centro. Según el municipio de Chicago, más del 80% del equipo de WJI está compuesto por mujeres anteriormente encarceladas que brindan servicios dirigidos por pares, incluyendo asistencia para vivienda y consejería.

El centro es financiado mediante una subvención de $375,000 del Departamento de Servicios Familiares y Servicios de Apoyo y opera desde el Reclamation Center de WJI, ubicado en 2150 S. Canalport Ave. El personal del programa indicó que la organización atendió a más de 300 mujeres durante el último año y espera atender al menos a 100 más anualmente con los nuevos fondos.

“Como parte del compromiso de mi administración de construir un Chicago más seguro para todos, me enorgullece lanzar el Centro Comunitario de Reintegración para Mujeres y abordar los desafíos que enfrentan las mujeres impactadas por el sistema de justicia penal”, dijo el alcalde Brandon Johnson en un comunicado. “Cuando nuestras madres y hermanas tienen la oportunidad de sanar y encontrar estabilidad, toda nuestra ciudad prospera”.

Aunque en Chicago ya operan centros de reintegración, el sitio en Pilsen es el primero diseñado específicamente en torno a las necesidades de las mujeres, incluyendo madres, sobrevivientes de violencia doméstica y mujeres que enfrentan preocupaciones relacionadas con su estatus migratorio. Aproximadamente el 75% de las mujeres encarceladas han experimentado violencia doméstica y más del 60% son madres de hijos menores de 18 años, según la ciudad.

“Durante décadas, las mujeres han sido la población más pequeña, pero de más rápido crecimiento dentro del sistema de justicia en el país”, dijo Deanne Benos, directora ejecutiva y cofundadora del Women’s Justice Institute, en un comunicado. “Como resultado, los sistemas y proveedores a menudo han pasado por alto sus necesidades, trayectorias y voces únicas, y no han logrado crear espacios seguros y dignos para acceder al cuidado y apoyo que realmente necesitan y merecen”.

En el centro de Pilsen, los servicios se construyen en torno a las necesidades individuales de cada mujer, dijo a La Raza Elizabeth Cruz, directora de programas y operaciones de WJI. Como mujer anteriormente encarcelada, Cruz señaló que su salud mental se deterioró durante su tiempo en prisión.

“Estaba mentalmente peor cuando salí que cuando entré”, dijo Cruz. “Tienes trauma sobre trauma sobre trauma, y nuestro sistema legal penal muchas veces replica esas experiencias traumáticas. ¿Cómo lidias con el trauma si estás en un ambiente traumático? ¿Cómo realmente sanas?”.

A diferencia de muchos programas de reintegración que atienden tanto a hombres como a mujeres, el centro adopta lo que Cruz describió como un “enfoque con perspectiva de género”.

“Muchos programas no lo miran desde una perspectiva de género y lo ven desde un punto de vista programático: qué necesita el programa, no qué necesita la participante”, dijo Cruz. “Y las mujeres tienen necesidades únicas. Las mujeres tienen hijos y normalmente cargan con la mayor parte de la responsabilidad familiar, son cuidadoras, y cuando una mujer es encarcelada, eso se interrumpe”.

El centro ofrece navegación entre pares, coordinación de cuidados, apoyo para necesidades básicas, colocación en crisis para sobrevivientes de violencia doméstica, defensa legal, orientación para vivienda y empleo, referencias a servicios de salud mental y conductual, y apoyo para la reunificación familiar.

Una iniciativa destacada, el programa Reunification Ride, ahora en su décimo año, transporta a los hijos para que puedan visitar a sus madres mientras están encarceladas, ayudando a mantener los lazos familiares durante la separación.

Ubicado en el corazón de Pilsen, el centro también está posicionado para servir a una gran comunidad latina, incluyendo mujeres que enfrentan barreras relacionadas con la inmigración.

“Soy una mujer latina”, dijo Cruz. “La meta para nosotros es apoyar a las mujeres con sus necesidades únicas, ya sea que existan preocupaciones sobre el estatus migratorio. Somos muy cuidadosos y muy protectores con esas preocupaciones en este momento con todo lo que está pasando”.

La organización mantiene estrictas políticas de confidencialidad y trabaja con socios legales para proteger a las clientas, dijo. El personal también está trabajando para ampliar los servicios bilingües y reducir las barreras del idioma. Además de los servicios principales, el centro ofrece estipendios y honorarios a mujeres que contribuyen con arte o programación y opera un fondo de supervivencia para asistencia financiera de emergencia.

El centro también trabaja con mujeres en la cárcel del condado de Cook que están en espera de juicio y apoya a mujeres en todo Illinois que desean trasladarse a Chicago para recibir servicios. Aunque está designado como el centro de reintegración enfocado en mujeres de la ciudad, el personal afirma que no rechazan a nadie por su lugar de residencia.

“Nunca le decimos a una mujer que no puede regresar”, dijo Cruz. “Siempre pueden acceder a los recursos que tenemos y venir tantas veces como sea necesario porque el encarcelamiento tiene un impacto de por vida. No es solo un momento en el tiempo”.

Además del centro enfocado en mujeres, la ciudad de Chicago anunció cuatro Centros Comunitarios de Apoyo a la Reintegración adicionales que servirán a todas las personas que regresan de la encarcelación:

  • Centro especial para mujeres:  2150 S. Canalport Ave.
  • Zona 1: Howard Evanston Community Center, 7648 N. Paulina St.
  • Zona 2: UCAN, 3605 W. Fillmore St.
  • Zona 3: Teamwork Englewood, 815 W. 63rd St.
  • Zona 4: UCAN, 845–847 W. 115th St.

Este artículo fue publicado originalmente enLatidoBeat, una coalición de organizaciones locales líderes de noticias en español, unidas para difundir la rica diversidad de las voces latinas a lo largo de Estados Unidos. Actualmente incluye a La Opinión (Los Ángeles), El Diario (New York), La Raza (Chicago), La Prensa de Houston, La Prensa de Orlando, El Comercio de Colorado y La Noticia (Charlotte). Lee más noticias en LatidoBeat. Síguenos en Facebook, Linkedin e Instagram.

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