DHS: fuerte vigilancia en toma de posesión, pero no hay amenaza “creíble” de acto terrorista

DHS: fuerte vigilancia en toma de posesión, pero no hay amenaza “creíble” de acto terrorista

DULLES (Virginia).- El magnate empresarial republicano, Donald Trump, tomará posesión el próximo viernes como el 45 presidente de EEUU, en medio de un fuerte despliegue de vigilancia que contará con unos 28,000 agentes de seguridad, incluyendo 7,800 soldados de la Guardia Nacional, informaron este viernes las autoridades.

Según cálculos del Departamento de Seguridad Nacional, entre 700,000 y 900,000 personas asistirán a la toma de posesión el próximo 20 de enero, que se llevará a cabo al mediodía en el ala Oeste del Capitolio. Las medidas de seguridad convertirán a la capital de EEUU en una verdadera fortaleza.

Desde un extenso complejo en el norte de Virginia, el Centro de Comunicaciones Multiagencial (MACC, en inglés), estará a cargo de la coordinación de las 47 agencias implicadas en la vigilancia del evento, que el pasado 1 de julio pasado fue designado como un “evento de seguridad nacional especial”.

Según el titular del Departamento de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, "no hay amenaza creíble" de un posible acto terrorista. Foto: María Peña/Impremedia
Según el titular del Departamento de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, “no hay amenaza creíble” de un posible acto terrorista. Foto: María Peña/Impremedia

“No tenemos una amenaza creíble específica dirigida a la inauguración. Sin embargo, esa es solo parte de la historia: varias agencias han calculado una multitud para la inauguración de entre 700,000 y 800,000 personas… hemos hecho mucho para prepararnos para la seguridad pública en estos eventos, para estar alertas contra actos de violencia, manifestaciones que se salgan de control”, dijo Johnson, rodeado de más de una decena de autoridades locales y federales.

Representantes de agencias locales y federales explican los detalles de seguridad para los eventos relacionados con la toma de posesión. Foto: María Peña/Impremedia
Representantes de agencias locales y federales explican los detalles de seguridad para los eventos relacionados con la toma de posesión. Foto: María Peña/Impremedia

Según Johnson y demás autoridades, las extremas medidas de precaución se deben al nuevo “ambiente terrorista global” y tienen el objetivo de impedir ualquier interrupción en la inauguración, ya sea por los manifestantes o por posibles actos terroristas.

El año pasado, diversos ataques terroristas en Francia y Alemania elevaron los niveles de alerta en EEUU, y por ello es que las autoridades están reforzando la seguridad para la toma de posesión, explicó Johnson.

Este año, la cifra de espectadores no llegará a la de 1,8 millón que participaron en la histórica toma de posesión del presidente Barack Obama en 2009, pero las autoridades

La aritmética de la seguridad

En total, la vigilancia contará con 28,000 agentes de seguridad, incluyendo 10,000 del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del Servicio Secreto, la Guardia Costera, la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), y la Oficina de Aduanas y Control de Fronteras (CBP).

Esa cifra también incluye a otros 12,000 agentes federales de otras agencias, como la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y 3,200 policías locales y de otros estados, así como 7,800 soldados de la Guardia Nacional, y cerca de 5,000 soldados en activo del Ejército.

Johnson precisó que se instalarán varios perímetros de seguridad, que estarán protegidos con numerosos camiones con cemento, autobuses, y demás equipos para evitar el paso a vehículos.

Habrá un total de 300 detectores de metales en los puestos de control, donde la policía revisará bolsos y prohibirá el ingreso de una amplia lista de artículos.

El gobierno del Distrito de Columbia, sede de la capital estadounidense, prohíbe el uso de “drones” (aviones no tripulados) en su espacio aéreo, y aún si alguien se atreve a usar uno, las autoridades cuentan con la tecnología necesaria para neutralizarlo, dijo Johnson.

El despliegue de vigilancia policial, que según fuentes allegadas tendrá un costo superior a los $100 millones, en realidad comenzará el próximo día 19, con una ceremonia en el Cementerio de Arlington, continuará con la toma de posesión y desfile el día 20, y concluirá tras un acto de oración nacional la mañana del sábado 21.

Las autoridades también mantendrán una fuerte presencia policial para la “marcha nacional de las mujeres” ese día, a la que se esperan decenas de miles de activistas de todo el país.

Protestas por todas partes

Según el jefe del Servicio Nacional de Parques, Robert Maclean, un total de 99 grupos de todo el país solicitaron permiso para realizar manifestaciones y actos de protesta entre el 19 y 21 de enero.

El propio día de la toma de posesión habrá 63 grupos, que además podrán manifestarse incluso en la ruta del desfile tras la toma de posesión siempre y cuando no realicen actos de violencia.

Se calcula que alrededor de 40,000 personas participen en decenas de protestas durante esos tres días.

En el centro “MACC”,  en el norte de Virginia – el Servicio Secreto prohibió divulgar su ubicación exacta- agentes de 47 agencias federales estará vigilando decenas de pantallas que en el día de la toma de posesión transmitirán imágenes de cámaras instaladas en puntos estratégicos en toda la capital. Por ahora, esas pantallas lucían gigantes letreros del Servicio Secreto.