Estar preso no es motivo para no tener internet y no robar datos

Es lo que demostraron los presos de una cárcel de EEUU que montaron su red clandestina con todas las herramientas de hackeo

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Estar preso no es motivo para no tener internet y no robar datos
Una de las fotos que tomó la policía de la red escondida en el techo de la prisión.

Según un informe del Inspector General de la Policía de Ohio, Estados Unidos, que, por lo insólito, fue reflejado en varios blogs (desde ArsTechnica hasta el del experto en seguridad informática Bruce Schneier), los reclusos de una cárcel de seguridad intermedia de ese estado habían montado una red dentro de la institución. Las dos computadoras se encontraban escondidas en un armario y estaban conectadas a la red del Correccional del condado de Marion, que tiene unos 66 mil habitantes.

Los discos duros de las computadoras contenían, además de pornografía, las siguientes herramientas de software:

  • El proxy para Windows CC Proxy y el popular CC Cleaner, que se usa para limpiar rastros de una computadora
  • El crackeador de contraseñas Cain
  • Un software para buscar vulnerabilidades en una red (Zed Attack Proxy)
  • El analizador de paquetes Wireshark
  • El analizador de redes Nmap y accesorios como ZenMap
  • El servidor de redes privadas virtuales SoftEther
  • Otra conocida red privada virtual, OpenVPN
  • El servidor Web Jana
  • Yoshi, una herramienta para el envío de spam
  • Un antivirus libre para Windows, Clamwin
  • Un navegador para la red anónima Tor
  • Paros, una herramienta para descubrir vulnerabilidades en aplicaciones Web
  • 3CXVoip, un sistema de voz sobre IP para Windows
  • El software de máquinas virtuales VirtualBox con un Kali Linux instalado (Kali es el más usado de los Linux para test de seguridad)
  • THC Hydra, una herramienta para descubrir credenciales de login a redes
  • TrueCrypt, un software para encriptar archivos y particiones

La red clandestina funcionó durante unos 4 meses y las máquinas -que estaban escondidas detrás de una placa de madera terciada en el cielorraso, dentro de un armario- habían sido construidas con equipos descartados por una escuela y un fabricante de componentes para la industria aeronáutica.