Este pequeño cambio hunde las esperanzas de lograr una visa de miles de migrantes

El gobierno Trump fortalece las reglas para solicitantes de visas a EEUU
Este pequeño cambio hunde las esperanzas de lograr una visa de miles de migrantes
Regla de la "carga pública" hace más difícil la obtención de visas para inmigrantes
Foto: Reporte littler.com

Arturo Balbino llegó confiado a su cita en el consulado estadounidense en Ciudad Juárez.

Este trabajador mexicano de 33 años creía tenerlo todo a su favor para conseguir un visado: había entrado ilegalmente al país hace 14 años ya, y su esposa y sus hijos eran ciudadanos estadounidenses. Su suegro se había comprometido por escrito a sostenerle financieramente si fuera necesario, y una empresa le había garantizado un trabajo a 18 dólares por hora.

Pero el consulado le denegó el visado, alegando que podría convertirse en una carga para los contribuyentes requiriendo ayuda financiera.

Balbino no es el único inmigrante al que una decisión aparentemente incomprensible le ha cercenado la vida.

Abogados consultados por la agencia Reuters denuncian que embajadas y consulados están denegando visados a personas que han demostrado ser económicamente independientes, alegando que podrían requerir ayudas sociales.

El motivo, según esta agencia, es un cambio poco conocido en el manual de asuntos exteriores del Departamento de Estado que otorga mayor discreción a los diplomáticos a la hora de decidir si denegar un visado por este motivo.

Esta modificación fue aprobada en enero de 2018, al tiempo que el Departamento de Seguridad Nacional preparaba por su parte una propuesta para recortar la concesión de visados y residencias permanentes precisamente por el mismo motivo. Ese plan acaba de pasar por la etapa de comentarios públicos, y podría tardar meses aún en ser aprobado, según la citada agencia de noticias.

Pero el cambio del Departamento de Estado ya está en vigor, y “está teniendo un terrible efecto en la gente”, denuncia el abogado Charles Wheeler, de la red de ayuda legal al inmigrante de la iglesia católica.

Esta nueva política ha sido llevada ante un corte federal en Maryland, ante la que el Gobierno ha alegado que no le mueve antipatía alguna contra los inmigrantes, aunque admitiendo que el cambio podría provocar en teoría más denegaciones de visados.

Aun así, indica que es una modificación “neutral” de acuerdo con las leyes que desde hace años intentan evitar la llegada de inmigrante que puedan resultar una carga social.

Este cambio no es sin embargo la única causa del incremento en el rechazo de visados, según Reuters.

Ya llevaban creciendo desde 2015, con el demócrata Barack Obama en la Casa Blanca, pero desde el citado cambio los rechazos se han disparado: en el año fiscal de 2018 (que acabó el pasado septiembre) se rechazaron 13.500 aplicaciones por este motivo, cuatro veces más que el año anterior, y el récord desde 2004.

Aunque no existen datos oficiales sobre nacionalidades, los abogados consultados por Reuters indican que donde más estrictamente se aplica la nueva medida es en el consulado de Ciudad Juárez, donde se precisan las peticiones de mexicanos.

Los mexicanos han recibido un 11% menos de visados de inmigración en el año fiscal de 2018, comparado con una caída general del 4,6%.

Hasta ahora, por ejemplo, bastaba con tener una persona que se hiciera responsable económica del inmigrante para validar su petición; ahora, ése es sólo uno de los requisitos necesarios, y los diplomáticos pueden además tener en cuenta ya el uso en el pasado de recursos sociales para pronosticar el futuro, incluyendo, por primera vez, ayudas no monetarias (como educación, sanidad, etcétera).

Balbino tenía una persona que se hacía responsable económicamente de él, y ganaba 90,000 dólares anuales, muy por encima del mínimo requerido. Pero sus hijos había usado el seguro médico Medicaid y estampitas de comida.

Ahora espera en México, separado de su esposa e hijos y con un futuro incierto, una segunda oportunidad que quizá nunca llegue.