De tal palo, ¿mejor astilla? El caso de los hijos de grandes futbolistas argentinos

Giovanni Simeone luce en sus primeros juegos en la Serie A con el Génova, cargando el recuerdo de las glorias de su padre Diego
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De tal palo, ¿mejor astilla? El caso de los hijos de grandes futbolistas argentinos

Cada vez que Giovanni obtiene un logro asociado con el fútbol es inevitable que alguno de los cuestionamientos o comentarios que le realicen no esté asociado con su padre, Diego “Cholo” Simeone. El joven ariete del Génova se desmarca de la sombra de su padre, en un camino en el que los éxitos de su mayor influencia lo acompañarán hasta que su nombre se sostenga por sí mismo ante el inclemente paso de los años.

Giovanni convirtió un par de tantos en la jornada 14, en la sorpresiva goleada de 3-1 ante el líder Juventus y, de inmediato, llegaron las asociaciones con lo que su padre, actual entrenador del Atlético de Madrid, logró en su paso por el fútbol italiano como centrocampista de la Lazio, el Inter de Milán y el Pisa en su trayectoria como futbolista, mientras que en algunas crónicas no evitaron la tentación de dar como referencia al actual técnico colchonero para referirse al ariete, o como el diario ABC de España que tituló en su edición electrónica: “El hijo de Simeone aniquila a la Juventus”.

El joven delantero de 21 años, nacido en Madrid pero naturalizado argentino, ya ha picado piedra en la esfera profesional. Debutó a los 18 años con el pomposo River Plate en la campaña 2013-14 y luego fue cedido al Banfield para las temporadas de 2015-16. Para esta campaña fue vendido 65 por ciento del valor de su carta de transferencia al conjunto italiano por tres millones de euros (3.2 millones de dólares).

Su apellido pesa entre los aficionados, quienes recuerdan la garra con la que Diego defendió a su combinado nacional desde la primera convocatoria, a los 18 años, y a lo largo de 108 partidos oficiales que fue convocado, entre los que sobresalen los de los cuatro Mundiales en que participó (Italia 1990, Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002).

Giovanni optó por seguir ese camino renunciando a defender la playera española de su tierra de nacimiento y usar la albiceleste donde nació su padre; ha estado en 12 juegos con el combinado sub-20 y con el conjunto olímpico de Río 2016, esperando todavía un llamado con el equipo mayor, en una posición en la que luce muy complicado que sea contemplado por la gran calidad de jugadores con los que cuenta el equipo.

En su aventura por el complicado “calcio”, Giovanni apela a una rápida adaptación y madurez para escribir su historia sin el peso de su genealogía. Por su desempeño como centro delantero, su rendimiento tiene una directa y en ocasiones injusta relación con los goles. Ahora está en un periodo de gracia después de llevar cuatro dianas en 11 encuentros, misma cantidad que logró en 30 partidos con el River Plate.

Cuando aceptó hacer maletas para mudarse a Génova, su padre no brindó más que apoyo a su decisión, recordándole que en Italia el nivel es muy alto y un desafío que podría marcar profundamente su paso por las canchas.

“He sido yo el que decidió fichar por el Génova. Con mi padre hablamos mucho de fútbol, de todo el fútbol, pero en este caso no intervino en mi decisión y está feliz”, comenzó Giovanni durante la presentación con su equipo ante una inevitable pregunta sobre el sentir y la opinión de Diego sobre el que decidió que sería su destino. “Mi padre me dijo que es complicado jugar en Italia. Se juega de manera muy física, pero también la velocidad es importante”.

En su época como jugador, el “Cholo” Simeone suplió sus deficiencias tácticas con mucho corazón. No hubo pelota que no peleara ni momento, por adverso que fuera el marcador, en que bajara los brazos. Esa voluntad lo llevó a jugar 28 partidos de liga, con 17 años cumplidos, en su primera campaña en 1987-88 con Vélez Sarsfield.

A partir de ese momento no hubo equipo en el que no dejara su huella. En 1990 llegó al Pisa Calcio de Italia y de ahí fue escalando en importancia de equipos: Sevilla (1992-94), Atlético de Madrid (1994-97 y 2003-05), Inter de Milán (1997-99), Lazio (1999-2003); para su retiro volvió a Argentina con Giovanni con unos 10 años de edad para jugar con Racing Club (2005-06), equipo con el que debutaría también como entrenador ese último año como futbolista profesional.

Desde 2011, el “Cholo” asumió el mando del Atlético de Madrid y ahí ha pulido las ideas que plasma desde el banquillo y con las que ya se coronó en una Liga (2014), en una Liga Europa (2012) y una Supercopa de Europa (2012); además de que ha disputado dos finales de Champions (2014 y 2016), imprimiendo en sus jugadores su espíritu de lucha.

La luminosidad del “Cholo” ahora es una sombra que acompaña a su hijo, quien en cada encuentro busca sacudirse esa asociación que le hincha el pecho de orgullo y los hombros de peso. Con su buen paso en este momento en el fútbol italiano el hijo de Simeone labra su camino, uno que guarda distancia del que su padre transitó en los mismos campos del “calcio” y que hizo vibrar a los aficionados.

Casos de padres e hijos futbolistas argentinos

Jorge y Gonzalo Higuaín

Jorge “Pipa” Higuaín jugó en Argentina casi toda su carrera como defensor, siendo en River Plate donde mejor le fue de 1988 a 1992. Gonzálo “Pipita” Higuaín ha tenido una carrera más brillante tras debutar en River Plate en 2005 y luego jugar en Real Madrid, Nápoles y actualmente en la Juventus.

Juan Ramón y Juan Sebastian Verón

Juan Ramón “La Bruja” Verón fue ídolo en Estudiantes de la Plata de 1962 a 1972 y fue parte del conjunto tricampeón de la Libertadores (1968-1970) como delantero. Su hijo Juan Sebastián “La Brujita” también fue ídolo de Estudiantes de la Plata antes de hacer una carrera importante en Europa con clubes como la Sampdoria, Parma, Lazio, Manchester United y Chelsea.

Luis y Daniel Ludueña

Luis “Hacha” Ludueña fue un destacado delantero del equipo de Talleres en la década de los 70 y estuvo cerca de jugar el Mundial en su natal Argentina, en 1978, pero una lesión antes del inicio de la justa le quitó esa oportunidad. Daniel “Hachita” Ludueña fue un futbolista que debutó y fue campeón de liga con River Plate (2003 y 2004) y en México hizo una buena carrera con Tecos, Santos, Pachuca y Pumas, siendo dos veces monarca con Torreón (2008 y 2012).

Jorge y Santiago Solari

La dinastía de los Solari la inició Jorge “Indio” como jugador en los 60 con el equipo de Vélez Sarsfield; luego jugó con River Plate y Estudiantes, con los que ganó la Libertadores en 1970. Su hijo Santiago “Indito” debutó con River Plate en 1996, pero fue con el Real Madrid con el que alcanzó renombre de 2000 a 2005; el Inter de Milán, Atlético de Madrid, San Lorenzo y el Atlante también formaron parte de su historial como futbolista.