Ciudadanos agredidos por agentes de Inmigración exigen en el Congreso transparencia y justicia
Marimar Martínez ofreció testimonio en una audiencia en Washington DC sobre los ataques de ICE y CBP en contra de ciudadanos estadounidenses
Marimar Martínez al dar testimonio ante el Comité de Seguridad Nacional del Congreso de EEUU. (Captura de pantalla/CSPAN) Crédito: Cortesía
Marimar Martínez, residente de Chicago, ofreció testimonio ayer miércoles 22 de abril ante un comité del Congreso en Washington DC que busca hacer rendir cuentas a los agentes federales que violaron los derechos civiles de varios ciudadanos estadunidenses durante operativos de inmigración.
Martínez, de 30 años, habló ante el Comité de Seguridad Nacional que investiga las redadas masivas y los ataques a varios ciudadanos de este país.
Antes de empezar, el titular de dicho comité el representante Bennie Thompson (demócrata de Mississippi), fustigó a la actual administración por las muertes “a sangre fría” de Renee Nicole Good y Alex Pretti, ambas ocurridas en Minneapolis, Minnesota.
Thompson dijo que el Congreso “no se puede quedar inactivo” ante estos hechos sin llevar a cuentas a los que causaron sus muertes.
Thompson les recordó a sus colegas republicanos que “su juramento no es a Donald Trump, su juramento lo hicieron a la Constitución del país y al pueblo”.
Acto seguido el congresista del área de Chicago, Jesús ‘Chuy’ García presentó a Marimar Martínez, ciudadana estadounidense que es residente en Chicago en el distrito de García, quien fue tiroteada cinco veces el pasado 4 de octubre de 2025 en la comunidad de Brighton Park.
El representante García recordó en la audiencia que funcionarios de la actual admiración calificaron sin pruebas a Martínez de ser “terrorista doméstica”, cuando en realidad es una maestra en un centro de cuidado infantil Montessori y los cargos que se le impusieron fueron luego retirados por las propias autoridades.
Por su parte, Martínez empezó su testimonio apuntando que ella vive en una comunidad de inmigrantes que son “capaces de soñar y de construir” mejores vidas.
Ella dijo que ese día 4 de octubre ella iba manejando cuando se dio cuenta de que unas camionetas de agentes federales que actuaban en el contexto de la ‘Operación Midway Blitz’ transitaban por el barrio de Brighton Park y “estaban invadiendo nuestra comunidad.”
Ella dijo que siguió a uno de estos vehículos mientras gritaba “Migra! ¡Migra!”. Ella dijo que manejaba como a unos “tres pies” de distancia detrás de un vehículo de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Luego, afirmó Martínez, el vehículo de los agentes bloqueó el suyo y la acusaron de haber arremetido su auto contra el de los agentes de CBP.
Martínez recalcó que estaba a solo tres meses de pagar su auto y ella no lo iba a dañar así.
De pronto, testificó ella, un agente se le acercó y sacando su arma disparó contra ella.
Cuando ella se dio cuenta que había sido impactada por los balazos, ella manejó como a una milla de distancia y se detuvo en un taller mecánico de donde de inmediato llamó al 911.
Martínez fue trasportada a un hospital para curar sus heridas, pero los agentes de CBP, dijo Martínez bajo juramento, apresuraban a las enfermeras para que los agentes se pudieran llevar a Martínez detenida.
“Fueron tres largas horas las que pase ahí”, dijo Martínez.
Los agentes de CBP mantuvieron a Martínez detenida por dos semanas y la acusaron de haber agredido a los agentes.
El agente que disparó contra esta maestra de niños fue después identificado como Charles Exum, quien lleva 20 años en dicho servicio de patrullaje de la frontera.
“Él, Charles Exum es mi ejecutor”, dijo Martínez.
Martínez finalizo su aportación al Comité de Seguridad Nacional diciendo que los ataques de los agentes son solamente basados en el color de la piel de los inmigrantes latinos.
Martínez exigió poner fin al abuso de autoridad de los agentes de ICE y CBP y más transparencia sobre los actos ilícitos que ellos cometen. Pidió también llevar ante un tribunal a los agentes que violan la ley bajo la Constitución del país.
En la audiencia llevada a cabo el pasado 22 de abril, otras tres personas dieron testimonio de los ataques y maltrato que ellos recibieron por parte de los agentes federales por el simple hecho de ejercer sus derechos bajo la Constitución.
El reverendo David Black, un ciudadano estadounidense de raza blanca que asistió el 19 de septiembre del 2025 al centro de detención de Broadview, Illinois, para rezar y orar con los detenidos ahí. Black recibió impactos de balas de pimienta en la cabeza y el cuerpo disparados por agentes federales.
Otro de los que dieron testimonio fue George Retes Jr., un ciudadano y veterano de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Él fue atacado el 10 de julio del 2025 en Camarillo, California, con gas pimienta, esposado y detenido por tres días sin cargo alguno.
La cuarta persona en prestar testimonio fue Ryan Eckland, quien fue violentamente detenido en Woodbury, Minnesota, el 12 de enero del 2026 por tomar fotos de los agentes que incursionaron en su comunidad. Le quebraron la ventana de su auto y estuvo detenido por varios días.
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