En Chicago opinan sobre reforma migratoria

Optimismo y escepticismo dos variables que definen el sentir de la comunidad en materia migratoria en Chicago.
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En Chicago opinan sobre reforma migratoria
Olivio Flores espera una legalización que beneficie a todos.
Foto: Belhú Sanabria / La Raza

Chicago.- Al guatemalteco Olivio Flores, al igual que a miles de inmigrantes, le cambió la vida la legalización migratoria a través del Acta de Control y Reforma Migratoria de 1986 (IRCA).

Flores emigró a los Estados Unidos hace 28 años, según contó a La Raza y cuando se dio la oportunidad de legalizar su estatus por medio del IRCA no lo pensó dos veces.

Desde hace ocho años tiene una compañía que se dedica a construir y reparar techos, Flores Roofing& More Inc. y tiene a su cargo empleados hispanos.

Este hispano, de 50 años y ahora naturalizado ciudadano estadounidense, piensa que este año no se aprobará una reforma migratoria; pero sí el próximo año.

Opinó que “hay mucha controversia en el Congreso”. “Primero fue con el presupuesto, ahora el Obamacare y por esto aún no se define la reforma migratoria con un camino a la ciudadanía; además ya falta poco para que termine el calendario legislativo”, agregó.

“Siempre cuando hay campañas electorales, los políticos siempre tratan de darle una esperanza al inmigrante, por lo que pienso que el próximo año van a haber más posibilidades”, dijo Flores.

Según Oscar Chacón, director de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC), “hay temas extremadamente complejos que están en la agenda política y legislativa del Congreso, por lo que salvo un milagro es muy improbable que vayamos a ver una reforma en lo que resta de este año”.

Pero para Chacón el próximo año pinta mejor porque es un año electoral.

“Hay una pieza de evidencia que debería de dar la pauta para pensar de que a lo mejor sí se pueda hacer algo el próximo año”, dijo.

“Si uno echa un vistazo a los cambios de políticas de inmigración que han sido aprobados a lo largo de los últimos treinta años, todos a excepción de una o dos reformas a las políticas de inmigración se aprobaron en años de elección”, apuntó.

“La amnistía de 1986 se aprobó días antes de la elección del segundo término del presidente Ronald Reagan y la reforma de septiembre de 1996 se aprobó dos meses antes de las elecciones. Basado en eso uno debería de pensar que no es para nada descartable que el Congreso pueda encontrar la manera de aprobar algo el próximo año”, dijo.

El jueves pasado el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner dijo en una rueda de prensa semanal en Washington que la reforma migratoria “absolutamente no” está muerta, y que el Congreso tiene que trabajar en este asunto.

Para Artemio Arreola, director de política de la Coalición de Illinois pro Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR), está en manos del liderazgo republicano que esto se ponga en agenda, se vote y se pase.

En días pasados el presidente Barack Obama recalcó a los republicanos que independientemente de que si la Cámara Baja debate y aprueba “en cinco pedazos” la reforma migratoria, lo que vale es que ésta al final incluya los elementos básicos de la versión que aprobó el Senado en junio pasado.

Estos elementos a los que se refiere Obama son una vía hacia la legalización y eventual ciudadanía de la población indocumentada, la seguridad fronteriza, la aplicación de las leyes migratorias al interior del país y la modernización del sistema de visas para controlar futuros flujos migratorios.

“Aceptamos las iniciativas por partes, no es una sola iniciativa y está bien, mientras venga todo lo que se requiere dentro de la reforma integral no hay problema”, dijo Arreola a La Raza.

Mientras tanto, otros prefieren que se empiece de cero con una nueva propuesta, porque alegan que ésta no abriga a los 11 millones de indocumentados y se ensaña en un estricto control fronterizo.

“Sería mejor que no pase nada sino más bien hay que crear nuevas estrategias para ver como empujar de nuevo alguna legislación que beneficie más y que sirva más a la gente inmigrante y a los indocumentados”, opinó José Herrera, coordinador de la Campaña para una Moratoria a las Deportaciones.