Menéndez busca acelerar decisión del Departamento de Justicia sobre otro posible juicio

Los abogados de Menéndez quieren que el Departamento de Justicia se pronuncie pronto sobre su situación
Menéndez busca acelerar decisión del Departamento de Justicia sobre otro posible juicio
El senador Bob Menéndez confía en que el Departamento de Justicia desechará los cargos en su contra. Foto: María Peña/Impremedia

WASHINGTON— El senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez, dijo este jueves que el mes próximo sus abogados tomarán medidas para instar al Departamento de Justicia a que decida si lo enjuiciará nuevamente por corrupción o desistirá de una vez de sus esfuerzos, a la vez que condenó que aún haya personas que quieren “cavar” su tumba política.

Menéndez recibió en su oficina hoy a un reducido grupo de periodistas hispanos, incluyendo de este diario, para abordar un amplio abanico de asuntos legislativos y políticos, en el primer encuentro de su tipo desde que el pasado 16 de noviembre un juez anulara un juicio de corrupción en su contra.

El Departamento de Justicia prevé anunciar en los próximos 30 días si iniciará o no un nuevo juicio en contra de Menéndez, después de que el jurado en el juicio anterior no logró un acuerdo para un veredicto unánime.

Según Menéndez,  los miembros del jurado no sólo no creyeron los argumentos del gobierno sino que tuvieron “duras palabras” contra las autoridades federales.

Bajo una ley federal que permite agilizar los juicios, sus abogados podrán presentar a mediados del mes próximo una moción para instar al Departamento de Justicia a que lo enjuicie o deseche los cargos por completo, explicó Menéndez.

“Si quieren enjuiciarme, que lo hagan”, afirmó Menéndez, quien buscará la reelección en 2018.

Por otra parte, Menéndez, de 63 años,  aseguró que hay personas que quieren “cavar” su tumba política, pero se negó a identificarlas por nombre.

“Sé quiénes son, ellos saben quiénes son, y saben que yo sé quiénes son, y es lo único que importa”, aseguró Menéndez, sin aclarar el enigma.

El pasado 16 de noviembre, un juez federal anuló el primer juicio porque 10 de los miembros del jurado lo declararon no culpable, contra dos que lo condenaron, pero el veredicto tenía que ser unánime.

Al salir de la corte en esa ocasión,  Menéndez lanzó una advertencia a quienes presuntamente estaban cavando su tumba para sepultar su carrera política y arrebatarle el escaño en el Senado: “Sé quiénes son y no los olvidaré”.

El senador condenó la presunta “perversión del sistema” judicial, al considerar que ni el Departamento de Justicia ni la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) debieron andar averiguando con cerca de diez individuos, que no tenían relación alguna con el caso, cómo enlodarlo.

“Se averiguan los hechos, y si éstos conducen (a algo), entonces se investiga”, dijo.

En 2015, la fiscalía federal presentó cargos por corrupción contra Menéndez y su amigo y donante, el oftalmólogo Salomon Melgen. Menéndez fue acusado de presuntamente ejercer presión política ante la Administración Obama para ayudar al médico de Florida en sus diversas disputas con el gobierno, o para obtener visas para las novias de éste.

En el caso de presunto tráfico de influencias, Melgen donó cuantiosas sumas a la campaña de Menéndez, además de ofrecer al senador vacaciones, con todos los gastos pagados, en su propiedad en República Dominicana.  A raíz del destape del escándalo –los legisladores tienen severas restricciones a la hora de recibir regalos-, Menéndez reembolsó a Melgen unos $58,000.

Menéndez dijo hoy que confía en que las autoridades desecharán los cargos y, una vez que eso ocurra, podrá recuperar su puesto como el demócrata de mayor rango en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, porque ese fue el pacto que trazó con el liderazgo demócrata.

Preguntado por este diario, Menéndez desestimó que el escándalo haya afectado su amistad con Melgen,  quien está preso mientras aguarda sentencia por un caso de fraude al “Medicare”.

Sin embargo, señaló que se mantuvo en contacto con el oftalmólogo, y la esposa e hija de éste, durante el juicio que ambos afrontaron, y aún siente “el mayor afecto” por su amigo y su familia.

“Le deseo bien al continuar (ese caso)… él cree que, en última instancia, fue enjuiciado injustamente, y está esperando la sentencia para poder apelarla”, explicó.

En su opinión, la búsqueda de posible información dañina en su contra obedece a que el Condado Hudson en el que creció tiene un “pasado”, y aún hay elementos policiales que de inmediato sospechan de la honestidad de los políticos.

Que un niño latino como él haya crecido en un condado con ese historial y haya logrado convertirse en senador, levanta la interrogante de cómo llegó al Senado de EEUU “sin hacer cosas equivocadas”, dijo Menéndez, al explicar el por qué de sus declaraciones  el mes pasado.

El senador Bob Menéndez muestra las insignias que una artesana bordó con sus declaraciones tras su juicio. Foto: María Peña/Impremedia.

Por otra parte, el senador cubanoamericano bromeó de que el caso incluso ha ayudado a generar empleos: una artesana en Jersey City bordó sus declaraciones en una insignia y vendió 800, a diez dólares cada una, durante una feria el sábado pasado.

“Soy un creador de empleos”, bromeó.