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Congreso prevé aprobar presupuesto del gobierno, sin DACA

Acuerdo bipartidista evita cierre del gobierno pero causa discordia al excluir arreglo para DACA

WASHINGTON— A sólo horas de que el gobierno federal agote sus fondos, el Congreso aún no tiene despejado el camino para aprobar un megaproyecto de ley presupuestario que aumenta el gasto público por $300,000 millones hasta 2019 e incluye fondos para damnificados en Puerto Rico pero, pese a objeciones de los demócratas, omite un arreglo para los Dreamers.

Pero la votación del acuerdo bipartidista para evitar un cierre del gobierno, que debía ocurrir temprano, afrontó una inesperada traba que aumentó el riesgo de un cierre del gobierno pasada la medianoche.

Aprovechando un reglamento parlamentario que exige “consenso unánime” para proceder a un voto sobre medidas presupuestarias, el  senador republicano por Kentucky, Rand Paul, bloqueó el avance del acuerdo al exigir un voto de su enmienda para restablecer los límites al gasto público.

Paul, considerado un “halcón” contra el déficit, se opone a un aumento en los gastos para defensa y para programas domésticos. Aunque no es el único conservador en oponerse al aumento del gasto público y de la deuda nacional, Paul bloqueó el voto, causando zozobra en el pleno del Senado.

Mientras los legisladores intentaban persuadir a Paul para destrabar el voto, un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) indicó que el acuerdo presupuestario llevará un costo de unos $320,000 millones, casi todos en su primer año de vigencia.
Paul y otros republicanos considerados “duros” en materia fiscal, votaron a favor de la reforma tributaria en diciembre que, con un masivo recorte de impuestos, aumentará el déficit por más de un billón de dólares en una década.
Por ahora, no está claro si el voto ocurrirá antes o después de medianoche, cuando el gobierno agotará sus fondos 

En la Cámara de Representantes, la medida necesita al menos 218 votos –los republicanos suman 238, pero muchos se oponen al aumento de gastos-, y un total de 60 en el Senado.

En sus más de 650 páginas, la medida incrementa drásticamente los gastos para defensa, designa fondos para una serie de programas sociales, y desembolsa fondos para responder a desastres naturales en Puerto Rico y las Islas Vírgenes, y en estados como California, Florida y Texas.

Disputas sobre DACA

Pero la medida no incluye protecciones para los Dreamers, y fue algo deliberado: el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, le prometió a los demócratas un debate riguroso sobre inmigración si no se lograba un acuerdo para esta semana.

Ante el ambiente hostil en el Congreso, el que ambos partidos hayan logrado un acuerdo bipartidista para evitar otro cierre del gobierno federal es considerado en sí un gran avance.

La líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, realizó ayer un discurso maratónico de ocho horas en el que insistió en la inclusión del Dream Act para proteger a los jóvenes indocumentados, y piensa votar en contra de la medida.

Pelosi consideró hoy que aún no hay un compromiso sólido, del presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan,  para realizar un debate amplio sobre varias propuestas para proteger a los Dreamers, como prometió McConnell.

Aunque Pelosi no es la única de su bancada en oponerse al acuerdo bipartidista, el asunto está causando enormes fisuras: algunos votarán en contra, en señal de solidaridad con los Dreamers, incluyendo los  congresistas Luis Gutiérrez y Nydia Velázquez ,  y otros lo apoyarán, confiando en que se tratará por aparte un arreglo para DACA.

El Congreso está bajo presión de actuar pronto porque el presidente Donald Trump desmanteló el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012 y dio plazo hasta el próximo 5 de marzo para encontrar una solución consensuada.

El jefe del Gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, ha dicho que no apoya ni aconseja que Trump extienda el plazo, para de esa forma obligar al Congreso a resolver el asunto.

En rueda de prensa, Ryan hizo hincapié en que la medida abastecerá a las Fuerzas Armadas con los recursos que necesita, y para que las capacidades de defensa de EEUU “sigan siendo las mejores de cualquier nación del mundo”.

Ryan reiteró su compromiso de someter a voto una medida para corregir DACA y reformar el sistema migratorio, aún cuando buena parte del ala ultraconservadora de su partido se opone a la legalización de los Dreamers.

“Vamos a traer una solución al pleno, una que firme el presidente (Donald Trump). Tenemos que aprobar este acuerdo presupuestario para proseguir a eso”, dijo Ryan.

Contrario al esfuerzo anterior sobre una medida de gastos temporal, esta vez el liderazgo demócrata no está exigiendo disciplina de partido y dejará que cada miembro vote con su conciencia.

Pero buena parte del problema en el pleno de la Cámara Baja es que Ryan se había comprometido a dar luz verde al debate sobre una medida ultraconservadora del legislador republicano, Bob Goodlatte, que contiene todos los elementos del plan migratorio de Trump, y más.

Los demócratas se oponen al plan de Trump y la medida de Goodlatte por considerarlos excesivamente punitivos contra los inmigrantes.

El botín presupuestario

Entre sus principales elementos, la medida provee $700,000 millones para defensa para el año fiscal 2018, y $716,000 millones para 2019, es decir, un aumento por $80,000 millones y $85,000 millones, respectivamente.

También da un incremento de $131,000 millones para programas no relacionados con defensa para los próximos dos años.

La medida incluye casi $90,000 millones para respuestas a desastres naturales en Puerto Rico, Florida, Texas y California; $23,500 millones para un fondo de reconstrucción de la Administración Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA), y otros $28,000 millones para proyectos de vivienda e infraestructura de esa agencia.

Además, Puerto Rico y las Islas Vírgenes recibirán $2,000 millones para la reconstrucción de su tendido eléctrico, tras el paso del huracán “María” en septiembre pasado, y otros $4,900 millones para sus respectivos programas de “Medicaid”.

La legislación autoriza $2,400 millones para estados afectados por huracanes, incluyendo a Florida, e incendios forestales, como es el caso de California.

También designa $6,000 millones hasta 2019 para combatir la crisis del abuso de los opiáceos, mediante programas de prevención y tratamiento, y extiende por cuatro años el popular “Programa de Cuidado de Salud para Niños” (CHIP, por su sigla en inglés).

La iniciativa da luz verde a una partida inicial de $20,000 millones para obras de infraestructura.

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