La iglesia en Queens, Nueva York, que alza la voz por los inmigrantes

“Nuestra Señora de Dolores” en Corona tiene una alta asistencia de feligreses hispanos
La iglesia en Queens, Nueva York, que alza la voz por los inmigrantes
La iglesia ofrece servicios religiosos desde temprana hora.

Los templos religiosos se han vuelto espacios donde los inmigrantes sin documentos encuentran consuelo ante las deportaciones masivas implementadas por el presidente Donald Trump.

Tal es el caso de “Nuestra Señora de Dolores” en Corona, Queens, una de las zonas de residentes hispanos, mayoritariamente mexicanos, dominicanos y ecuatorianos.

El pastor Raymond Roden, de 65 años, reconoce que la asistencia a la iglesia ha aumentado las últimas semanas, aunque nunca ha tenido pocos fieles, pero ahora son más, debido a la “incertidumbre” por las redadas implementadas por ICE, le contó a The Daily Beast.

“Les digo que son bienvenidos aquí, que están a salvo aquí, vamos a resistir lo mejor que podamos”, cuenta.

Su misa dominical de las 6:00 a.m. es una de las más populares y la asistencia ha ido en aumento, le indicó al reportero Michael Daly.

Tras la ceremonia, el reverendo Roden –hijo de un expolicía neyorquino mitad irlandés y mitad judío, y cuya madre era siciliana–, toma el micrófono y ofrece palabras de aliento a los feligreses.

“El patriotismo es bueno, pero no el nacionalismo… es pecado”, les dijo en referencia al discurso antimigratorio del gobierno de Trump.

Les advirtió sobre los falsos agentes del ICE que habían estado extorsionando a la gente en la calle Roden llegó a ese templo en 2015, donde pensó quién iría a misa a las 6:00 a.m. para luego sorprenderse de la convocatoria de quienes salen tarde de trabajar o van camino a su trabajo y acuden al servicio religioso.

Son varios los casos donde inmigrantes acuden a templos a protegerse, como en Denver lo hizo Jeannette Vizguerra, una activista que ingresó por primera vez al país en 1997 con su esposo y su hija Tania –ahora Dacamentada, de 26 años- que buscó protección (santuario) de la iglesia First Unitarian Society of Denver, donde ingresó y permanecerá mientras se aclara su caso.

Los inmigrantes acuden a los templos, donde los agentes migratorios no ingresan.