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Estudiantes de CPS tienen ahora acceso automático a las bibliotecas públicas de Chicago

Ya no hace falta que los estudiantes de CPS se registren con las bibliotecas públicas pues ello se hace automáticamente con la iniciativa The 81 Club

La Biblioteca Pública Rudy Lozano, en el barrio de Pilsen. (Google Maps)

La Biblioteca Pública Rudy Lozano, en el barrio de Pilsen. (Google Maps) Crédito: Google Maps

Más de 315,000 estudiantes de las Escuelas Públicas de Chicago (CPS, por sus siglas en inglés) ahora tienen acceso automático a todos los recursos de la Biblioteca Pública de Chicago (CPL) gracias a una nueva alianza a nivel municipal que, según funcionarios, beneficiará particularmente a las familias latinas e inmigrantes al eliminar barreras de acceso que han existido durante mucho tiempo.

La iniciativa, llamada The 81 Club, inscribe automáticamente a cada estudiante de CPS en el sistema de la Biblioteca Pública de Chicago utilizando su número de identificación escolar, eliminando la necesidad de solicitudes por separado, papeleo adicional o documentación extra.

Líderes de la ciudad y de la biblioteca aseguran que la medida tendrá un impacto especialmente importante en vecindarios con grandes poblaciones latinas, incluidos Humboldt Park, Pilsen, Portage-Cragin, La Villita y West Lawn, donde históricamente las familias han enfrentado obstáculos para acceder a recursos públicos.

“El propósito de The 81 Club es eliminar barreras al hacer que el acceso a la Biblioteca Pública de Chicago sea automático para cada estudiante de CPS, independientemente de su estatus migratorio, documentación o la capacidad de una familia para visitar una sucursal en persona”, dijo Esmeralda Bueno, jefa distrital de Programación Central de la Biblioteca Pública de Chicago, en una declaración a La Raza.

Históricamente, las familias latinas e inmigrantes con frecuencia enfrentaban dificultades al solicitar una tarjeta de biblioteca, incluidos requisitos de identificación, barreras lingüísticas, poco conocimiento sobre los programas disponibles, horarios laborales exigentes y preocupaciones sobre compartir información privada con instituciones públicas.

Al pasar a una inscripción automática, funcionarios afirman que Chicago ha eliminado muchos de esos obstáculos de un solo paso.

Bajo el programa, los estudiantes obtienen acceso inmediato a las 81 sucursales de CPL, una colección de más de 6 millones de materiales, libros digitales y audiolibros, bases de datos de investigación en línea, apoyo académico gratuito, computadoras, puntos de acceso Wi-Fi, servicios de impresión y tutoría presencial y virtual a través de programas.

Para los hogares latinos, ese acceso podría ayudar a reducir desigualdades en tecnología y apoyo educativo fuera del salón de clases, dijo Bueno.

“Para muchos hogares inmigrantes, donde varios niños comparten un solo dispositivo o donde el acceso a internet de banda ancha es limitado, tener una cuenta garantizada de la biblioteca abre la puerta a libros electrónicos, audiolibros, recursos en línea y puntos de acceso WiFi que apoyan el aprendizaje en casa”, dijo Bueno.

En las sucursales que atienden a grandes comunidades latinas, los estudiantes también tendrán acceso inmediato a programación bilingüe y culturalmente relevante, incluidos libros en español, libros ilustrados bilingües, apoyo de alfabetización para estudiantes que aprenden inglés y eventos que celebran la cultura latina durante todo el año.

“Con la inscripción automática, los estudiantes pueden usar una amplia gama de recursos”, dijo Bueno, incluidos “materiales bilingües”, “ayuda con tareas y tutorías” y “programación culturalmente relevante”, como “horas de cuentos en español, celebraciones del Día del Niño, talleres con artistas locales, visitas de autores bilingües y eventos de arte cultural” que ayudan a que los estudiantes “se sientan representados y valorados”.

Bueno también señaló que la iniciativa elimina barreras para familias indocumentadas, jóvenes en hogares de crianza temporal y estudiantes sin vivienda estable al no requerir documentación personal adicional más allá de los registros de inscripción en CPS.

“Esto elimina la necesidad de compartir información personal sensible, algo que con frecuencia preocupa a las familias indocumentadas”, dijo Bueno. “Las familias proporcionan información una sola vez al inscribirse en la escuela, y no se requiere compartir información adicional”.

Los primeros resultados sugieren que el modelo puede ampliar significativamente el acceso a los servicios de las bibliotecas. Un programa piloto en 2022 encontró que el uso de la biblioteca aumentó un 63% entre estudiantes económicamente desfavorecidos y un 81% entre estudiantes aprendices del idioma inglés, según un comunicado de prensa de la oficina del alcalde Brandon Johnson.

Johnson calificó la iniciativa como parte de un esfuerzo más amplio para invertir en la juventud en toda la ciudad.

“Al eliminar barreras y conectar a los jóvenes con oportunidades de aprendizaje en cada vecindario, estamos ayudando a garantizar que los estudiantes tengan acceso a los recursos que necesitan dentro y fuera de la escuela”, dijo Johnson.

La cobertura editorial de La Raza es posible en parte gracias al apoyo de la iniciativa Press Forward y del Chicago Community Trust.

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