David Villa se exhibe con uno menos ante Chicago Fire

El goleador español dio una exhibición de fútbol y despliegue físico que valió por tres puntos
David Villa se exhibe con uno menos ante Chicago Fire
David Villa marcó su decimocuarto gol de la temporada y esta a solo uno de Nemanja Nikolic.

David Villa quiere ganar la liga MLS, el MVP y todo lo que se le ponga por delante. El asturiano abandonó el Yankee Stadium el pasado miércoles con un enfado tremendo por un penalti en el último minuto que le privó de la victoria, y decidió que él solo ganaría el crucial partido ante Chicago Fire.

Su equipo amaneció sabiendo que Maxime Chanot, eslabón diestro de la defensa celeste, no iba a ser de la partida para detener al máximo goleador de la competición: Nemanja Nikolic. Su lugar lo ocuparía otro galo, Frederic Brillant, casi inédito en lo que va de temporada.

Chanot se reunió en la enfermería con Miguel Camargo y Rodney Wallace, que se dejaron el físico en la Copa Oro y tardarán meses en reaparecer. Por si fuera poco, Yangel Herrera duró diez minutos en el partido porque así lo quiso el colegiado del encuentro, Allen Chapman. El venezolano sufrió un penalti e hizo dos faltas que le costaron sendas amarillas. En cuanto Yangel pisó el tobillo de Bastian Schweinsteiger, el árbitro se lo cargó.

Los de Patrick Vieira afrontaron así 80 minutos de tiempo reglamentario con un jugador menos sobre el campo. El jovencísimo Jonathan Lewis, que desplazó del once a Tommy McNamara, se fue turnando bandas con Jack Harrison para formar dos líneas de cuatro por detrás de David Villa, que fue un llanero solitario todo el partido.

David hizo buenas migas con Jonathan e incordiaron la meta de Matt Lampson en unos primeros 45 minutos en los que sorprendió el poco colmillo de los de Chicago pese a jugar con todo su arsenal frente a diez hombres.

Arreón relámpago de NYCFC

A Villa le gustó jugar con Lewis, y su conexión sirvió para adelantar a los locales en el marcador. El extremo de Florida alcanzó la línea de fondo, amagó el centro y buscó en la frontal al asturiano, que empaló el balón y firmó su decimocuarto gol en la temporada. El ex del Barcelona lo confirmó con su rostro serio tras marcar: estos tres puntos llevaban su nombre.

Tan solo cuatro minutos después Frederic Brillant decidió que iba a ser importante en el partido. Además de cumplir en su área secando a Nikolic, el francés se asomó al área de Chicago Fire para alzarse por encima de todos y rematar el centro y el rechace tras la parada de Lampson. Le dieron una patada en la cara, pero el francés remató igual y puso el 2-0.

Solo así despertaron los de Chicago. Arturo Álvarez se hartó de hacer siempre la misma bicicleta hacia fuera, pero siempre le salió. Mareó a Mikey López como quiso y cuando quiso, que había ocupado el lugar del maltrecho Ben Sweat. NYCFC se confió y trató de hilar fino en zonas del campo peligrosas y terminaron por verse sus costuras. En un balón que Maxi Morález se empeñó en perder, David Accam fue más contundente y se sacó un derechazo tremendo que pegó en el larguero antes de entrar. Por si acaso, Michael de Leeuw capturó el rebote y lo devolvió a la red.

La media hora restante de partido fue una exhibición de David Villa, que se retiró en el minuto 93 con una de las muchísimas ovaciones que le quedan por recibir en El Bronx. El asturiano corrió, inventó y peleó una victoria que para él desde el miércoles pasado.

Chicago Fire asedió, dio en los palos y rondó el gol en infinidad de ocasiones, pero el partido llevaba escrito su dueño en la etiqueta: New York City FC.