Dreamers activos en la lucha política rechazan “canje” de estatus a cambio de medidas contra otros migrantes

La Casa Blanca quiere muro, deportaciones masivas y reducción en número de "green cards" a cambio de dar estatus a jóvenes.
Dreamers activos en la lucha política rechazan “canje” de estatus a cambio de medidas contra otros migrantes
La lucha por la población "DACA", continúa en las lideres políticas, cada vez más complicadas (Foto: archivo)

La aparente intención de la Casa Blanca de imponer algunas de las medidas migratorias más restrictivas en la historia de Estados Unidos a cambio de apoyar un estatus legal para jóvenes DACA no fue bien recibida por los jóvenes “dreamers” activos en las lides políticas, aunque algunos muchachos de a pie parecen más dispuestos a aceptar el canje.

United We Dream, la organización de Jóvenes inmigrantes más grande del país, caracterizó la “lista de reformas migratorias” presentadas por la Casa Blanca al Congreso este domingo como “un mensaje de los secuestradores de DACA”.

“Parece una nota pidiendo rescate por nosotros“, dijo Greisa Martínez Rosas, directora de activismo de UWD, luego que trascendió la noticia de todo lo que la Casa Blanca quiere, a cambio de apoyar un futuro estatus legal para los 850,000 inmigrantes protegidos por el programa.

Entre las medidas que la Casa Blanca quiere que el Congreso apruebe, a cambio de apoyar algún tipo de estatus para los jóvenes inmigrantes están la construcción del muro fronterizo, reducciones a la inmigración legal, la aceleración de las deportaciones en general y la exclusión de los menores centroamericanos en particular.

Claves de paquete migratorio de Trump

En diversos puntos del país, los jóvenes con DACA más activos en el mundo político reaccionaron preocupados y hasta indignados por lo que interpretaron como una negociación con mala fe.

Maribel Serrano, una “dreamer” de Los Angeles con estudios de periodismo y comunicación que escribió y produjo una película sobre su experiencia, dijo algo muy similar a lo expresado por Martínez.

“Parece que el presidente quiere deportar a los niños centroamericanos y construir un muro a cambio de DACA, yo siento que nos hemos convertido en una especie de rehenes”, dijo Serrano.

Estas son cosas que él quiere hacer de todas maneras así que siento que no es justo que ahora pida que nosotros paguemos por ello, porque nosotros hemos luchado mucho por lo que tenemos”, agregó la “dreamer”, que estudió periodismo y comunicación.

Ivan Ceja, fundador de Undocumedia y portador de DACA desde 2012, señaló que los jóvenes más activos en el movimiento de los “dreamers” son los más renuentes a ser usados como “moneda de cambio” para que Trump pueda obtener el apoyo de legisladores y aprobar una serie de medidas extremadamente severas.

“Yo pertenezco a un grupo de “dacamentados” que no vamos a negociar la seguridad de nuestros padres o de otros inmigrantes, sólo para obtener nuestra parte del pastel”, dijo Ceja. “Yo prefiero no tener nada”

Otros jóvenes, sin embargo, están “tan desesperados” que están dispuestos a apoyar cualquier solución a cambio de que les mantengan el estatus migratorio, dijo Ceja.

“A ellos quiero recordarles que los afectados serán su mamá, su hermano, su pareja o cualquier otra persona que sea un objetivo facil para ICE”, apuntó.

En páginas y grupos de Facebook sobre DACA, algunos jóvenes expresaban esperanza sobre las negociaciones que están ocurriendo en Washington en torno a medidas legislativas para ayudarlos.

Un beneficiario que no quiso que se mencionara su nombre habló con La Opinión y dijo que los DACA “no podemos rechazar una opción que nos legalice, porque de todas maneras Trump va a hacer todas estas cosas que dice que quiere”.

“Puede ser que nos quedemos sin nada”, apuntó el muchacho, quien dijo que sabía que su postura no era popular, pero aseveró que “es compartida por muchos”.

Pero José Lopez, otro beneficiario de DACA de 27 años y parte del “Dream Team Los Angeles”, dijo que los jóvenes que han estado activos en la lucha por DACA y por la reforma migratoria durante años “no van a tirar a millones de personas bajo el autobús”.

“Lo que propone Trump es muy perverso e inmoral”, dijo López.

Juan Escalante, un “dreamer” y activista venezolano de Florida dijo que si Trump realmente “quiere tratar este tema con corazón, como el mismo prometió, entonces tiene que mostrarse como líder y no permitir que sus asesores más extremistas sean los que lleven la batuta en esto“.

Escalante dijo que el partido republicano “tiene que reconocer que esto es algo bien serio y que se trata de la vida de casi un millón de personas”.

“Ellos tienen la oportunidad de no dejarse llevar por la mano del presidente y pueden unirse a un proyecto de ley viable, ponerlo en el escritorio del presidente y retarlo”, dijo Escalante. “Veremos si lo hacen o no”.

Más de 850,000 jóvenes están acogidos a DACA, el programa de Acción Diferida para Arribados en la Infancia que comenzó por orden del ex presidente Barack Obama en 2012.

Hace alrededor de un mes, el gobierno de Donald Trump anunció el fin escalonado del programa y algunas semanas para que un último grupo renovara sus permisos por dos años más.

El presidente dio al Congreso hasta el 5 de marzo de 2018 para buscar “una solución legislativa” y a partir de esa fecha, miles de jóvenes perderán su estatus si no hay una ley que se los proporcione.

El domingo, la Casa Blanca envió al Congreso sus “principios migratorios”, como objetivos que quieren lograr en el proceso legislativo, al mismo tiempo que se busca una solución para los “dreamers”.

Diversas encuestas han encontrado que la inmensa mayoría de los estadounidenses apoyan una solución permanente para los “dreamers”, y esto incluye a una buena parte de los republicanos.