La Víbora: Gerardo Ortiz, si nada debes, ¿por qué te escondes?

A nuestra serpiente comentarista del entretenimiento no se le escapa nadie

De verdad yo no entiendo a Gerardo Ortiz. Dicen que el que nada debe nada teme, ¿entonces por qué anda a salto de mata este cantante? La verdad es que parece rata corriendo de una madriguera a otra, tal cual.

Se los comento porque él siempre ha dicho que no tiene miedo de nada, que no tiene cuentas pendientes con nadie. Solo falta que nos diga que el atentado que sufrió hace unos años en Colima, México, fue producto de nuestra imaginación. Como han de recordar, en esa ocasión murieron dos de sus acompañantes, uno de ellos Ramiro Caro, su primo y hermano del intérprete Régulo Caro.

El cantante no quiere darle la cara a los medios./Reforma

Luego salió toda esta controversia por su infame video, “Fuiste mía”, en donde, muy machito él, “mata” a una mujer –de la forma más sádica, por cierto– luego de que la sorprende poniéndole el cuerno. Esto derivó en una serie de acusaciones al artista por hacer apología del delito, o para que me entiendan, por elogiar algo que se considera criminal. ¿Ahí le paro o sigo con esta belleza de hombre?

Bueno, como no estoy aquí para decir cosas bonitas de nadie, le sigo. Ahora hay otro rollo con Gerardo Ortiz, que la verdad tiene mucho de apestoso, literalmente. Resulta que su tour mánager fue detenido este fin de semana en un aeropuerto de Texas con 150 mil dólares en efectivo. ¿Y cómo se dieron cuenta de que traía tanto dinero? Pues porque los billetes olían a droga, y por eso fueron detectados por perros entrenados para olfatear sustancias.

En realidad no es un delito transportar tanto dinero de un estado a otro, puesto que el hombre, llamado Joel Camarena, se dirigía a California. Lo que pasó es que cuando las autoridades cuestionaron al individuo, se dieron cuenta de que era una verdadera fichita, con antecedentes delictivos que para qué les cuento.

Camarena dijo que el dinero era propiedad de Gerardo Ortiz, y que fue el pago de varios conciertos que ofreció en clubes de Texas, pero resulta que esos antros están bajo investigación, pues se descubrió que en ellos operaba una banda que vendía cocaína en los baños de esos establecimientos.

A todo esto, Gerardo respondió a través de un video que todo era un malentendido, y que pronto se esclarecerá. Mientras tanto, él sigue escondido y no da la cara a los medios.

En otras cosas, ¿qué tal nuestro fino amigo Álex Lora? En un concierto que ofreció en Tijuana en octubre, pero que se acaba de hacer viral, se ve cómo echa de su show a dos “sombrerudos” que aparentemente se estaban peleando entre sí. Primero los llama “señoritas”, y después, a punta de improperios, le pide a seguridad que los saquen, algo que al parecer sucedió.

A Alex Lora le dio por hablar mal de los “sombrerudos”. /Reforma

Lo peor del asunto es que ahí despotrica contra los fans de la banda norteña, puesto que los muchachos que lo enfadaron traían sombrero, algo que es pecado entre los rockeros, el género que Lora interpreta. Yo digo, ¿no puede existir un grupero que sea al mismo tiempo rocanrolero?

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