Los dos receptores favoritos de Tom Brady son la representación misma del ‘underdog’

Julian Edelman era quarterback cuando llegó a la NFL, y Chris Hogan ni siquiera practicaba fútbol americano en la universidad

A diferencia de quarterbacks históricos como Elway, Marino y los Manning, Tom Brady no llegó a la NFL por la puerta grande. Los Patriots se lo encontraron disponible hasta la sexta ronda, turno 199, del Draft de 2000.

Hoy empieza a haber consenso de que Brady es el más grande quarterback de la historia, a pesar de que las expectativas en sus inicios no eran muy altas. Él sabe lo lejos que se puede llegar en este juego si se trabaja duro y se aprovechan las oportunidades cuando llegan. Y lo mismo sucede con sus receptores.

Julian Edelman, el mejor receptor abierto de los Pats desde hace cuatro años, es la viva historia del “underdog”. Un quarterback en sus días de colegial que fue seleccionado por los Patriots en la séptima ronda (turno 232) del Draft de 2009. Cuando Bill Belichick lo vio de cerca, le cambió de posición y lo preparó para convertirse en la estrella que es hoy.

No es sorpresa que Brady siga siendo tan efectivo con sus pases rápidos y cortos. Edelman es un dínamo que aprovecha su velocidad y explosividad para encontrar espacios a la mitad del campo, por delante de los linebackers. En 2016 atrapó 98 pases para 1,106 yardas.

Como un linebacker atrapando pases

Pero además de su habilidad, Edelman se distingue por su gran corazón en la cancha. Es como un pequeño linebacker central jugando de receptor. Y la química que tiene con Brady lo convierte en su gran socio ante la ausencia de Rob Gronkowski.

“Jules (Julian) es como un hermano para mí”, dijo Brady esta semana en Houston. “O sea, no tengo palabras suficientes para decir todas las cosas buenas de él porque sencillamente ha sido un jugador increíble... su desarrollo, su madurez, su ética de trabajo, su dureza, su dedicación”.

En el Super Bowl de hace dos años, cuando Nueva Inglaterra venció a Seattle 28-24, Edelman fue el autor de la anotación del triunfo, un pase de 3 yardas de Brady cuando quedaban dos minutos.
Y este domingo, estos dos “compadres” que suelen celebrar las buenas jugadas con bravura, deben de estar planeando repetir la historia.

“Pienso que son las cosas que nos apasionan a ambos”, dijo Edelman sobre su gran relación con Brady. “Ambos amamos a nuestras familias y el fútbol americano y cuando combinas esas dos cosas y las horas que ponemos en ello, va a suceder de manera natural, supongo”.

Edelman en realidad se mueve por todo el campo y entiende bien lo que su quarterback mira desde la bolsa. Eso viene de su experiencia como quarterback. Además, es valiente. Los fuertes golpes de hombres más grandes no le intimidan y quedarse con los pases en el tráfico a pesar de ello es su marca registrada.

“Es su actitud, su liderazgo, lo recio que es”, agregó Brady. “No es el hombre físicamente más grande del mundo, pero juega como si lo fuera. Me encanta estar con él en el campo”.

El hombre que viene del lacrosse

La conexión Tom Brady-Julian Edelman es primordial para los Patriots, sobre todo tras quedarse sin Rob Gronkowski a media temporada. Pero en la segunda parte de la campaña el equipo encontró a otro de esos “obreros” que juegan al 100 por ciento y que se ganó un puesto importante en el ataque de los campeones de la Conferencia Americana.

Chris Hogan ni siquiera era jugador de fútbol americano cuando estudiaba en la universidad de Penn State. Él practicaba el deporte del lacrosse. Fue hasta su último año de elegibilidad que probó suerte en el deporte de las tacleadas, tras cambiar de escuela a Monmouth (Nueva Jersey).

Su arribo a la NFL fue como agente libre sin haber sido reclutado en Draft, probando suerte en muchos equipos: San Francisco, los Giants, Miami y Buffalo, donde finalmente empezó a tener más oportunidades.

Lo suyo era jugar bien, tratar de dejar una buena impresión y esperar. Pero el resultado siempre era el mismo: no quedarse en el equipo.

“Es una sensación gratificante. Realmente he trabajado fuerte para llegar a este punto, han sido muchos baches en el camino, siendo cortado por varios equipos”, recordó Hogan a pocos días de jugar el Super Bowl tras una campaña de 38 recepciones y 4 touchdowns.

Fue su actuación contra Pittsburgh en la final de la AFC (9 recepciones, 180 yardas, 2 TDs) lo que hizo que los aficionados lo conocieran a nivel nacional. Y ahora puede ser crucial en el Super Bowl.