Desbarajuste a seis meses de Peña Nieto

Guía de Regalos

Por: Alejandro Escalona

A cumplirse los primeros seis meses del gobierno de Enrique Peña Nieto, la economía mexicana ha dejado de ser el portento que venían elogiando observadores internacionales, al tiempo que la violencia no cesa.

Apenas había regresado el presidente Barack Obama de su visista a México cuando el gobierno de Peña Nieto no pudo ocultar las malas noticias: el crecimiento económico en los primeros cuatro meses de su gobierno fue de sólo 0.8% en lugar de más del 3% como se había pronosticado. Además, la inflación se disparó hasta 4.8%, el índice más elevado en cuatro años.

Por si fuera poco, la promesa de generar empleos de Peña Nieto sigue pendiente. La realidad es que el 60% de la población económicamente activa trabaja en la informalidad; es decir, sin ingresos fijos y sin prestaciones laborales.

El milagro económico de la supuesta potencia emergente era un espejismo. La renombrada revista The Economist se pregunta ahora si México es un “tigre o un gatito azteca”. Hace sólo meses, algunos especialistas internacionales calificaban a México como la nueva China.

Las malas noticias se acumulan para Peña Nieto a pesar de los esfuerzos de su gobierno por controlar la información y enfatizar lo positivo. México dejó de estar entre los primeros 10 países turísticos para venir a ocupar la plaza 24. Esto es un descalabro mayúsculo.

Para empeorar las cosas, la remesas de los mexicanos han disminuido en 10 meses consecutivos con consecuencias terribles para decenas de miles de familias mexicanas que dependen de esos envíos.

Mientras tanto, los ejecutados siguen acumulándose. El gobierno de Peña Nieto ha tratado de maquillar el número de víctimas de la violencia pavoneándose de una reducción del 17%. Sin embargo, un análisis de la prestigiosa revista Zeta revela que se han registrado 8,049 asesinados en seis meses en lugar de la cifra oficial de 4,296.

México está peor que hace seis meses. La realidad mata propaganda.

Periodista radicado en Chicago. Sguelo en Twitter: @alexoescalona