Lo que necesitas saber acerca del virus del zika en el 2017

Lo que han descubierto los científicos acerca de la enfermedad fuera de la temporada: dónde se está propagando el virus hoy en día y cómo puede uno protegerse
Lo que necesitas saber acerca del virus del zika en el 2017
Se han modificado mosquitos genéticamente y están en prueba varias vacunas.

A pesar de que el virus del Zika fue una de las principales noticias de salud en el 2016, desapareció casi por completo de los titulares después de que la temporada de mosquitos finalizara en la mayor parte de los Estados Unidos continental.

Sin embargo, están volviendo los días cálidos. Es importante comprender la situación actual de este virus extraño y preocupante, ya sea que esperes la llegada de la temporada de mosquitos aquí, en Estados Unidos, o si piensas viajar a algún lugar tropical para las vacaciones de primavera.

A continuación, presentamos una actualización rápida acerca de hacia dónde se está propagando el virus del Zika ahora, lo que sabemos acerca de la amenaza que representa para la salud de las personas y lo que debes hacer para protegerte:

¿El virus del Zika todavía se está propagando?

A finales de noviembre, la Organización Mundial de la Salud (WHO) declaró “una emergencia de salud pública de interés internacional” por el virus del Zika. No obstante, ese cambio de estado no marcó el fin del brote. Desde ese momento hasta enero, se informaron alrededor de 4,000 casos nuevos solo en los Estados Unidos y en sus territorios.

Sin embargo, no solo hay malas noticias: Aunque todos los estados de Estados Unidos continental han informado al menos un caso de infección por el virus del Zika, Florida y Texas son los únicos dos estados en los que se han producido brotes locales (lo que significa que son los únicos lugares en los que el virus se ha transmitido por medio de poblaciones locales de mosquitos). Los casos en el resto de los estados surgieron por viajes.

Además, Florida ya no es una zona de transmisión activa según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades. Aunque la ciudad de Brownsville, al sur de Texas, todavía se encuentra bajo advertencia de viaje desde finales de noviembre (cuando se informaron por primera vez casos de infecciones contraídas a nivel local), el resto de Texas permanece libre del virus.

También hay buenas noticias en América Latina. Algunos países que lucharon para controlar los brotes en el 2016 están reportando una menor cantidad de casos que lo que se esperaba a lo que va de la temporada, lo que sugiere que los esfuerzos para controlar la plaga de mosquitos están funcionando o que la población se está haciendo cada vez más inmune, y la crisis está disminuyendo como esperaban los epidemiólogos. “La prevalencia del Zika está descendiendo, especialmente, en toda América”, manifestó recientemente Ian Clarke, gestor de incidentes del Zika en la WHO. “Se anticipaba que habría una segunda oleada, con seguridad, en Brasil, pero no sucedió”.

Sin embargo, esta caída de la prevalencia no implica que podemos bajar la guardia. La WHO y los CDC todavía les advierten a las personas (especialmente, a las mujeres embarazadas) que sean prudentes con respecto a viajar a países en los que se han reportado infecciones contraídas a nivel local. Para ver una lista de estos países, ingresa aquí.

Cómo puedes protegerte

La mayoría de las recomendaciones de protección son las mismas que para el brote global del Zika: Evita viajar a regiones afectadas, particularmente, si estás embarazada o si estás intentando quedar embarazada. Si vives en una región afectada o si debes viajar a una, usa repelentes de insectos registrados en la Agencia de Protección Ambiental.

Los viajeros deberían usar repelente por al menos dos semanas después de volver debido a que el virus puede permanecer en el torrente sanguíneo de una persona durante ese tiempo. Si un mosquito le pica a una persona que tiene el virus del Zika en su sangre, ese mosquito puede contraer el virus y contagiárselo a otra persona cuando ingiera sangre la próxima vez.

Los viajeros también deberían esperar al menos 6 meses para tener relaciones sexuales sin protección después de visitar una región endémica debido a que el virus puede persistir en el semen y en el tracto vaginal mucho después de que los síntomas desaparezcan (o incluso si no surge ningún síntoma).

Las personas que viven en comunidades afectadas, o cerca de estas, deberían recurrir al manejo integrado de plagas en sus hogares. Resulta particularmente importante descartar el agua estancada de los jardines (retirar neumáticos viejos, macetas y otros recipientes que puedan recolectar agua) y mantenerlos libres de basura para el caso de enfermedades como el Zika, que se transmiten por el mosquito Aedes, debido a que este insecto se desarrolla en hábitats humanos y puede reproducirse tan solo en una pequeña cantidad de agua, como la que puede haber en la tapa de una botella.

La enfermedad y sus efectos

En relación con la infección por el Zika, los científicos todavía están intentando resolver 3 cuestiones principales. Los datos que han recolectado hasta ahora todavía son preliminares, y les llevará algunos años más de monitoreo antes de obtener respuestas concretas. No obstante, esto es lo que sabemos hasta ahora:

¿Cuál es la probabilidad de que un feto expuesto al virus presente defectos congénitos? Algunos expertos anteriormente determinaron que el riesgo elevado es de un 13%, pero se trataba de una estimación basada en un brote aislado de la Polinesia Francesa. Los últimos datos (de Brasil y de los Estados Unidos) estiman que el riesgo de padecer microcefalia es del 3 al 4%.

En el caso de otros defectos congénitos, las cifras son más imprecisas. En un análisis reciente de casos en Brasil, el 42% de los bebés expuestos al virus en el útero desarrollaron defectos congénitos; en cambio, en Estados Unidos, la incidencia fue mucho menor. De acuerdo con los datos del Registro de Casos de Zika en el Embarazo en Estados Unidos, solo el 5% de los bebés cuyas madres presuntamente estaban infectadas con el virus del Zika desarrollaron defectos congénitos, y solo el 10% de los bebés cuyas madres tenían una infección confirmada del virus desarrollaron estos defectos.

Sin duda que esos porcentajes no son precisamente bajos. Según informaron recientemente los CDC, en el caso de la microcefalia y otros defectos congénitos graves, el riesgo se multiplica entre 20 y 30 veces en comparación con los niveles anteriores al Zika. Sin embargo, el hecho es que aparentemente, el número de fetos infectados que desarrollan defectos congénitos es mucho menor aquí que en Brasil.

Los científicos aún intentan comprender las razones de esta discrepancia.

¿Cuál es el alcance de los defectos congénitos que causa el Zika? Para la mayoría de los casos de la epidemia, se hizo énfasis en la microcefalia, un defecto congénito que se caracteriza por un tamaño de cabeza anormalmente pequeño y un cerebro gravemente subdesarrollado. No obstante, las autoridades de salud pública ahora sospechan que los defectos congénitos menos graves, como la pérdida de la audición o de la visión y el déficit cognitivo (algunos de los cuales tardan años en aparecer), podrían ser más comunes. En un estudio publicado recientemente en la revista New England Journal of Medicine, solo el 4% de los bebés infectados con Zika en el útero nacieron con microcefalia, pero casi un 40% tuvo otros defectos.

Los CDC han estado rastreando los resultados de los embarazos de mujeres infectadas por medio de su Registro de Casos de Zika en el Embarazo. Si te has infectado con el virus durante tu embarazo, el médico puede registrar tu caso allí. El organismo utilizará dicha información para comprender mejor los tipos de defectos congénitos que puede provocar el virus y el riesgo relativo de cada uno.

Mientras tanto, los CDC sugieren que los bebés cuyas madres mostraron evidencia de estar infectadas con el virus durante el embarazo (ya sea mediante un diagnóstico confirmado o por mostrar síntomas después de volver de una región afectada por el virus) reciban exámenes exhaustivos durante los primeros años de vida para controlar posibles retrasos en el desarrollo. Entre estos exámenes, se encuentran las pruebas auditivas para recién nacidos, los exámenes físicos y (más importante) los estudios por imágenes del cerebro, como un ultrasonido de la cabeza o una tomografía computarizada.

¿Cuál es el nivel de riesgo para los lactantes y para los niños pequeños? Sabemos que el virus prefiere atacar las neuronas en desarrollo (es por esto que es en gran parte asintomático en los adultos, pero puede causar estragos en un feto). Sin embargo, como el desarrollo del cerebro continúa después del nacimiento e incluso durante la niñez, tanto los científicos como los padres se preocupan por los riesgos que pueden tener los recién nacidos y los niños pequeños.

Hasta ahora, la buena noticia es la siguiente: Hubo muy pocos informes de problemas de salud graves en los recién nacidos y en los bebés picados por mosquitos infectados con el Zika. De hecho, en la gran mayoría de los casos, los niños que tuvieron resultados positivos del virus no presentan síntomas al igual que los adultos. Los científicos tienen una idea de por qué sucede esto: El virus del Zika “trabaja” al alterar el proceso de división celular en un cerebro en desarrollo. Este proceso comienza en el primer trimestre del embarazo y concluye dentro del primer año y medio de vida. Después de eso, creen que el riesgo de daño cerebral puede ser mucho menor debido a que hay una menor cantidad de células cerebrales en desarrollo que el virus pueda atacar.

La tecnología del futuro para el Zika

El verano pasado reportamos varios esfuerzos para derrotar el Zika por medio de la tecnología. A continuación, presentamos una actualización de algunos de las más importantes:

Prueba de Zika: Los científicos han luchado para desarrollar pruebas de diagnóstico de Zika precisas y confiables. Parte del problema es el virus en sí mismo: El Zika permanece en la sangre durante los primeros días después de la infección, por lo que si no te realizas una prueba en ese margen (llamado “fase virémica»), no puedes estar completamente seguro de si un resultado positivo es realmente positivo.

En diciembre la Administración de Alimentos y Medicamentos  (FDA) emitió una advertencia de seguridad para los médicos y para los consumidores acerca de una prueba de sangre del Zika en particular, que aparentemente otorga más resultados falsos positivos de lo esperado.

La FDA explicó que las personas que tienen resultados positivos de una prueba realizada por un médico, igualmente, deben confirmar su diagnóstico por medio de pruebas adicionales en los CDC. La confirmación puede demorar meses, pero es la única forma de asegurarte de si realmente estás infectado.

Vacunas contra el Zika: Las noticias son mejores en este campo. En este momento, se están probando algunas vacunas en la fase experimental I (que implica grupos pequeños de sujetos humanos), y al menos una llegó a la Fase II (grupos grandes de sujetos humanos); se espera que otras también avancen este año calendario.

Igualmente, podría llevar algunos años antes de que se comercialice una vacuna contra el Zika. Sin embargo, dado el número de vacunas que llegaron a la Fase I rápidamente, los investigadores y las autoridades de salud pública están optimistas.

Mosquitos modificados genéticamente: En agosto pasado, la FDA aprobó una liberación experimental de 22 meses de los mosquitos Aedes aegypti que han sido diseñados para matar a su propia población. Sin embargo, en noviembre los residentes de los Florida Keys emitieron una decisión dividida: La comunidad en general votó a favor de una propuesta de la empresa británica Oxitec para realizar un estudio en una de sus comunidades. A pesar de ello, Key Haven, el lugar donde la empresa se había establecido, votó en contra de esa misma propuesta. Oxitec dijo que está trabajando con reguladores federales para determinar una nueva comunidad anfitriona (también en los Florida Keys) y aún planea lanzar el estudio en algún momento este año.

—Jeneen Interlandi

Soy una científica convertida en periodista en la intersección de la ciencia, la política y la salud de los consumidores. Tengo pasión por las buenas historias y por los datos comprobables. Vivo en Manhattan con mi esposo y con nuestro gato. Cuando no estoy trabajando, me encanta visitar los museos, los parques y mi pueblo de New Jersey. Sígueme en Twitter (@JInterlandi).

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